viernes, 20 de agosto de 2010

La herida

¿Dejar que la herida hable o silenciarla? Que calle, no diría sino disparates, anunciaría la hecatombe de una humanidad sufriente y un mundo herido. No tiene a mano una historia de salvación, el cielo lo ve muy lejos, se le pegan todas las lágrimas. ¿Sanará o quedará para siempre abierta? El amor es pálido, muy pálido, no lo siente y lo hambrea como un pordiosero. Deberá meterse muy dentro y, en silencio, rezar, rezar.

2 comentarios:

cb dijo...

o también puede sanar y quedar para siempre abierta... Como si dijéramos muda, pero no sorda.
Hable o calle, lo que sí que no, respirar por ella.
Un abrazo de vuelta.

Suso Ares Fondevila dijo...

¡Qué bien complementas, como siempre,las entradas de uno!
Bienvenida, CB, y un abrazo.