domingo, 16 de mayo de 2010

Perro fiel

Al crear el mundo, crea Dios su rastro en el mundo. ¿Podría Dios crear el mundo y no dejar ni rastro? Podría, pero no lo ha querido. Y donde hay rastro hay rastreador y hay pieza por cobrar. El hombre, perro fiel, busca a su señor.

1 comentario:

Maripaz Brugos dijo...

Con que belleza transcribes, la presencia de Dios en el mundo que nos rodea y el ansia infinita de encontrarle.

Un saludo Suso