viernes, 9 de mayo de 2014

La vida pasa

184 centímetros y 82 kilos de hombre; 49 años. Pasos, pum, pum pum, de la secretaría a dirección, a la jefatura de estudios, a la sala de profesores, a la conserjería, a la cafetería, y vuelta. Otro día también, y otro día, de lunes a viernes. Interregno el sábado y domingo. Gota a gota, mar a mar, la vida pasa.

2 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

Ay, se me pasó, precisamente, tu cumpleaños. ¡Muchas felicidades!

Y qué peso tan envidiable.

Suso Ares Fondevila dijo...

No te preocupes, Enrique. Uno nunca le ha dado mucha importancia a sus cumpleaños. Estas cosas dependen un poco de la tradición familiar, en la que nunca han tenido mucho calado los aniversarios de vida. ¡49 añitos! Que Dios me los haga fructíferos.