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lunes, 7 de enero de 2019

Golpe de realidad


Hagamos que “realidad” signifique “naturaleza”, de modo que al decir que deseamos “un golpe de realidad” se entienda que queremos “un golpe de naturaleza”. No acaba uno de ser persona si el viento y la lluvia no te golpean; si no caes en el barro y te ensucias; si no te quemas un dedo al intentar encender la hoguera; si, entre los robles, no te cae una bellota en la cabeza; si el mar no te envuelve con sus olas algún día de verano; si no se te congelan las manos cuando apelmazas la nieve para el muñeco; si no se te rompe alguno de los huevos que acabas de recoger en el corral y se te quedan los dedos embadurnados; si…

sábado, 8 de diciembre de 2018

La robleda

Ya era de noche cuando llegó a la robleda. Nunca la había visitado a esa hora. Las lucen recién estrenadas que estaban puestas en las lindes de los caminos no alcanzaban el metro de altura. Estaba seguro de que detrás de cada árbol se había apostado un fantasma y que todos contenían la risa. Por encima de las copas, entre las ramas, también las hadas debían estar riéndose a hurtadillas. Nadie le salió al asalto sin embargo cuando se puso a caminar.
Los árboles, que parecían más gigantescos y señoriales, lo miraban con curiosidad. Suponía él que algunas de sus hojas eran en realidad ojos aunque no sabría decir cuáles. Hojas, ojos y ramas componían un techo que lo amparaba.
Había ido a la robleda a hacer fotos. La escasa luz lo había obligado a llevar el trípode. Cuando veía algún objetivo interesante, lo desplegaba y la cámara, tras diez segundos, disparaba su tiro. De todas las que hizo, la fotografía que más le gustó fue una en la que se veía la luna creciente tras las hojas de los robles. Tenía misterio y encanto.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Las arañas


Una telaraña perlada por la lluvia en medio de un rosal es una cosa hermosísima, desde luego, pero las que se acumulan en las esquinas de las habitaciones lo son mucho menos. No te librarás de ellas si no te libras de las arañas por lo que yo me he convertido en un auténtico depredador, con permiso de Spiderman. Pero que nadie piense que soy cruel con ellas. Me limito a succionarlas con el tubo de la aspiradora y realmente no sé si acaban muertas en el totum revolutum final o si sobreviven en un limbo de polvo y pelusas.
Y ya que hablamos de arañas, ¿por qué las mujeres les tienen tanto miedo? Una llegó a decirme que esta aracnofobia podría ser el recuerdo de una etapa evolutiva en la que las arañas eran gigantescas y atacaban sólo a las  mujeres. A saber… El caso es que yo, cuando alguna de mis sobrinas pega un alarido asombroso al ver seis patitas pegadas a un corpúsculo, me apresuro a atrapar la araña por uno de sus filamentos para que comprueben lo insignificante que es. Pero no hay manera.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Los cuervos

Bajé a la huerta a darme un oreo. El día iba ya de caída. Los cuervos, siempre mañaneros, son también los que con sus graznidos marcan la hora de vísperas. Llevaba mi cámara por si pillaba algo interesante. Para mi sorpresa, al final de la huerta, que da a una calle en la que todavía no hay casas, apareció L., que había bajado del coche a hacer pis. Le eché el alto en plan policía vigilante de las buenas costumbres pero la vejiga es la vejiga y, resuelto a no aguantar más, se acercó al árbol a desaguar. Me siguió hablando tal cual y yo me di la vuelta para respetar su momento íntimo. Después se marchó y yo proseguí deambulando. La luna crecía y yo intenté obtener una buena foto. Ante los malos resultados, desistí. Tuve más suerte con una banda de cuervos, que cubrieron todo el rectángulo de la foto sobre un cielo cada vez más oscuro, mientras el ángulo inferior izquierdo lo ocupaban las ramas de un arbusto.

sábado, 10 de noviembre de 2018

El pimiento rojo


El color rojo de un pimiento es más hermoso que el de un tomate porque tiene un brillo especial. Cuando merodeaba por la huerta con mi cámara en ristre repare en él. Estaba a ras de suelo y no tuve más remedio que acostarme. Al estirar las piernas mi pie izquierdo se hundió en un charco. “Vale, gajes del oficio”. A través del visor de la cámara, el pimiento me pareció todavía más hermoso y brillante. Pedía a gritos una buena foto y yo estaba dispuesto a hacérsela. Moví la cámara hasta dar con una composición que me gustase y entonces hice “clic”.


domingo, 4 de noviembre de 2018

La rosa amarilla


Este año he descubierto que mi flor preferida es la rosa amarilla. A fuerza de verla en la huerta de mi casa durante casi todo el año y de acercarme con mi cámara para sacarle fotos, fui aficionándome a ella cada vez más. Ya estaba seguro de que la rosa es la reina de las flores. Ahora doy un paso más, no para decir que la rosa amarilla es la reina de las rosas sino para guardarla dentro de mí en el lugar más alto.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Las gotas


Las gotas quedan prendidas en el alambre donde se cuelga la ropa. Parecen un enorme ciempiés.

¿Y de qué lado tienen los ojos? No lo sabemos. A lo mejor cada una de ellas es un ojo que no necesita girar sobre sí mismo para verlo todo a su alrededor. 

Imagino que corre por el alambre un ronroneo de agua que constituye su conversación íntima.

Se echarán a volar sobre los rayos de sol si es que no las ha sacudido antes una mano amiga.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Nubes

Ahora necesito un poco de nube porque Agassi me ha acelerado, su libro quiero decir, Open. Memorias, magnífico en grado sumo. Las nubes se mueven lentamente y si te montas en ellas sabes que también tú te moverás así, con lentitud. Unas son grises, otras son blancas, otras se decantan por tonos violáceos. Son gasas unas y son algodones otras. Una vez definí al poeta como alguien experto en nubes, aquél que sabría decir exactamente lo que sobre cada una hay que decir, con precisión poética. 
Pero ahora mismo no hay nubes en el cielo, que fulge azul.

miércoles, 25 de julio de 2018

Rosa


Abro los ojos y te descubro, rosa, palpitante, llena de vida en tu ser, fresca, perfecta.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Manto de plata

Del “manto de plata”, para referirse a las heladas mañaneras que por fin han llegado, ya está uno un poco harto, pero tampoco es fácil encontrar una expresión que la sustituya con el mismo efecto. ¿Manto de tiza, de harina, de azúcar, de cal, de leche, de algodón? Como que no. Habrá que seguir tirando de la plata, reinventándola.

jueves, 18 de febrero de 2016

Argénteos campos

Por fin una helada como Dios manda, concesión inaudita de un invierno crudamente cálido. “Argénteos campos”, ¿dónde estabais? Anhelaba vuestra pureza, el golpe del frío en mi cara.

sábado, 3 de enero de 2015

El invierno

El invierno es felizmente contradictorio. La estación de los fríos, los hielos, las lluvias y las nieves es también la que ve crecer el poder del sol, la duración de la luz: desde su inicio, el invierno porta en sí la semilla que lo destruirá. Es por eso la estación más traslaticia, la menos independiente, la más alejada de sí misma. Ojalá que todos los inviernos de nuestra vida sean así.

martes, 30 de diciembre de 2014

El frío

El frío ha llegado con el invierno, no antes; sin capricho, se ha ajustado este año al almanaque. Es un frío solar y azul, despejado, que curte las carnes y deja hielo en las hierbas. Así lo he observado esta mañana mientras venía en el coche al instituto, mantos de plata a un lado y a otro de la carretera. Siempre he pensado que este frío comedido, en torno a los cero grados, es saludable, porque espabila las naturalezas y los caracteres. No tolera las personalidades muelles, tornadizas, untuosas: llama a la rectitud, impone la reciedumbre. Da un nombre exacto a las cosas, les confiere una cualidad estatuaria. Es imperativo, regidor, mandatario.

jueves, 31 de julio de 2014

Montaña y lago

¿Hay mejor combinación paisajística que la de montañas y lagos? En la Austria alpina pude comprobar hasta qué punto componen una pareja perfecta. El lago compone un hiato delicioso en medio de la bravura de las montañas: en él se amansan las primeras. A cambio el lago se sabe protegido por ellas, circuido por mil capitanes.

A mí me encantan los lagos porque son un mar a escala humana. Demasiado infinito éste, inabarcable para el ojo humano, temible siempre. El lago  en cambio, un mar en miniatura, nuestra mirada lo alcanza, y no ruge como un monstruo cuando los vientos lo embravecen.

martes, 10 de junio de 2014

El sol

Las nubes son gasas y el sol, tan tímido, apenas si se atreve a lucir: es breve, blanquecino.

sábado, 11 de enero de 2014

La plata nocturna y el oro diurno

Se beneficiaron mutuamente, la plata nocturna y el oro diurno, comandando cada uno las horas de su etapa.
El sol, lejos de parecer derrotado, magnificó su esplendor mientras se acercaba el solsticio de invierno.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El tifón Haiyán

Hombres volátiles, sí, que aparecen en las ramas de los árboles, pero colgados y muertos: el tifón Haiyán no vino a hacer poesía.

martes, 8 de octubre de 2013

Poderoso mar

Durante el verano el mar se domestica en las playas, se hace humano para los humanos, piscina grande para que pequeños y grandes disfruten de él. Nadie dice “voy al mar” sino “voy a la playa”. Sólo cuando la playa se retira, o cuando de ella se retiran los hombres tras terminar el verano, vuelve el mar a ser mar pues necesita estar solo para serlo, alta mar, mar profundo, poderoso mar. Es posible entonces contemplarlo, de soledad a soledad.

lunes, 16 de septiembre de 2013

El cielo en Castilla

Me había olvidado de cuán extenso es el cielo en Castilla. Sin montañas que lo acorralen, se alarga hasta un horizonte mucho más lejano que el de Galicia. Las puestas del sol, por la misma razón, obtienen mayor holgura, más profundidad, y las nubes, más espacio.
El hombre que nace, vive y muere aquí tiene por fuerza que ser distinto que el que nace, vive y muere en Galicia.