Sólo una vez en mi vida me fue dado contemplar un rostro transfigurado. Se iniciaba el curso en Salamanca y a tal efecto se celebraba una misa. Uno de los concelebrantes era el obispo brasileño Helder Cámara. En el momento de la consagración su rostro irradiaba un júbilo tal que muchos de los presentes quedamos maravillados. La maravilla era él y la nuestra no era sino su efecto. Daba miedo tanta alegría, pues uno, atrincherado en su egoísmo, sabía que no podía proceder sino de una entrega suma.
jueves, 9 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
Hacer memoria
Dios no puede recordar sin hacer revivir, no puede hacer memoria sin hacer vida. Los hombres mueren y caen en el olvido, pero caen también en Dios que recuerda todos y cada uno de sus cabellos. Será Él el que nos enseñe el único modo de no olvidar a nuestros muertos: recordándolos hacia el futuro, donde la memoria se vuelve esperanza. Morir no es quedar atrás sino tomar la delantera.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Envejecidos
Cuando veo a un anciano caminando lentísimamente, encorvado, sin expresión en la cara, siento la humillación que ello supone. De aquí tiene que nacer una total sumisión, salvo que se quiera vivir a la contra, aunque seguramente no haya ya fuerzas para esto. Los ancianos completamente envejecidos nos avisan de que sólo sobre una humildad radical acierta uno a saber algo de la vida.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Hay momentos
Hay momentos de alegría, de puro éxtasis, de felicidad absoluta, en los que la vida se descorcha y nos sirve en la copa toda su espuma. “Así soy, munificente cuando vosotros, hijos míos, estáis en condiciones de recibirme”. ¡Ay! ¿No lo estamos siempre?
jueves, 2 de septiembre de 2010
El cero de la vida
“Ligero de equipaje, como los hijos de la mar”, como los setenta y dos discípulos que no llevan "dinero ni alforjas, ni otro calzado que el puesto”. Poner las esperanzas en la Esperanza, entregarse a una confianza loca, desnudo. Quemar las naves y sobre una tabla, quedar entre cielo y mar. En el cero de la vida, encontrar de nuevo el camino que nos conduzca a casa.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
El hermano
Quiero que el hermano me bendiga y pronuncie mi nombre, que su rostro sea mi espejo. A solas soy una caja de aullidos. Me ha sido regalado como fuente de gracia.
lunes, 30 de agosto de 2010
El amor
Nos agarra de la mano y nos lleva al camino que será para siempre el nuestro. Pone ante nosotros un recorrido, fuera del vasto mar sin direcciones. La promesa que somos la lleva el amor a cumplimiento.
sábado, 28 de agosto de 2010
Un pájaro solitario
¿No se cansa el meditador de fraguar palabras tan ceñidas, discursos tan íntimos? Sí, ¿pero qué va a hacer? Otra cosa no sabe. No tiene otra fidelidad que guardar, por más árida que pueda llegar a ser. Hay que estar donde hay que estar, con pena, con gloria, como un pájaro solitario siempre en la misma rama.
viernes, 27 de agosto de 2010
En el Abismo
Nuestra profundidad nos ahogaría si no estuviese sostenida por una profundidad mayor. En el Abismo flota nuestro abismo como lo hace el iceberg en el mar, sin hundirse. Nuestra hondura no es un pozo de locura porque se abre a la Hondura. Si no fuésemos infinitos en el Infinito, grandes en el Grande, seríamos promesa sin cumplimiento, reyes de un trono que a la postre se revelaría como falso, quimera de un pobre mendigo.
jueves, 26 de agosto de 2010
Aliento de gigantes
“Te emplazamos a querer ser el que eres, con una convicción y alegría sin fisuras, pues sólo dando a luz lo que sólo tú llevas dentro de ti alcanzarás la plenitud, la única que tú desearías, la tuya, la que sólo a ti pertenece y que ha sido pensada para ti desde toda la eternidad. Sé fiel pues, y entrégalo todo”.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Amigos
La cercanía no puede ser invasora, la distancia no puede ser olvido. No estés tan cerca que me absorbas, no estés tan distante que ya no seas visible. Situémonos en el punto justo y aprenderemos a ser amigos. Este punto es distinto en cada caso por lo que diferirá entre unos y otros la articulación de distancia y cercanía, hasta abrirse un abanico de variedades infinitas. Supongo que es éste uno de los ejes que influyen para que un amigo pase a ser muy amigo, necesario e íntimo, o para que quede un poco en las afueras sin llegar a meterse dentro de uno.
martes, 24 de agosto de 2010
Atrapado
Se enmaraña con sus sufrimientos y no sabe salir de ellos. No quiere sufrir pero quiere sufrir. Incapaz de ser feliz, halla un extraño goce en sus penas. Son enredos morbosos en los que queda atrapado, sin fuerzas y también sin ganas para poner un pie decidido en la vida. Alguien tendría que hundir la mano en su mundo y encontrar, agarrar y tirar con fuerza de su deseo de salvación.
lunes, 23 de agosto de 2010
Día y noche
Las jaculatorias continuamente repetidas lo calmaban. Con cada una de ellas lanzaba su alma al cielo, esperando que volviese curada. Sería tarea de muchos días, de meses incluso. Él podía desfallecer, pero no su oración, que se levantaba a toda hora, incansable. Desde el fondo subía siempre el gemido, la protesta, el ruego. Luchaba por confiar en el Invisible, por creerlo bajo sus pies y agarrando sus manos. La fe que espera encontrar el Hijo del Hombre cuando vuelva es la que clama día y noche (Lucas 18, 7-8). Así debía ser la suya.
domingo, 22 de agosto de 2010
Árboles
Ofrecemos raíces, ofrecemos troncos y ramas, ¿pero de cuántos árboles? El bosque incontable continúa dentro, a la espera de nuevas exploraciones. Parecemos caminantes perdidos que lo recorren, en busca de su enigma. Lo levantamos a veces, como un pájaro sobre las copas.
sábado, 21 de agosto de 2010
Santos
Hombres enteros, sanadores, santos de alcance infinito. El sufrimiento lo bebieron entero y sacaron una dicha limpia. Curaron heridas, amortajaron a los muertos. El mal se encrespaba ante ellos y caía en pedazos. No eran rocas, el dolor los atravesaba pero no rendía su amor. Desde la humildad crecían como llama. A su lado el pecador se quemaba y volvía a ser bueno. Sus pies abrían caminos donde no los había y, levantándose, los hombres andaban de nuevo. Quien los conoció lo sabe: si morían, daban vida a raudales.
viernes, 20 de agosto de 2010
La herida
¿Dejar que la herida hable o silenciarla? Que calle, no diría sino disparates, anunciaría la hecatombe de una humanidad sufriente y un mundo herido. No tiene a mano una historia de salvación, el cielo lo ve muy lejos, se le pegan todas las lágrimas. ¿Sanará o quedará para siempre abierta? El amor es pálido, muy pálido, no lo siente y lo hambrea como un pordiosero. Deberá meterse muy dentro y, en silencio, rezar, rezar.
miércoles, 18 de agosto de 2010
El cantero
Cuando somos felices somos nosotros los que llevamos las bridas. Cuando somos desgraciados, es la vida quien las agarra y nos lleva. Siempre el paso adelante, aunque nos empeñemos en el paso atrás. Este empeño triunfa a veces y retrocedemos. Nos asusta salir de nuestra covacha. Encerrados a cal y canto, la vida no consigue entrar. Sólo la insistencia del cantero con la piedra dura logrará desmocharnos y lanzarnos de nuevo a los caminos de la vida.
domingo, 15 de agosto de 2010
Vastas tierras
Si te sabes menesteroso, felicítate, porque extenderás la mano. Tus vacíos son tus deseos y quién sabe a donde te llevarán. Somos islas que buscan istmos para recorrer continentes. Has de sentirte necesitado de esas vastas tierras, has de querer encontrar a toda costa la unión que te lleve a ellas.
jueves, 12 de agosto de 2010
Baja a la calle
Apartas la cortina y la espías fuera, la vida. ¿No está también dentro? Sí, pero incompleta. El todo siempre se cumple con lo que está más allá de nosotros, de modo que nadie pueda decir: “Me basto”. Uno nunca es alimento suficiente para sí mismo. Lo sabe el solitario, que si es verdadero, deja la puerta abierta para que sea la suya una soledad habitable. Hay que descorrer la cortina y mirar al otro lado de uno mismo y ver qué pasa, mejor, ver quién pasa, tal vez alguien que vuelva la cara y nos mire, diciéndonos: “Baja a la calle, amigo, alguien te sale al paso”.
domingo, 8 de agosto de 2010
La alegría
No renuncies nunca a la alegría. Búscala, invéntala, captúrala, ruégala, pero no dimitas de ella. Es lo humano por excelencia, lo que salió con nosotros incorrupto del paraíso. Cuando te embarga, ¿no te reconoces más que nunca, no sientes más tuyas todas las fibras de tu ser? Pájaro en nuestro hombro, su canto nos devuelve el bullicio del nuevo mundo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)