domingo, 6 de noviembre de 2011

La hoguera de las vanidades


No he leído La hoguera de las vanidades, pero a su luz me pregunto si las vanidades, tanto como se recrean en el fuego que levantan, son igualmente pasto de él. Estaría bien que fuese así, y que en su pecado estuviese también su penitencia.

2 comentarios:

Fernando dijo...

Anímate a leerlo, Suso: es un tomazo enorme, pero muy fácil y agradable, sea cierta o no la realidad que describe.

Suso Ares Fondevila dijo...

Tomo nota de tu consejo.