martes, 19 de agosto de 2014

Cruce de miradas

Importa poco que veas la mano del pobre en la que depositas la moneda si no ves sus ojos y él no ve los tuyos: debe haber un cruce de miradas que convierta en encuentro personal lo que podría quedar reducido a un puro trámite. Nos debemos el uno al otro.

4 comentarios:

Inmaculada Moreno H. dijo...

Tienes razón, pero yo rehuyo inconscientemente la mirada de aquél a quien doy limosna ¿sabes por qué? Me da vergüenza mi gesto de aparente superioridad. Lo hago por respeto al que pide, porque no se sienta observado o reconocido en su situación de debilidad, como respeto a su intimidad desgraciada.
Soy yo mu rara, lo reconozco.

Suso Ares Fondevila dijo...

Claro, éste es el problema. ¿Y si se siente humillado al mirarlo, cuando uno no pretende sino "reconocerlo" como un igual? Él no está en condiciones de sentirse igual y mi mirada, ciertamente, puede sentirla como una humillación. No lo había pensado, gracias. Lo ideal es que pudiera conseguirse lo que tú dices y lo que yo digo, un tipo de mirada amorosa, personalizadora, inequívoca a este respecto, y que pudiera ser captada así por el necesitado.

Evanir dijo...

Uma linda frase expressada com toda verdade.
um dia feliz e abençoado.
Evanir.

Suso Ares Fondevila dijo...

Muchas gracias, Evanir.