“Ligero de equipaje, como los hijos de la mar”, como los setenta y dos discípulos que no llevan "dinero ni alforjas, ni otro calzado que el puesto”. Poner las esperanzas en la Esperanza, entregarse a una confianza loca, desnudo. Quemar las naves y sobre una tabla, quedar entre cielo y mar. En el cero de la vida, encontrar de nuevo el camino que nos conduzca a casa.
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jueves, 2 de septiembre de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
Hilo de hombre
Una tras otra iba mascando las lecciones de la ascesis, dejando tras de sí la piel sobrante, con menos carne cada vez y al fin sólo con la esencial, hasta no ser más que hilo de hombre y así más hombre.
jueves, 22 de octubre de 2009
Mondo
Se rapó el pelo con la misma determinación que un novicio. Cabeza monda sobre los hombros: sí, por ahí se empezaba. Lo que ahora debía seguir era un mondo espíritu.
jueves, 11 de junio de 2009
Levedad
Contra gravedad, levedad, levadura, alzamiento, pasos en la luna que son saltos de gigante. Tuve una época en que tal habilidad fue recurrente en mí, allí donde se forjan las quimeras.
viernes, 27 de junio de 2008
Ligero
Ligero de cuerpo: rapado, depilado, las uñas cortadas, sin sudor ni células muertas.
Ligero de mente: ideas, las que sustentan nuestra visión verdadera.
Y entonces, hacerse a la mar, con todo el velamen desplegado.
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