“Fue bonito haber sido
doncella y es bonito ser una anciana. Moriré pronto. Todo está bien”.
martes, 13 de mayo de 2014
lunes, 12 de mayo de 2014
Al fin cedieron
“¿Por qué abandonas el lecho, amado mío? Tu
dulzura está aquí, todo tu mundo en mi seno, tus espuelas, tu hambre de gloria.
Te equivocas cuando apresuras tu partida: la veo venir siempre que tus ojos
susurran el miedo, allá en lo más hondo de ti. ¿Qué temes? Tu semilla crece
dentro de mí, saldrá un día, robusta ya, crecida, piernas y manos armados para
el primer llanto, el que inaugura la vida. ¿Temes esto, la sombra larga que
proyectas, el verte superado por una vida que no puedes controlar? Otros
temieron antes que tú y al fin cedieron, ya no quisieron marchar tan pronto,
gozaron al lado del fuego que encendía la casa”.
sábado, 10 de mayo de 2014
Te quiero
Quien está suelto para el
gesto afectivo: un beso, un abrazo, una caricia, puede que también lo esté para
su pronunciación y por eso dirá, sin embarazo alguno, “te quiero”. Pero puede
ocurrir que se dé lo segundo sin lo primero, cosa que yo nunca hubiese
imaginado, tal como lo vi en la película Mud,
de Jeff Nichols. En ella, uno de los adolescentes protagonistas, Ellis, le dice
a su padre en una ocasión en que se despedían: “te quiero”. No hubiera estado
de más que el padre le hubiese acariciado la cabeza, o palmeado el hombro, o
que se diesen un abrazo incluso, pero parecía que para esto estaban menos
preparados. Pero el “te quiero” sonó tan verdadero, tan dulce, tan sólido, tan
entrañable, que casi lo puso todo.
viernes, 9 de mayo de 2014
La vida pasa
184 centímetros y 82 kilos
de hombre; 49 años. Pasos, pum, pum pum, de la secretaría a dirección, a la
jefatura de estudios, a la sala de profesores, a la conserjería, a la
cafetería, y vuelta. Otro día también, y otro día, de lunes a viernes.
Interregno el sábado y domingo. Gota a gota, mar a mar, la vida pasa.
jueves, 8 de mayo de 2014
martes, 6 de mayo de 2014
Vacíos, plenitudes
Las plenitudes acallan los vacíos; los vacíos
acallan las plenitudes. Y uno sigue caminando.
viernes, 2 de mayo de 2014
Las lágrimas
Nunca lloraremos bastante la muerte de Jesús en la cruz, lo cual
significa al mismo tiempo que nunca serán suficientes las lágrimas por todos
los crucificados de la historia, por todos los pobres y desvalidos; incluso me
atrevo a decir que las lágrimas que derramemos por nosotros mismos no debieran
parar hasta que quedemos limpios de todos nuestros pecados mientras miramos “al
que traspasaron”.
Está claro que nuestro pecado sólo se nos hace visible a la luz de Dios, a medida que vaya siendo mayor nuestra cercanía a Él: mientras tanto nos parecerán pecadillos, sólo “faltas”, liviandades
miércoles, 30 de abril de 2014
La herida
La herida curó bastante pero
no tanto que llegase a convertirse en cicatriz. Sólo esto puede explicar los
gritos y lágrimas de X, desproporcionados, tras las palabras de Y. Éstas,
paradójicamente, aun siendo recriminatorias, contenían al mismo tiempo un
profundo halago. Espero que con el paso de los días X se percate de ello. Sin
embargo la escena, al recordarla ahora, resulta extraña, misteriosa, no del
todo inteligible, salvo que desde ella se extienda hacia atrás una lupa que
permita ver la historia de su herida. Pero ni siquiera así llega la luz a ser
suficiente para comprenderla del todo. Algo, o mucho, se me escapa. Una
redacción novelada de la misma quizá la colocase en el lugar ideal para
entenderla más y mejor.
domingo, 27 de abril de 2014
Lectura y (in)felicidad
Leer libros que no nos
gustan crea horas infelices, siendo así que la lectura es, debe ser, un
otorgamiento de felicidad. Por eso aquéllos debieran ser abandonados una vez
que uno se ha cerciorado de que no nos gustan, no nos placen, en definitiva no
nos interesan. ¡Qué distintas las infelices horas de las felices que sí crean
los libros que nos causan placer! Con todo, hay grados en esta cuestión. Puede
haber una “infelicidad” durante el trayecto de la lectura que, por distintos
motivos, llegue a ser al final una verdadera felicidad. Por eso uno a veces se
resiste a abandonar libros en principio, y en medio, no gustosos, pero que sí
lo acaban siendo una vez terminado el libro.
viernes, 25 de abril de 2014
El don de Dios
Un franciscano le pidió a
Francisco de Asís que lo cambiara de comunidad ya que en la suya no podía
sufrir a alguno de sus hermanos. El santo de Asís le dijo que debiera ver en
cada uno de ellos un don de Dios para él. Esto nos lo contó Paco, fray Paco, en
Tierra Santa, y a mí me viene una y otra vez a la cabeza. ¿Un don de Dios para
mí Fulano, tan cotilla, Mengano, tan egoísta, Zutano, tan pesado, etc.? Pues
sí, nos dice el poverello. Sospecho
que, contra lo que pudiera parecer a primera vista, este aviso, más que una
carga sobre los hombros, es en realidad una gran descarga, una liberación, si no
a corto o medio plazo sí a largo plazo, cuando ya nos hayamos convertido y, antes que la antipatía, salte entonces y siempre la simpatía que debe
inspirarnos todo hombre que, por ser hijo de Dios, el padre de todos, es por
eso hermano nuestro. Los santos siempre nos proponen una cuesta empinadísima
pero que, a la larga -a la vuelta de nuestro corazón renovado-, acaba siendo un
cómodo sendero llano.
miércoles, 23 de abril de 2014
El libro olvidado
“Tuviste tu hora, Libro, en la que tu compañía durante un
tramo de mi vida me salvó y enriqueció, en la que, por ello, fui por ti
bendito. Esa hora se ha prolongado a lo largo de la vida y por eso nada importa
que te haya olvidado si tu fruto hasta hoy ha perdurado en mí”.
¡Ah, ojalá que lo anterior
fuese cierto y pudiese así uno quedar consolado de lo poco que, de lo leído,
queda en el reino de la memoria! ¿Qué es mejor, leer, leer y leer, que será
después un olvidar, olvidar y olvidar, o leer-releer, leer-releer y leer-releer
muy pocos libros para que después uno tenga un verdadero recordar, recordar y
recordar?
sábado, 19 de abril de 2014
Lejos del mundo
Es cierto que cuando uno
hace un viaje “desconecta”, y desconecta mucho. Lo he comprobado una vez más en
mi reciente viaje a Tierra Santa. Quedas a salvo de las desgracias que te
sirven en bandeja los medios informativos, tanto las que suceden en tu región
como las que tienen lugar al otro lado del mundo. En este sentido eres más
feliz. Cuando estuve en Camerún, en el verano de 2011, pensé en serio que,
cuando estuviera de vuelta en casa, dejaría de ver el telediario nocturno para
no perder mi felicidad desconectada. No lo hice, claro, primero porque no vivo
solo, segundo porque, a pesar de todo, te pica la curiosidad sobre lo que está ocurriendo
en el mundo y tercero, el punto más dudoso, por no substraerme a esa especie de
solidaridad internacional a la que te invita un planeta globalizado. ¿Puede uno
en el momento presente, moralmente hablando, no compartir los infortunios y
penalidades de nuestros hermanos por más lejos que éstos se encuentren? Así, estos
días, el hundimiento de un barco lleno de estudiantes en Corea del Sur ha sido
un aldabonazo de tristeza.
viernes, 18 de abril de 2014
Jesús y su mensaje
Los cristianos no seguimos el mensaje de
Jesús sino que seguimos a Jesús y su mensaje. Si hablamos de “el mensaje de
Jesús” parece que Jesús quedase en segundo término, como un mero portador. Pero
no es el caso. Lo principal del mensaje de Jesús es siempre Jesús, gracias al
cual resulta atractivo lo que dice. Al final hay que terminar afirmando que
Jesús es el mensaje, y aceptaremos entonces que se diga que hay que seguir el
mensaje de Jesús si con ello se quiere decir que hay que seguirlo a él mismo.
jueves, 17 de abril de 2014
El apestado
Uno “olió” en Paco, fray
Paco, el espíritu franciscano, y volvió a mirar -en realidad nunca he dejado de
hacerlo- a san Francisco de Asís. Entonces me acordé de lo que escribió
Christian Bobin: “La pobreza, en su desnudez material, le atrae. La pobreza, en
su verdad carnal, le revuelve. Existe aún ese rincón del mundo que su goce no
alcanza. ¿Y qué es un goce que deja algo fuera de sí? Nada. (...) Los burgueses
sueñan en un pobre adecuado a sus intereses. Los curas sueñan en un pobre
adecuado a sus esperanzas. Él, Francisco de Asís no sueña, ya no sueña. Ve: la
pobreza nada tiene de amable. Una tara, un sufrimiento, una llaga, eso sí, pero
nada amable. (...) Lo natural es ese modo de amar tan vuestro y que os halaga:
los amigos acogedores, las damas perfumadas. Lo sobrenatural es entrar en la
leprosería, cerca de Asís (...). Están del otro lado del mundo. Son las deyecciones
del mundo, tan excluidos del placer de los vivos como del reposo de los muertos.
Saben lo bastante del mundo para comprender de donde procede ese gesto del
muchacho, para comprender que no procede de él sino de Dios: sólo el Bajísimo
puede inclinarse tan profundamente con tal sencilla gracia”. Sí, por debajo del
pobre que acaso no llegue a ser repulsivo está el que sí lo es: el leproso,
cuya fealdad nos mata, cuya enfermedad nos espanta. Hasta aquí bajó el Bajísimo
y ya nunca más quiso subir. ¿Debiéramos comprender desde esta perspectiva la
elección del nombre de “Francisco” por parte del papa actual? Tenemos entonces
que estar no sólo con el pobre sino con el apestado, el repulsivo, el
maloliente, el sucio, el que nos “amenaza” con contagiarnos su marginalidad.
¿Quiere el papa Francisco que la línea de vanguardia de la iglesia sea ésta?
¿Quiere que abracemos y besemos, como él abrazo y besó al enfermo de
neurofibromatosis, a los deformes del mundo? Lo quiere, sin duda.
miércoles, 16 de abril de 2014
Del vértigo a la adoración
Causa vértigo, un asombroso vértigo,
pensar que Dios “cupo” en el vientre de una joven de Nazaret, María; que cupo
en el cuerpo de un bebé, de un infante, de un niño, de un adolescente, de un
joven, de un adulto: que “cabe” y es ya para siempre el alma y el cuerpo de un
hombre. Este vértigo el cristiano lo supera en la adoración.
lunes, 14 de abril de 2014
Profesionales del amor
Profesionales del amor,
reciben al otro en todo lugar y siempre: lo único que importa es que a las
puertas está un hermano que quiere entrar.
jueves, 10 de abril de 2014
Siempre nosotros
Fuimos a darle el pésame a X por la muerte
de su marido. Contó una cosa preciosa de él. “Nunca dicía ‘que che parece se
fago...?’ senón ‘que che parece se facemos...?’”. Me parece precioso: nunca yo
y siempre nosotros.
miércoles, 9 de abril de 2014
La carambola
Yo tenía en mente ir algún
día, un día indeterminado, a Tierra Santa. Me pregunto si ese día llegaría a determinarse
si no hubiese tenido lugar una carambola. Fue como sigue: mi hermano Ramón
quería regalarle a mi madre un viaje a Israel. Allá por el mes de octubre
pasado, en una comida familiar, me prepuso que me apuntase. No mostré
demasiado interés en ese momento. Pasados unos días recogí el cable y me puse a
ello. Como resultado de mis pesquisas, supe que los franciscanos de Santiago de
Compostela organizaban todos los años una peregrinación a los Santos Lugares.
Efectué las diligencias oportunas y en el mes de noviembre habría de realizarse
el viaje. Mientras tanto, a mi hermano Ramón le habían surgido impedimentos que
lo descolgaban del mismo. Pasado un tiempo, la agencia de viajes Halcón me
comunica que el viaje debía aplazarse por una serie de cuestiones que tenían
que ver con los vuelos. Marzo sería la nueva cita. Tiene lugar después otra
baja, la de mi madre, por cuestiones de salud (ya en pleno viaje me “alegré” de
que así fuera pues no hubiese resistido su ajetreo físico y psicológico). Hete
aquí entonces que me veo yo como el único que habría de peregrinar a Tierra
Santa. Toda la carambola anterior, a la postre, había “determinado” mi día. Y
ahora me pregunto: ¿qué tuvo que ver Dios con todo esto?
lunes, 7 de abril de 2014
Fray Paco
Mi peregrinación a Tierra
Santa tuvo un centro: Paco, fray Paco (Francisco José Castro Miramontes, rector
de los franciscanos de Santiago de Compostela, 42 años), nuestro pastor franciscano
en las tierras de Jesús. Fue su gracia, el don de Dios en él, la que, con suave
solicitud, nos fue introduciendo en la vida y misterios de Jesús de Nazaret, el
galileo, nacido en Belén. De esto y no de otra cosa se trataba. La oración por
la mañana en el autobús, cuando partíamos, la eucaristía (presidida todos los
días por Roberto, un cura ecuatoriano de treinta y nueve años, que lleva tres
años en Pamplona estudiando derecho canónico: suyas fueron las excelentes
homilías), las explicaciones históricas, la oración de nuevo en el autobús cuando
volvíamos, marcaron el tono, envolvente, calmo, cristiano. Sus quince años de
radio al frente del programa “Día santo en Galicia”, en Radio Galega, educaron
su voz y su dicción: ningún titubeo hay en ellas, ningún apelotonamiento,
ningún tartamudeo inicial, ninguna prisa. ¿La voz ideal de un pastor de almas?
Sin duda.
domingo, 6 de abril de 2014
En Tierra Santa
Nada “especial” sentí en Tierra Santa, ningún “calambre”
religioso digno de ser contado, ninguna “emoción” singular. No me habló ninguno
de los lugares santos con una intensidad “específica”, todos los relacionados
con Jesús, con su nacimiento, su vida pública, su muerte, su pasión y su
resurrección. A mi Dios me ha llegado y me llega a través de la Eucaristía, la
Palabra, la Oración y el Hermano: estos son los canales reveladores por
excelencia, los “oficiales”, irreductibles e imprescindibles, los eclesiales.
Mi experiencia de Dios es en este sentido siempre objetiva, y sólo con esta condición es después subjetiva. Esto no cambió en Tierra Santa. Por eso, allí, no me
habló el lago de Galilea sino la misa que tuvimos en la orilla y que puso punto
final a la peregrinación; no me habló Belén sino la misa que tuvimos en las
llamadas grutas de San José, y así podría continuar hasta completar las seis
misas que tuvimos en los seis días que estuvimos en Israel.
sábado, 5 de abril de 2014
El cuerpo es una casa
El cuerpo es la casa en la
que uno vive. En él se está “dentro”: dentro de los ojos, que ven; dentro de
los oídos, que oyen; dentro de las manos, que tocan; dentro de la nariz, que
huele; dentro del paladar, que saborea; dentro de los pulmones, que respiran;
dentro del estómago, que digiere; dentro de las piernas, que andan; dentro de
la boca, que habla; dentro de la cabeza, que piensa. Se está dentro y con él
salimos afuera. Somos una interioridad que se abre al mundo.
martes, 25 de marzo de 2014
José Antonio Marina, detective privado
José Antonio Marina es un auténtico desbrozador de selvas. Con
machete en mano, zas, zas, se abre camino entre la espesura del tema sobre el
que cogita hasta dejarnos en un claro luminoso. Su pericia exploradora, delineadora,
definidora es realmente admirable. Estamos ante un hombre que cree en el poder
de la razón y que sabe muy bien cómo funciona la inteligencia humana, que con
tanto rigor y lucidez ha estudiado (Teoría
de la inteligencia creadora). Tras sumergirse en los negros mares que
quiere rastrear, sale siempre a la luz con el fruto granado de una investigación
hecha con lupa de gran aumento y bisturí de alta precisión. Empecé hablando de
selvas y caigo ahora en la cuenta de que uno de sus libros se titula La selva del lenguaje. Pero si nos
fijamos en otros, vemos que el inicio es siempre un mundo oscuro que hay que alumbrar:
un misterio (El misterio de la voluntad
perdida), un rompecabezas (El
rompecabezas de la sexualidad), los sueños (Los sueños de la razón), un laberinto (El laberinto sentimental), los secretos (Los secretos de la motivación).
José Antonio Marina se ha definido como un “investigador privado”
(Memorias de un investigador privado),
un “detective cultural”: estamos, en efecto, ante un Sherlock Holmes al que no
se le resiste nada: el ingenio, la inteligencia, la ética, los sentimientos, la
voluntad, la política, el lenguaje, la sexualidad, Dios, la economía, la vida,
la familia, las mujeres, el miedo, el deseo, el poder, el amor, la autoridad,
la estupidez, la educación, la motivación, los vicios, la creatividad, la
lectura, la escritura, la valentía. La piedra angular es siempre la
inteligencia, puesta en Teoría de la
inteligencia creadora, su segundo libro, publicado en el año 1993,
fundamento de todo el edificio que levantó después. Si echamos un vistazo al
resto de los títulos de su obra, acabamos por convencernos de ello. Así, junto
con el ya citado, tenemos estos otros: El
vuelo de la inteligencia (2000), La
inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez (2004) y La inteligencia ejecutiva (2012).
Un auténtico sabueso.sábado, 22 de marzo de 2014
Derechona
Al menos en un aspecto cierta derecha merece ser llamada
derechona, y es cuando se muestra muy mal hablada. Me vienen a la cabeza cuatro
ocasiones en las que políticos del PP no trabaron su lengua: Francisco Javier
León de la Riva, alcalde de Valladolid, y sus declaraciones sobre los “morritos”
de la ex-portavoz del PSOE, Leire Pajín; José María Aznar y su dedo corazón
bien levantado y dirigido a los que lo hostigaron en una ocasión en la
Universidad de Oviedo; la diputada Andrea Fabra, hija de Carlos Fabra, y su
“que se jodan”, vociferado en el Parlamento; y por último el ministro de
Economía Luis de Guindos y su “que se vayan a tomar por el culo”, lanzado
contra los periodistas en Bruselas.
En España, la derecha, cierta derecha, es más insultona que la izquierda, de la que no recuerdo ni un solo ejemplo de lengua deslenguada. Bien merecerían en esos casos que se les hubiese quedado pegada la lengua al paladar.
viernes, 21 de marzo de 2014
¿Víctima?
Cuando Gallardón dice que la mujer es siempre víctima en
relación con el tema del aborto ¿qué quiere decir? ¿Víctima de qué victimario?
Excluido el caso del embarazo fruto de una violación, en el que la mujer es
clarísimamente víctima, en los demás tenemos siempre embarazos frutos de un
despiste: o él se olvidó de ponerse el condón o ella se olvidó de tomar la
píldora. ¿Es víctima entonces de su despiste, al verse en sus entrañas con un
embrión cuya gestación quiere parar? A este despiste la palabra víctima creo
que le viene demasiado grande: si yo fuese mujer y pro-abortista, tal
consideración me parecería ridícula y paternalista. ¿Será entonces el
victimario el ambiente social, convertido a tal efecto en presión social,
mayoritariamente pro-abortista? Tampoco creo que se trate principalmente de
esto.
En fin, que no sé por dónde van los tiros.miércoles, 19 de marzo de 2014
Ser bueno
Yo quiero ser bueno pero no para verme a mí mismo siéndolo sino para serlo realmente.
Uno ha declarado muchas veces que lo único que de verdad le importa en la vida es ser una buena persona. Pero me incomoda que este deseo pueda tener más carga estética que moral, que se ancle en la belleza sin anclarse al mismo tiempo en el bien.
Uno de estos días me he sorprendido a mí mismo diciendo: “Señor, que no sea demasiado malo”.
martes, 18 de marzo de 2014
Las amistades posibles
En Una vida presente,
Julián Marías dejó escrito lo siguiente: “Toda mi vida he tenido una capacidad
para la amistad mayor que la habitual (...) Y un rasgo más, que creo muy
característico en mí, es la resistencia a dejar ‘escapar’ las posibles
amistades que me parecen valiosas y atractivas. Es muy frecuente que por falta
de imaginación, por timidez o por simple pereza, no se desarrollen, o se
extingan apenas iniciadas, relaciones personales que podrían ser ingredientes
de profunda significación en la vida”.
¿Fue X una amistad que yo dejé “escapar”, “por timidez” sobre todo? Nunca me atreví a proponerle que quedáramos, quizá porque al principio me hechizó su personalidad dejándome sin capacidad de reacción. La timidez siempre arguye temores y yo los tuve ante él. En otras ocasiones sin embargo no me faltó la audacia y no se me escapó la posible y después ya real amistad.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Tan antigua y tan nueva
Ese pelín de alegría que me falta, esta gota
de infelicidad que ha venido, esta vulnerabilidad, tan antigua y tan nueva,
ante el mal visto y leído...
martes, 11 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
Consoladora de los afligidos
Tras contarme cómo había transcurrido su
jornada le colgué el título de “consoladora de los afligidos” pues fue lo que había
hecho, consolar a las cuatro personas deprimidas que se encontró a lo largo del
día. “Me pregunto qué me quiso decir Dios”, me comentó con asombro y
jovialidad. Ésta la tiene a raudales últimamente, y de ella manó su consuelo
para los cuatro afligidos.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Sólo pasó un año
“Sólo pasó un año”, dije hace poco al
recordar un suceso, cuando hasta hace nada habría dicho “ya pasó un año”. Voy
camino de cumplir los cuarenta y nueve y desde mis treinta hasta mis cuarenta y
siete años lo que uno vivió fue el paso raudo del tiempo. Por eso me tiene
asombradísimo que, desde hace más o menos dos años, viva ahora un tiempo que
transcurre lentamente, sin voracidad, parsimonioso. Es algo que nunca hubiese
esperado y no sabría decir qué produjo tal cambio. ¿Algún tipo de plenitud tal
vez, a la que pertenecería en propiedad un tiempo quedo?
martes, 4 de marzo de 2014
Medio vacío, medio lleno
Un “medio vacío” me entristeció. Enseguida, en el mismo
telediario, un “medio lleno” no me alegró. “Alto ahí, me dije
entonces, aquí falla algo. ¿Ha de afectarme el ‘medio vacío’, entristeciéndome,
y no va a afectarme el ‘medio lleno’, alegrándome? No, de eso nada: ea, Suso,
alégrate”. Obedecí y me alegré, quedando más lleno que vacío cuando poco antes
había estado más vacío que lleno.
No puedo despistarme con esto.lunes, 3 de marzo de 2014
Don Juan Tenorio y don Luis Mejía
Escuchando camino del trabajo el diálogo de
don Juan Tenorio y don Luis Mejía, en el acto primero de la parte primera de Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, allí
donde el primero le dice al segundo que a setenta y dos se eleva el número de
sus conquistas a lo largo de un año y el segundo le dice al primero que
cincuenta y seis es su número, me acordé de lo que me contó hace algunos años
X, y de lo que no había dudado dada la credibilidad de la persona que se lo
había referido. Parece ser que dos jovenzuelos que frisaban los dieciocho años
se habían retado a ver quién se tiraba a más tías durante un determinado
período de tiempo, no superior a medio año si no me falla la memoria. Pues
bien, el resultado fue escalofriante: el uno, el ganador, unas setenta y el
otro, el perdedor, unas cuarenta. Podemos no creerlo, claro, por muy seria y
creíble que fuese la fuente de X, dado que ésta sólo pudo saberlo de boca de tales
folladores, con perdón, que a buen seguro inflaron las cifras. Pero puede
ocurrir también que el informante conociese bien, muy bien, a los dos susodichos,
quizá porque actuase en su mismo terreno con las mismas, parecidas o distintas
pretensiones “lúdicas”. El caso es que, si necesitábamos algún dato más sobre
lo despendolado que está el mundo de la sexualidad en nuestro tiempo, aquí lo
tenemos, en estos tenorios y estos mejías que hasta hace nada todavía lucían el
bozo de la adolescencia.
sábado, 1 de marzo de 2014
Mal de muchos
¿Mal de muchos consuelo de tontos? No, mal
de muchos consuelo de algunos, o de alguno, de uno vaya, el que me hizo saber
que, padeciendo en una ocasión una dolencia, le consoló saber que no era el
único que la sufría. ¿Tonto? En absoluto puesto que se consolaba.
viernes, 28 de febrero de 2014
La Gran Guerra
En La belleza y el dolor
de la batalla, el historiador y escritor sueco Peter Englund trenzó una
historia de la Primera Guerra Mundial (este año se cumple el centenario de su
comienzo en 1914) con los testimonios escritos de sus protagonistas de a pie:
una enfermera, un soldado, etc. Este modo de contar la Gran Guerra, o de
cualquier otra guerra, es esencial para quedar informados de lo que, a ras de
suelo e historia, vivieron y padecieron sus protagonistas: este dolor, esta
sangre, esta trinchera, esta alambrada de espino, este lodo, esta esperanza...
Leo ahora 1914-1918. La historia de la Primera Guerra Mundial, del historiador
David Stevenson, que constituye el otro modo esencial de contarla: trazando las
líneas maestras que unen todos los “grandes” factores en juego: históricos,
políticos, sociales, económicos, geoestratégicos, militares, etc., hasta
componer un relato riguroso, verosímil, bien documentado, que nos permita
apreciar y comprender toda su densidad y todo su perímetro históricos.
jueves, 27 de febrero de 2014
Enmendando la plana
Mejor que “en este valle de lágrimas” (Salve Regina), “en este valle de sonrisas y lágrimas”.
Mejor
que “la vida es una mala noche en una mala posada” (Santa Teresa de Jesús), “la
vida es, tantas veces, una mala noche en una mala posada”.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Perplejidades
Los evangelios están llenos de felices
perplejidades ante las que prorrumpimos en un “¡oh, maravilla, no entiendo
nada!”, siendo, por otro lado, de una absoluta sencillez.
martes, 25 de febrero de 2014
Autoimagen
Caminamos
con una imagen de nosotros mismos más o menos consciente, más o menos dibujada,
que nos sostiene y a la que sostenemos.
lunes, 24 de febrero de 2014
Aforística
Es la noche cueva de hadas y alcoba de demonios.
De su sueño, el hombre, no despertará Dios jamás.
Giramos unos en torno a otros siendo planetas y satélites a un tiempo.
Nunca hay debacle allí donde el corazón triunfa en su pobreza.
En la calle uno vive en sus zapatos; en casa, en sus zapatillas.
El escritor cumple un deber, cumple un placer, cumple una necesidad. El escritor obedece.
La fe es aceptar el punto de vista de Dios.
Por no querer algo sino todo se quedó con nada.
Lo que la vida destroza la vida lo repara.
El amor, cuanto más manifiesto, más secreto.
sábado, 22 de febrero de 2014
Curiosity
Habría que darle un poquito de alma al robot de la NASA Curiosity, enviado a Marte, e imaginar su asombro, su soledad, su extrañeza, entrañarnos en él para saber qué sintió durante el trayecto que lo llevó desde la Tierra al planeta rojo, en el que vio cómo la primera se hacía cada vez más y más pequeña, más chiquita, un puntito azul que acabaría desapareciendo de su vista, mientras que el segundo aparecía muy lejos, lejísimos, un puntito rojo primero, y poco a poco cada vez más grande, enorme al fin antes de atravesar su atmósfera y aterrizar en él. Al tocar Marte tuvo que estremecerse, de alegría por haber llegado sano y salvo, y de ansiedad por verse en un planeta distinto. ¿En qué medida había cambiado durante el viaje, qué sentimientos nuevos había conocido, qué pensaba ahora de la Tierra, del espacio y del tiempo, de la soledad y de la compañía?
Preguntas para las que no tendremos nunca respuesta porque él ya no volverá, se quedará allí, morirá allí.
viernes, 21 de febrero de 2014
Macerado
Blando me dejo el golpe,
macerado para ti, barro de nuevo para ser barro nuevo con el que moldear una
mejor vasija.
jueves, 20 de febrero de 2014
Un hombre, un perro
Un perro abandonado y sucio
nos da lástima sin exigirnos nada. Un hombre abandonado y sucio nos da lástima
y nos exige misericordia. Por eso preferimos encontrarnos con un perro.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Un tiempo extraño
La tristeza puede ser una opción. Te dices: “voy a estar triste”, o mejor: “voy a dejar que la tristeza se apodere de mí”. ¿Es una opción inteligente? Así planteada la cuestión, es difícil decidirlo.
La tristeza tiene muchos colores, viste pieles muy diferentes. A veces uno está triste por pereza, por negligencia, porque la alegría necesita que se le haga un hueco y esto requiere un esfuerzo que uno no quiere hacer.
Las semanas pasadas fueron un tiempo extraño. El invierno furiosamente borrascoso, la falta de sol, las palabras que uno no pudo o no quiso escribir, la gripe rondándole a uno y al fin alcanzándole, aunque sólo suavemente, mamá doliéndose de sus molestias estomacales, de su falta de apetito, de su cansancio. Una analítica puso al descubierto unas transaminasas disparadas y ya está en curso la investigación médica. Mientras tanto, y a pesar de haberse vacunado, la gripe la golpeó con fuerza. Después se sumó la infección de orina y la diarrea. Ahora, curada ya de estos males, volvemos a donde estábamos, el malestar de estómago, las pocas ganas de comer, la fatiga. La voz se le ha debilitado un poco más y no son pocas las veces en que le digo “mamá, no te oigo”. Entonces me repite lo que había dicho con voz más alta.
Todo esto compuso un continuum extraño que me deprimió un poco. Alguien lo advirtió y me dijo: “¿Qué te pasa? Estás muy triste”. Saquémosle el “muy” y dejémoslo en triste.
Caminar me hace bien y no pude hacerlo durante semanas por culpa de las fastidiosas y aburridas lluvias, los fastidiosos y aburridos vientos, los fastidiosos y aburridos temporales, las fastidiosas y aburridas ciclogénesis. Mi forzada inmovilidad también ayudó a mi desánimo. “Quien mueve las piernas mueve el corazón”, decía aquel antiguo anuncio, y decía bien. Si, además, el ejercicio físico de caminar trae aparejado el ejercicio vital de ponerse en camino, mejor que mejor. La vida es siempre una combinación de movimiento y quietud.
martes, 18 de febrero de 2014
Mi amigo del alma
¡Ojalá que perdure siempre
la palabra “alma” para que un adolescente pueda decir de un amigo que es “mi amigo
del alma”! Mucho antes de cumplir los catorce años, A. se refirió a un amigo en
estos términos. En labios tan jóvenes, la palabra “alma” reencuentra toda su
pureza, toda su fuerza.
lunes, 17 de febrero de 2014
Qué tarde más extraña
El día está quieto, no habla, ¿está triste? Es un día gris, parado, de un extraño mes de enero, que no sabe muy bien hacia dónde camina, aunque sabe que va hacia delante, muy lentamente. Podría muy bien convertirse de repente en un día de sol, si se soltase hablar, si se desatase su lengua. Pero permanece en silencio, calla. Si al menos lloviera, si hiciese viento, si pasasen más coches que los que pasan. ¿Pero no está todo el silencio dentro de mí? ¿No soy yo el que se siente incapaz de hablar? ¡Qué tarde más extraña, qué dulce, qué solitaria!
sábado, 15 de febrero de 2014
Leer es escribir
Leer un libro es de algún modo co-escribirlo. Cada palabra leída es nuestra, cada línea, cada párrafo, finalmente todo el libro. ¿Cuánta distancia hay entre “lo hacemos nuestro” y “lo hacemos nosotros”?
viernes, 14 de febrero de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
Millones
Es insoportable pensarlo,
pensar en los aludes de dolor que causa cualquier guerra. La guerra mata
personas, mutila cuerpos, deshace psiques, destruye almas, substrae padres,
hijos, hermanos, amigos, derrumba casas y puentes y escuelas y hospitales,
destroza carreteras y vías de tren, aniquila presentes felices y futuros
esperanzadores, hace huir a todos los que se convierten en refugiados. Millones
de muertos en la Primera Guerra Mundial, muchos más millones de muertos en la
Segunda Guerra Mundial, los millones de muertos de todas las guerras a lo largo
de la historia; millones de heridos, millones de hambrientos, millones de
enfermos, millones de desamparados. Millones de dolores y sufrimientos.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Nostalgia y deseo
La nostalgia del amor es
deseo del amor, el amor de ayer reclama el amor de mañana, la memoria apela a
la esperanza.
martes, 11 de febrero de 2014
La impaciencia de Dios
La paciencia de Dios se
coció también en su impaciencia. “¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta
cuándo estaré con vosotros, hasta cuándo tendré que soportaros?” (Mateo 17,17),
protestó Jesús en una ocasión.
lunes, 10 de febrero de 2014
Leer para gozar
Si, pasado el tiempo, hemos
olvidado por completo el contenido de un libro, ¿qué diferencia hay entre
haberlo y no haberlo leído? Ninguna, me decía I. Hay una, añadí yo, y es que
cuando lo leímos no lo leímos para poder recordarlo al cabo de mucho tiempo
sino para disfrutarlo en el momento en que lo teníamos sobre nuestras manos y
bajo nuestros ojos. Lo otro nada tiene que ver con la lectura, que no quiere
“servir para nada”, tampoco para ser recordada.
sábado, 8 de febrero de 2014
Salvar, crear
Sólo tiene poder para salvar
el mundo quien tuvo poder para crearlo. Salvar es recrear, y sólo recrea quien
antes ha creado.
viernes, 7 de febrero de 2014
El premio
¿Por qué no habría de ir
tranquila a recoger su premio, con paso seguro, parándose si era preciso a
abrazar a algún amigo, si su ya larga vida le había dado el aplomo para saber
qué podía esperar de ella, qué podía incluso esperar de sí misma? Aplomo y una
sabia dosis de escepticismo, y piedad, mucha piedad.
jueves, 6 de febrero de 2014
Otra voz
Siempre nos resulta
irreconocible nuestra propia voz cuando la escuchamos en una grabadora. Esta voz,
nos decimos, ¿es la que oyen los demás, tan diferente a la que yo oigo de mí
mismo? ¿Hasta qué punto puede ocurrir también que lo que de mí perciban lo
perciba yo de muy distinta manera? ¿Qué conocen de mí que yo no conozco o que
conozco bajo otra luz?
miércoles, 5 de febrero de 2014
Un vecino
Hay vecinos a los que no ves
durante años, porque sí, porque así ha coincidido, hasta que un día, cuando se
le muere un hermano, te lo encuentras en el tanatorio y le das el pésame y ves
que sigue igual, que no ha cambiado. Y porque sí, porque así coincide, no pasan
años sino semanas hasta que te lo vuelves a encontrar, en una frutería, en la
que te pregunta con tono afable, cercano, ¿qué tal los Reyes?, y tú le
contestas sin salirte de esa cercanía, y bromeando, que bien, que mucha salud,
salud a raudales, y él se sonríe y dice que eso es lo mejor. Y después, al ver
que has venido por una caja con doce botellas de vino y un saco de patatas, te
dice que te los lleva él en el coche porque tiene que pasar por delante de
casa, y tú se lo agradeces pero que no hace falta, que te has traído el tuyo.
Coges pues la caja con las botellas de vino y te diriges al coche, abres la
puerta del maletero, dejas la caja y al darte la vuelta ves que te ha seguido
él con el saco de patatas. Y entonces, ¡caramba!, le dices “C., esto sí que es un
regalo de reyes, muchas gracias, de verdad”, y te vas todo contento, como
seguramente también se irá él, y acaso no volvamos a vernos durante años, o no,
tal vez dentro de unos días en la misma frutería, o en otro sitio del pueblo, y
habrá la misma afabilidad, la misma cercanía.
martes, 4 de febrero de 2014
¿Qué dice Dios?
Si les preguntáramos a nuestros amigos, como preguntó Jesús a
Pedro, “¿quién dice la gente que soy yo?”, ¿qué respuesta nos traerían? Y si,
como le preguntaron a Juan el Bautista sacerdotes y levitas, nos preguntaran a
nosotros. “¿tú quién eres?”, ¿qué contestaríamos nosotros?
¿Quién dice la gente que soy yo? ¿Qué digo yo sobre quién soy
yo? Sabemos que la respuesta a estas dos preguntas no contestaría todo lo que a
este respecto hay que contestar, por más que contuviese muchísimo.
Y Dios, ¿qué dice Dios? Lo
sabremos, sin duda, si es que no lo estamos ya sabiendo.lunes, 3 de febrero de 2014
Bien
Esta vez, tras su pregunta:
“¿cómo estás?”, no salió de mi boca un “bien” redondo, seguro, concluyente,
afirmativo, sino uno que se alargaba, arrastrándose. “Uy, cómo suena ese bien”.
Y entonces yo le dije...
sábado, 1 de febrero de 2014
Medio vacío, medio lleno
Hay que ser positivo, claro,
y quedarse con el vaso medio lleno, pero creo que no debe hacerse de forma muy
inmediata, como precipitada, pasando mágicamente por encima de lo negativo y
del vaso medio vacío. A estos hay que hacerles justicia reconociéndolos,
diciéndolos, también padeciéndolos llegado el caso.
jueves, 30 de enero de 2014
El factor humano
Es inevitable: el factor
humano, es decir el factor “yo”, se interpone siempre y lo abstracto perfecto
se convierte siempre en lo concreto imperfecto. Mejor así, claro.
miércoles, 29 de enero de 2014
Homilías
Me irritan las homilías que
enseguida escapan del texto de las lecturas para decir cuatro generalidades:
que Dios nos ama, que hay que tener fe, patatín, patatán. ¿Por qué no se fijan
en algunas de las palabras, en algún personaje, quedando a su ras, recreándose
en ellos, esculpiéndolos?
martes, 28 de enero de 2014
Aguafiestas
Para
una vez que habla va y le fundo los fusibles. Tuvo razón P. cuando me dijo que
tendría que haberme mostrado de acuerdo con él pues tenía razón en lo que dijo.
En cambio encontró mi regañina, un jarro de agua fría. Por eso ayer,
cariacontecido, sin fuerzas, apenas tuvo voz para responder una pregunta de R.,
que había sido el motivo de nuestra disputa.
lunes, 27 de enero de 2014
En un sobresalto
¿Puede uno perder, en un sobresalto, la
destreza de vivir y quedar desarmado, exangüe?
(El resplandor)
(El resplandor)
sábado, 25 de enero de 2014
viernes, 24 de enero de 2014
Lo que el mundo regala
La vista, el oído, el tacto se sienten
reclamados, sacados de sí, para obtener lo que es suyo, lo que el mundo regala
y no regatea, lo que porque es visto, porque es oído, porque es tocado alcanza
toda su plenitud.
martes, 21 de enero de 2014
Trueno de la sabiduría
A la piadosa señora el “trono” le parecía poco:
Virgen fiel, Espejo de justicia, “Trueno” (sic) de la sabiduría, Causa de nuestra alegría, Vaso espiritual...
lunes, 20 de enero de 2014
El rostro del Espíritu Santo
El Espíritu Santo es aire, es fuego, es
agua, pero ¿y su rostro? ¿Cuál es su rostro? ¿Acaso una reverberación
inescrutable de los rostros del Padre y del Hijo?
sábado, 18 de enero de 2014
La tercera parte de nuestra vida
“El dormido no es vil”, escribió Jorge
Guillén. ¿Podemos entonces decir que somos buenos durante esa tercera parte de
nuestra vida que pasamos durmiendo?
viernes, 17 de enero de 2014
El caballerito de Dios
El caballerito de Dios se levantó, se puso la chaqueta polar,
hizo pis, se enjuagó los ojos, bajó a la cocina, encendió la tele, tomó una
cucharada de aceite de oliva, un kiwi y un vaso de agua templada, puso a
calentar la leche en el microondas, fregó lo que había quedado del día
anterior, le echó azúcar y café soluble a la leche caliente, puso en la mesa
las galletas, los cereales y las pastillas, se sentó, desayunó y limpió la
cubierta vitrocerámica de la cocina de leña.
El caballerito de Dios subió a su habitación, se sentó en la
butaca, estuvo en silencio durante quince minutos, rezó un padrenuestro y un
ave maría, leyó el evangelio del día, se vistió, hizo la cama, preparó su
bolso, bajó de nuevo a la cocina, le dio los buenos días a su madre, tomó otro
vaso de agua templada, se enfundó el anorak, los guantes y la visera, se puso
los auriculares, se despidió de su madre y marchó al trabajo.
El caballerito de Dios...jueves, 16 de enero de 2014
En horas pobres
En horas pobres cuento un cuento pobre,
rudimentario, sin fibra. Todo lo que hay es un hueso ya muy pelado, que uno
sigue royendo. Se ve uno lanzado al ruedo de la vida sin guión para contar, sin
letra para cantar.
¿Nos quejaremos por los días de nuestra vida
que no tienen épica, ni lírica, por “las desesperantes posturas que tomamos
para aguardar” (Antonio Machado)? Pero “la vida es la zarza ardiente al borde
del camino donde Dios da sus voces” (Ortega y Gasset), también la vida pobre,
la vida que no arde.
miércoles, 15 de enero de 2014
La clase política
¿Es un mal síntoma que exista la expresión
“la clase política” porque indica que los políticos constituyen lo que de
ningún modo debieran constituir: una clase, un estamento social? ¿Significa
esto que, emergiendo como grupo dentro de la sociedad, acaban corporeizándose
fuera de ella, muy fuera de ella, y hasta contra ella en casos extremos? ¿Cómo
se ejerce el poder no estando nunca “sobre” la sociedad sino permanentemente
“en” ella?
martes, 14 de enero de 2014
Siempre está el se
Más allá del ojo abierto, fuera, no encuentras nada. ¿Lo encontrarás más acá, dentro?
Pero todo descubrimiento exterior, ¿no es simultáneamente un descubrimiento interior? El hombre, al descubrir lo de fuera, ¿no descubre siempre lo de dentro?
El hombre es siempre un se: al encontrar, se encuentra, al buscar, se busca, al amar, se ama. Después hay acentos, claro, gradaciones, pero siempre está el se. En realidad todo es bastante simple: el hombre, en definitiva, no es una cáscara.
sábado, 11 de enero de 2014
La plata nocturna y el oro diurno
Se beneficiaron mutuamente, la plata nocturna y el oro diurno,
comandando cada uno las horas de su etapa.
El sol, lejos de parecer derrotado, magnificó su esplendor mientras se acercaba el solsticio de invierno.
viernes, 10 de enero de 2014
Buscar, esperar las palabras
Es importante que caiga la mandíbula, que
los dientes no se cierren, que la lengua permanezca flotando, que nada en el
rostro anuncie una tensión interior. La búsqueda entonces, o la espera -son lo
mismo-, se sitúan en la posición correcta, donde únicamente se atrapa aquello
que viene libremente, sin prisas, sin coerciones, de visita primero y para
quedarse después. Sólo así las palabras se escriben sobre el papel.
jueves, 9 de enero de 2014
Si uno quiere
Si los 18 años que pasó en
la cárcel le sirvieron al asesino de Anabel Segura, Emilio Muñoz Guadix, uno de
los beneficiados por la anulación de la doctrina Parot, para decir lo que dijo:
“Si uno quiere ser malo, es malo, y si quiere ser bueno, es bueno” ya le han
servido de mucho, de muchísimo en realidad. Esta frase, y mejor si es dicha por alguien que ha cometido un gravísimo mal, ventila de un plumazo
todas las consideraciones acerca de que el hombre no es libre, que no existe la
culpa, etc., etc. No existe un más allá del bien y del mal: se está en el bien,
se está en el mal, o se está en el bien-y-mal, porque existe la voluntad de
estar en un sitio u otro y la libertad para hacerlo. Lo demás son mamonadas.
miércoles, 8 de enero de 2014
La amistad
La amistad tiene sus bajadas
de tono en las que se pierde músculo afectivo. Pero no pasa nada porque pasan y
se recupera el entusiasmo.
lunes, 6 de enero de 2014
El hombre y sus novelas
No tardé ni medio segundo en darme cuenta de que no estaba en sus cabales. Pedía una ayuda, preguntaba dónde había una cafetería cercana, quería cargar la batería del móvil. Mientras subía las escaleras a buscar a mi habitación algo de dinero, lanzó un “¡soy jesuita!”. “¿Es usted jesuita?”, le pregunté yo después. “Tuve una educación jesuita. Vengo haciendo el camino de Santiago y después volveré a Roma”. Todo esto con una voz viva, de acento indefinido. Era alto, de tez morena y un tanto arrugada; aparentaba unos sesenta años y tenía los ojos azul claro, de fondo incierto, algo turbio quizá. Llevaba a sus espaldas una mochila. “Estoy limpio y aseado, ¿ves? Si sacas una silla y te sientas podremos hablar; llevo siete horas sin hacerlo; tienes que estudiar; podrías ser mi hijo, etc., etc.” Hubiese continuado hablando sin parar si le hubiese dejado.
Cuando salí un poco más tarde vi que abordaba a otro en la calle, seguramente con una historia distinta pues llegó a mis oídos un “cumpleaños”. No fue poca mi sorpresa al verlo comulgar en la misa. No pude evitar señalárselo a mi hermana María con toda rapidez y decirle que el tipo estaba loco y que me había montado una pirula.
Mi hermana Lucía, según me contó más tarde, había sufrido también su abordaje aunque esta vez el tipo no había salido económicamente beneficiado.
“Por donde quiera que el hombre vaya, lleva consigo su novela” (Benito Pérez Galdós). Éste la llevaba, y no una sino varias.
sábado, 4 de enero de 2014
Hermosa como un sol
Muy segura de su palabra, la
emplea con envidiable facilidad, que es suprema felicidad para quien la
escucha, sin titubeos, sin parones, sin iniciales tartamudeos. Le sale como un
chorro de agua, que puede cortar de tan límpido, fresco, certero, habilísimo.
Que mujer más inteligente, lista, simpática, y hermosa como un sol.
viernes, 3 de enero de 2014
El refugio
Me gusta ese pequeño refugio
que nos construimos con la ropa cuando llega el invierno: para la cabeza el
gorro, para el cuello la bufanda, para las manos los guantes, para el cuerpo
todo el abrigo, para los pies los zapatos. Uno se echa a la calle enfundado en
esta íntima cabaña.
jueves, 2 de enero de 2014
En santa discusión
De discutir, habría que
discutir como un santo, sin arañar parcelas para el “yo”, con “una mente
humilde, modesta, calma, pacífica, paciente, caritativa, amable, tierna y
compasiva” (Tomás Moro). Y, por seguir con el mismo santo, atendiendo a una de
sus bienaventuranzas: “Felices ustedes si saben callar y ojalá
sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando
les pisan los pies, porque el Evangelio comienza a penetrar en su
corazón”.
miércoles, 1 de enero de 2014
Recuerdos y olvidos
Entre el recuerdo exacto y
la total falta de recuerdos está toda la gama intermedia, aquello que, más o
menos, se recuerda. Así, en unas memorias leeremos “recuerdo con toda claridad”,
“creo recordar” o “si mal no recuerdo” y “no recuerdo nada” o “lo he olvidado
por completo”. Todo esto hace que uno de los títulos de memorias que más me
gusta sea Recuerdos y olvidos, de Francisco
Ayala, y también Lo que sé de mí, de
Shirley MacLaine, que podríamos convertir en un “lo que recuerdo de mí” y “lo
que de mí he olvidado”.
martes, 31 de diciembre de 2013
Las manos
(Mary Ellen Mark, Los Ángeles, 1987)
Las manos del padre,
sosteniendo los brazos de su mujer, a la que rodea con los suyos. La mano leve
de la niña, que no sabemos si acaricia la cara de su hermano, si la sujeta, si
la atrae hacia sí. La mano izquierda del niño en el brazo caído. Las de la
madre no se ven, las ocultan las manos de su marido. Ella, languideciente, nos mira
sin mirarnos: sus ojos parecen perdidos. ¿Podrá evitar el padre que se le
escurra, substraída por el peso de la vida? Pudiera estar muriendo, agonizando,
sin que ninguno lo sepa, tampoco ella.
lunes, 30 de diciembre de 2013
A la luz
Lo que encuentro, al recogerme, lo suelto al despertarme.
sábado, 28 de diciembre de 2013
El hueco
A veces sondeo la soledad
futura adelantando el hueco que dejarás al morir. Será sagrado: nadie podrá
ocuparlo.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Entra la luz
Entra la luz en el hueco creado por los
brazos cruzados que se apoyan sobre la mesa y la cabeza que descansa sobre
ellos. ¿Qué pensaría quien te viese así? ¿Que dormitas, que piensas, que te
dueles, que rezas?
Mi cabeza se acuesta en los
brazos que, cruzados, descansan sobre la mesa. Encuentra cosas.
jueves, 26 de diciembre de 2013
¿Salvar el fuego?
Corrían tiempos surrealistas y Jean Cocteau,
según se cuenta, a la pregunta de qué cosa salvaría del museo del Louvre en
caso de incendio, contestó que el fuego. Aunque no hay que retrucar a lo que no
deja de ser una boutade, me apetece decir que este fuego que él
preservaría lo tenía a su alcance en las cerillas o el mechero que tal vez
llevase en su pantalón, y en otros millones de sitios a lo largo del mundo: no
así todas las obras de arte del Louvre que el fuego estaría destruyendo. El
fuego se repone; la Gioconda o la Victoria de Samotracia no.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Dios es desconcertante
Dios
es desconcertante,
escribe más de una vez Javier Gomá en Necesario
pero imposible, siempre en cursiva. No pocas veces se le habrá aplicado a
Dios este adjetivo dentro de la tradición cristiana. Pero lo entenderíamos mal
si pensásemos que le es esencial a Dios desconcertar al hombre, sorprenderlo
por aquí cuando éste lo esperaba por allí, como si jugase con él al escondite.
Precisamente a esto, al escondite, no ha jugado, toda vez que se ha revelado
del todo y para todos en el Hijo. Hablaríamos por eso con más propiedad si
dijéramos que Dios nos desconcierta porque, dadas la profundidad y libertad
infinitas de su amor y su sabiduría, es inevitable que lo haga, en beneficio
siempre de una paz que nos sane con mayor fuerza cada día.
viernes, 20 de diciembre de 2013
Dos preguntas esenciales
¿En qué lugar? ¿En qué tiempo? Dos preguntas
esenciales para quien cree en la Encarnación, y todo es encarnación.
jueves, 19 de diciembre de 2013
Siempre así
Tiene que ser eso, justamente eso, el tono
amable, el intercambio tranquilo de logoi
-razones y palabras-, las miradas suaves: siempre así y nunca, nunca, de
ninguna otra manera.
martes, 17 de diciembre de 2013
Contemplar, escudriñar
El que contempla no escudriña, decía aquí.
Los propios vocablos se adecúan a sus significados. Así “contemplar”, con sus
vocales abiertas, señala magnas latitudes, grandes espacios, que sólo pueden
ser contemplados y no escudriñados. “Escudriñar”, por el contrario, con esa “u”
y esa “i”, vocales cerradas, con ese “cudri” que parece un bisturí, apunta a
algo pequeño, cerrado, a lo que hay que acercarse mucho para verlo, para
es-cudri-ñarlo, nunca para contemplarlo.
lunes, 16 de diciembre de 2013
La religión del "y"
Sed astutos como serpientes y sencillos como
palomas.
Somos siervos inútiles y conseguimos
recompensas en el cielo.
Un ángel lo confortaba y sudaba sangre.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Las puertas
Hay personas que leen muy poco o nada, vale, pero tienen una gran cultura cinematográfica, como X, o una gran cultura histórica gracias a los documentales de la BBC que no dejan de ver, como G, o una gran cultura viajera, como P, etc. No han abierto las puertas de la lectura pero sí otras que también son cultivadoras, por las que se accede igualmente a esos otros mundos de los que tanto hablamos cuando referimos las bondades de la literatura.
Sólo las personas chatas, sin vuelo, que no abren puertas ni tienen curiosidad por ellas, se quedan en este mundo.
viernes, 13 de diciembre de 2013
El cielo
Con respecto a la existencia del cielo no
hay en mi fe ninguna sombra de duda. Casi diría que lo veo, que está ahí, al
otro lado, o ya en éste.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Los recuerdos
Una escena de una película
en la que una chica le dibujaba a su hermana un reloj en la muñeca me recordó
que también nosotros lo hacíamos de pequeños, y que nos pintábamos unos a otros
bigotes, círculos en las mejillas y más cosas. Los recuerdos están ahí: sólo
esperan el caldero que baje hasta el fondo de la memoria y los suba.
martes, 10 de diciembre de 2013
Antes del cruce
Cuando vemos venir de frente
a un conocido con el que enseguida nos vamos a cruzar, a determinada altura
bajamos la mirada y la cabeza. ¿Por qué lo hacemos? ¿Por timidez? Creo que no, o
no sólo, pues me parece que también los que no son tímidos lo hacen. Sólo
cuando ya estamos a punto de cruzarnos levantamos la cabeza y nos saludamos.
Antes de este momento algo indica que obligatoriamente nos sometemos, que si no
bajásemos la mirada faltaríamos a no sé qué cortesía o humildad. Cuando ya no
hay distancia entonces sí que hay que mirarse, es lo esperable y lo exigible.
En los metros previos, los que van de la media distancia al momento del cruce,
sólo inclinándonos no faltamos a algún tipo de respeto.
lunes, 9 de diciembre de 2013
Barro
Hay algo peor que ser vasija
de barro: ser sólo barro. Y hay algo peor que ser barro: ser sólo barrizal.
sábado, 7 de diciembre de 2013
El concepto de pecado
El “además” del concepto de
pecado con respecto a las distintas nociones que nombran el mal moral es su
verticalidad, el entrar de lleno en el mundo sobrenatural. Si el amor, que
decía Dante, mueve el sol y las estrellas, el pecado los paraliza: golpea de
lleno el corazón de Dios. Además de contra sí mismo, contra el prójimo y contra
la creación, el mal es también un “contra Dios” porque es lo más contrario a
él. Una vez que se hace hombre -y ya en el Antiguo Testamento de alguna manera
había comenzado Dios a hacerse hombre- a Dios le afecta todo lo que el hombre
hace: el bien, diciéndolo, el mal -el pecado- contradiciéndolo.
viernes, 6 de diciembre de 2013
La pequeña y la mayor
Son hermanas y me cruzo con ellas algunas las mañanas, camino yo del trabajo y camino ellas del colegio. Da gusto verlas. La pequeña debe tener cuatro o cinco años y la mayor ocho o nueve. Van agarradas de la mano, muy en su ser cada una: en su ser de pequeña la pequeña y en su ser de mayor la mayor. La primera se siente protegida y la segunda se sabe protectora. Son preciosos sus rostros limpios, tan abiertos. Los niños están siempre en el paraíso.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Sin esquinas
Uno sabe cuando está ante
una persona transparente, sin esquinas. La experiencia posterior no suele desmontar
esta impresión primera; más bien lo contrario, la ratifica. Siempre tan al
alcance de la mano, estas personas son fundamentalmente buenas; no tienen las
dobleces que necesita el mal para esconderse. La expresión despierta, la mirada
viva, la sonrisa pronta: hay millones de ellas por el mundo.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Su vacío, su plenitud
Tanto como nos dio noticias
de sí mismo su presencia, nos las da ahora su ausencia. Su vacío nos informa:
antes lo hizo su plenitud.
martes, 3 de diciembre de 2013
Volverán
Ha vuelto el “Volverán las oscuras golondrinas...” sin que
sepa yo qué tecla misteriosa lo ha pulsado. Tras aprenderme de nuevo los versos
que no recordaba, me paso los días recitándolo. La verdad es que el poema de
Bécquer es precioso y perfecto.
Y volviendo él ha vuelto también, como un eco, el “¿Qué se hicieron...?” de Jorge Manrique. Así ando, con Bécquer, haciendo afirmaciones sobre el futuro y sobre el presente y con Manrique, haciéndole preguntas al pasado.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Que más da
El “que más da” del cínico.
El “que más da” del desesperado.
El “que más da” del indiferente.
El “que más da” del sabio.
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