martes, 13 de octubre de 2009

Flexo

Cuando, con el cambio de tiempo, ya no es posible pasar las tardes leyendo en el patio, bajo los kiwis, y vuelve uno a la habitación y al flexo, se desea que avance la tarde y anochezca, pues entonces es cuando el cono de luz se nota más y con ello la sensación de estar aislado en él, protegido, viviendo en otro mundo, uno de ángeles guardianes y elegantes mecedoras.

(Y aquí, Felina)

4 comentarios:

Antonio Rivero dijo...

A mi me pasa lo mismo... la pena es que yo lo haga porque tenga que estudiar...

Saludos

Suso Ares Fondevila dijo...

Saludos, Antonio.

Maripaz Brugos dijo...

Me parce precioso, como expresas la manera que tienes de aislarte,para saborear el arte de leer y escribír.
Un placer leerte

Suso Ares Fondevila dijo...

Gracias, Maripaz.