martes, 16 de enero de 2018

El manifiesto

Como no hay ningún avance en la historia que, afectado por la ley del péndulo, no lleve las cosas al extremo, en el caso de las denuncias por abuso sexual que, por fin y con toda justicia, se están llevando a cabo principalmente en Estados Unidos, eso significará que se vea abuso donde no lo hay y que se denuncie lo que no es denunciable. En este sentido, el manifiesto que han firmado 100 mujeres francesas, entre ellas Catherine Deneuve, y que ha publicado Le Monde, en el que critican los posibles excesos que se puedan cometer bajo la presión añadida de un feminismo y un puritanismo exacerbados, es necesario en la medida que intenta traer el péndulo a su posición correcta, que es en el medio de la balanza. Otra cosa es que, en sus términos, haya acertado a decir lo que exactamente había que decir.

domingo, 14 de enero de 2018

Pensar, lo que se dice pensar

Pensar, lo que se dice pensar, lo hace uno pocas veces, si tal acción ha de ser “clara y distinta”, que diría Descartes. ¿Cuándo está uno en condiciones de que sea efectivamente así? Cuando estás solo, retirado en tu habitación, concentrado. En mi caso esto ocurre cuando escribo, lo cual significa que únicamente cuando escribo pienso. Lo otro queda en el extrarradio del verdadero pensar.

viernes, 12 de enero de 2018

Como Rosetta

Ayer, desde que me levanté hasta que marché para el trabajo, me comporté como un soldado, o mejor, como Rosetta, la protagonista de la película homónima de los hermanos Dardenne. No permití que ni angustillas ni desesperacioncillas me distrajesen de mi carrera matinal. Hacerlo significaba caer en sus redes y de ningún modo quería que tal cosa ocurriese.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Manto de plata

Del “manto de plata”, para referirse a las heladas mañaneras que por fin han llegado, ya está uno un poco harto, pero tampoco es fácil encontrar una expresión que la sustituya con el mismo efecto. ¿Manto de tiza, de harina, de azúcar, de cal, de leche, de algodón? Como que no. Habrá que seguir tirando de la plata, reinventándola.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Identidad

Oigo la palabra “identidad” y me sale espuma por la boca, tanto la del epiléptico (pierdo el conocimiento y entro en convulsiones) como la del perro rabioso (mordería, ay, de la rabia que me entra…). Pero me reconvengo y me digo: “Pero si la rabia, y la pérdida de conocimiento, y las convulsiones son cosa de ellos, los identitarios”. Y entonces va y me calmo.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Apocopando

Decimos “muchas” en vez de “muchas gracias”, “buen finde” en vez de “buen fin de semana”: ¿es la tendencia habitual a apocopar el lenguaje o es que ahora tenemos menos tiempo, vivimos más deprisa y hasta fuelle nos falta para decir la frase entera? ¿Apocopamos también la realidad, la acortamos, la hacemos más breve y por ello menos intensa? ¿Es hoy, y más que nunca, el hombre la versión corta de sí mismo?

viernes, 17 de noviembre de 2017

Deborah Kara Unger

Qué alegría encontrarme de nuevo con Deborah Kara Unger en The Way, la película sobre el camino de Santiago que dirigió Emilio Estévez y que tuvo como protagonista principal a su padre, Martin Sheen. Sólo conservaba dos recuerdos de esta actriz canadiense. El primero corresponde a su actuación inmensa en The Game, y el segundo me trae la imagen de un bar, de un mostrador y de ella sirviendo unas copas en no recuerdo ya qué película. Creo que en esta última ya había prorrumpido en un “¡hombre, Deborah, qué alegría verte de nuevo aunque sea en un papel secundario!” Deborah Kara Unger pertenece a ese tipo de mujer que, por su belleza y contundencia, siempre me atrae. Pertenecería a la saga que encabeza Katharine Hepburn desde el pasado y Sigourney Weaver en el presente. En The way interpreta el papel de una mujer rota, que fuma sin parar y que pretende dejar de hacerlo en cuanto llegue a Santiago. Pero, como ella bien dice cuando está con sus tres compañeros de ruta delante del mar en Muxía y enciende de nuevo un cigarrillo para sorpresa de ellos, no se trataba de eso. En un momento dado de la película, se sincera con el personaje que interpreta Martin Sheen y le dice que su marido la maltrataba. No soportándolo ya más, y estando en esa época de su vida embarazada, decidió abortar para que su bebé no fuera víctima del mismo maltrato. Y añade: “A veces escucho su voz… La de mi bebé… Sé que es una locura porque no llegó a nacer, pero me imagino cómo habría sido su voz. Y a veces la oigo. A veces juraría que la oigo”.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

A vueltas con el matiz

Precisamente porque para ellos, al contrario que para mí, el matiz en la vida no lo es todo, contradiciendo a Azorín (léase, bajo el título de este blog, el dictum azoriniano que es uno de los lemas de mi vida), son populistas los populistas. No se pirran por los matices sino todo lo contrario. Así, su “verdad pura y simple” termina siendo la más horrísona de las mentiras.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Fases

Está uno abonado últimamente a la realidad de las fases. Vives esta fase ahora y dentro de un tiempo vivirás otra. Hay cosas que son para siempre pero otras no. Cambiamos porque caminamos y no hay caminos sin etapas. “De un tiempo a esta parte…”. Y así es.