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lunes, 23 de julio de 2012

Recurrencias: De lo grande y lo pequeño

El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho (Lucas 16, 10).

Daba grandes sumas en los momentos de calamidad pública (…) Pero era, en cambio, tacaño para la pequeña caridad, la individual y de todos los días (…) Es esta disociación entre la caridad pública y la individual achaque muy común de los grandes filántropos: los que subvencionan con millones copiosos una obra social, pero son incapaces de sacar de su bolsillo una moneda de cobre para dársela con recato y con ternura a quien la pide, sin preguntarle para qué. Ésta es la diferencia entre filantropía y caridad. La filantropía es, sobre todo, cantidad; y la caridad es, ante todo, amor (Gregorio Marañón, Tiberio, historia de un resentimiento).

Y, así como aquellos que no se dirigen a Dios en las pequeñas tribulaciones carecerán de hábito y de recursos para mitigar las grandes cuando se presenten, los que no han aprendido a pedirle cosas pueriles carecerán seguramente de toda disponibilidad para pedirle cosas grandes (C.S. Lewis, Si Dios no escuchase. Cartas a Malcolm).

lunes, 23 de enero de 2012

Recurrencias: in medio no es virtus

Porque bien sé lo que es valentía, que es una virtud que está puesta entre dos estremos viciosos, como son la cobardía y la temeridad: pero menos mal será que el que es valiente toque y suba al punto de temerario que no que baje y toque en el punto de cobarde, que así como es más fácil venir el pródigo a ser liberal que el avaro, así es más fácil dar el temerario en verdadero valiente que no el cobarde subir a la verdadera valentía; y en esto de acometer aventuras, créame vuesa merced, señor don Diego, que antes se ha de perder por carta de más que de menos, porque mejor suena en las orejas de los que lo oyen «el tal caballero es temerario y atrevido» que no «el tal caballero es tímido y cobarde»
(Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, 2ª parte, capítulo XXVII).

Deberíamos tener la audacia de rectificar a Aristóteles.
Es sabido que para Aristóteles la virtud consiste en un término medio situado entre dos defectos contrarios. Y desde Aristóteles todos los virtuosos se curan en salud separándose de dos vicios contrarios. Así, el hombre valeroso se considera situado en el punto intermedio entre la temeridad y la cobardía. El hombre adornado de la virtud de la templanza se felicita de estar situado a igual distancia de la austeridad y del laxismo.
En mi caso, la experiencia de la vida, el análisis de los motivos y de los móviles, la lectura de la historia, la impresión de la ‘disimetría’ de las profundidades me han llevado a rechazar la idea de Aristóteles (…).
Y es que la timidez está en la rampa de la indolencia, mientras que la temeridad conduce a la osadía, al espíritu de empresa. La continencia no ocupa el ‘término medio’ entre el ascetismo y la lujuria; es una forma de lucha contra uno mismo” 
 (Jean Guitton, El absurdo y el misterio).

sábado, 14 de mayo de 2011

Recurrencias: Dame pena, clavo, espina, / dame vida

En el corazón tenía / la espina de una pasión; / logré arrancármela un día: / ya no siento el corazón. […] Aguda espina dorada / quién te pudiera sentir / en el corazón clavada.
(Antonio Machado, Soledades)

Unha vez tiven un cravo / cravado no corazón, / i eu non me acordo xa se era aquel cravo / de ouro, de ferro ou de amor. / Soio sei que me fixo un mal tan fondo, / que tanto me atormentóu, / que eu día e noite sin cesar choraba / cal choróu Madalena na Pasión. / “Señor, que todo o podedes / pedínlle unha vez a Dios, / dáime valor para arrincar dun golpe / cravo de tal condición”. / E doumo Dios, arrinquéino. / Mais…¿quén pensara…? Despois / xa non sentín máis tormentos / nin soupen qué era delor; / soupen só que non sei qué me faltaba / en donde o cravo faltóu, / e seica..., seica tiven soidades / daquela pena…¡Bon Dios!
(Rosalía de Castro, Follas novas)

Envíame una pena […] que despierte mi alma de su absorbente sopor.
(texto de una carta de Olive King, una de las protagonistas de La Primera Guerra Mundial en 227 fragmentos. La belleza y el dolor de la batalla, de Peter Englund)

miércoles, 16 de marzo de 2011

Recurrencias: el f(río)uego del infierno

“En el Infierno no hay fuego..., el Infierno es de hielo y nada más que de hielo”.
(Miguel de Unamuno, La tía Tula)

“El infierno es frío”.
(Gonzalo Torrente Ballester, Crónica del rey pasmado)

“L´enfer, c´est le froid”.
(George Bernanos, Monsieur Ouine)

lunes, 14 de marzo de 2011

Recurrencias: el eco de la gracia

"Todo es gracia" (San Pablo, Carta a los romanos)

“Todo es gracia” (Santa Teresa de Lisieux, en su lecho de muerte).

“Todo es gracia” (George Bernanos, Diario de un cura rural).

“Todo es gracia” (José Jiménez Lozano, Historia de un otoño).

domingo, 2 de enero de 2011

Recurrencias: un santo triste no siempre es un triste santo

“Después de todo, es posible que Dios te tenga preso en la tristeza”.
(Georges Bernanos, Diario de un cura rural)

“Sé que... te consumes en toda la tristeza de un alma cristiana. Y es una tristeza infinita. Yo he pasado por ahí. Los santos y las santas, todas las santas y todos los santos han pasado por ahí. Es el mismo requisito, es la dura condición, la dura ley, el duro aprendizaje de la santidad” .
(Charles Péguy, El misterio de la caridad de Juana de Arco)

jueves, 23 de diciembre de 2010

Recurrencias: basta con que Tú estés contento

”La idea perenne de que existe algo infinitamente más justo y más feliz que yo me llena de emoción y de gloria inmensas, sea yo quien sea y haga lo que haga. Mucho más que ser dichoso, el hombre necesita saber y creer siempre que existe en alguna parte una plácida y consumada felicidad para todos y para todo”.
(Fedor Dostoievski, Los demonios)

“Nuestro descanso consiste en alegrarnos de la felicidad infinita de Dios”; “la alegría de la gloria de Dios, la alegría de ver que ahora Jesús no sufre más y no sufrirá más, sino que Él es dichoso para siempre a la diestra de Dios”; “¿podré quejarme cuando mi Bienamado es infinitamente feliz por la eternidad?”.
(Charles de Foucauld, Escritos espirituales)

“¡Qué importa que nunca haya gozo en mí si perpetuamente hay gozo perfecto en Dios!” .(Simone Weil)

martes, 12 de enero de 2010

Recurrencias: piensa bien y rezarás

"La oración es otra manera de pensar limpia y rectamente. Cuando reces, piensa. Piensa bien lo que dices. Convierte tus pensamientos en cosas sólidas, de ese modo tus oraciones tendrán fuerza. Y esa fuerza formará parte de ti, de tu cuerpo, de tu mente y espíritu".
(Del guión de la película Qué verde era mi valle, de John Ford)

”Mis palabras vuelan a lo alto, mis pensamientos se quedan abajo: las palabras sin pensamientos nunca van al cielo”.
(William Shakespeare, Hamlet)

viernes, 18 de septiembre de 2009

Recurrencias: sólo yo soy como yo

“Raro asunto
que entre la muchedumbre de los siglos,

fuese a tocarme a mí precisamente
este trabajo amargo de ser yo”
(Miguel D´Ors, El misterio de la felicidad)

“¿Por qué justo a mí tenía que tocarme ser como yo”
(Felipe, el amigo de Mafalda, en una de las tiras cómicas de Quino)

jueves, 25 de junio de 2009

Recurrencias: con uno basta

“Que por mí sólo muriera
Dios, si más mundo no hubiera.”
(Calderón de la Barca, La devoción de la cruz).

“Te han dicho también que Jesús murió por ti, por tu alma, pero tú no has sabido que tenías el derecho, y aún el deber, de imaginarte sola en el mundo, en el sentido que, si tú fueras la única hija de Adán, la Segunda Persona divina se habría encarnado, se había hecho crucificar por ti.”
(Léon Bloy, Diarios, 15 de noviembre de 1912).

“Si j’avait été seul au monde, Dieu y aurait fait descendre son Fils unique afin qu’il fût crucifié et qu’il me sauvât.”
(Julien Green, Le miroir intérieur. Journal 1950-1954).