Las nubes se hacen una cuando el cielo se nubla en una sola
tonalidad grisácea. Las moles algodonosas y blanquísimas, las tiras desgajadas
y evanescentes, los cantos rodados, los perfiles y los volúmenes: todo esto
desaparece. A cambio, una masa sin atributos que se limita a tapar el cielo es
lo único que vemos.
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domingo, 19 de agosto de 2012
domingo, 3 de junio de 2012
Nubofilia
Lo mío, últimamente, es la nubofilia. No me canso de mirar las
nubes, las merengadas y las no merengadas, bellísimas a más no poder, componiendo
paisajes de una diversidad infinita. Unas quieren ser comidas, otras habitadas,
otras acariciadas, y todas, contempladas. Qué gama de grises, de azules, de
blancos, qué poderío para constituirse en techumbre fantástica, distinta cada
día, cada hora, cada minuto. Y verlas quietas una vez, y moviéndose otras, aquí
nave espacial, allí borbollón algodonoso, allá manto perla y regio.
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