jueves, 1 de diciembre de 2011

La cuenta atrás


H. era de mi edad. Un día decidió no salir de casa y en tal actitud se mantuvo el resto de su vida hasta que le puso fin, ahorcándose.
¿Había presagios de esto en aquella redacción que leyó cuando íbamos en 3º de BUP, y en la que ponía voz a un niño que no quería nacer, temeroso de la vida y del mundo, y que nos fascinó a todos, incluida la profesora?
Volvió al útero e inició la cuenta atrás, como si nunca hubiera nacido.

4 comentarios:

Miriam dijo...

Uff. Esta entrada es muy dura.
dura y triste
Supongo que como la vida misma

Fernando dijo...

¡¡Caramba!!

Suso Ares Fondevila dijo...

Dura y triste como la vida misma, cuando ésta es dura y triste, no más.
¿Por qué no decimos también, cuando se trata de asuntos alegres, "como la vida misma"?

Miriam dijo...

Totalmente de acuerdo¡