El día está quieto, no habla, ¿está triste? Es un día gris, parado, de un extraño mes de enero, que no sabe muy bien hacia dónde camina, aunque sabe que va hacia delante, muy lentamente. Podría muy bien convertirse de repente en un día de sol, si se soltase hablar, si se desatase su lengua. Pero permanece en silencio, calla. Si al menos lloviera, si hiciese viento, si pasasen más coches que los que pasan. ¿Pero no está todo el silencio dentro de mí? ¿No soy yo el que se siente incapaz de hablar? ¡Qué tarde más extraña, qué dulce, qué solitaria!
lunes, 17 de febrero de 2014
sábado, 15 de febrero de 2014
Leer es escribir
Leer un libro es de algún modo co-escribirlo. Cada palabra leída es nuestra, cada línea, cada párrafo, finalmente todo el libro. ¿Cuánta distancia hay entre “lo hacemos nuestro” y “lo hacemos nosotros”?
viernes, 14 de febrero de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
Millones
Es insoportable pensarlo,
pensar en los aludes de dolor que causa cualquier guerra. La guerra mata
personas, mutila cuerpos, deshace psiques, destruye almas, substrae padres,
hijos, hermanos, amigos, derrumba casas y puentes y escuelas y hospitales,
destroza carreteras y vías de tren, aniquila presentes felices y futuros
esperanzadores, hace huir a todos los que se convierten en refugiados. Millones
de muertos en la Primera Guerra Mundial, muchos más millones de muertos en la
Segunda Guerra Mundial, los millones de muertos de todas las guerras a lo largo
de la historia; millones de heridos, millones de hambrientos, millones de
enfermos, millones de desamparados. Millones de dolores y sufrimientos.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Nostalgia y deseo
La nostalgia del amor es
deseo del amor, el amor de ayer reclama el amor de mañana, la memoria apela a
la esperanza.
martes, 11 de febrero de 2014
La impaciencia de Dios
La paciencia de Dios se
coció también en su impaciencia. “¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta
cuándo estaré con vosotros, hasta cuándo tendré que soportaros?” (Mateo 17,17),
protestó Jesús en una ocasión.
lunes, 10 de febrero de 2014
Leer para gozar
Si, pasado el tiempo, hemos
olvidado por completo el contenido de un libro, ¿qué diferencia hay entre
haberlo y no haberlo leído? Ninguna, me decía I. Hay una, añadí yo, y es que
cuando lo leímos no lo leímos para poder recordarlo al cabo de mucho tiempo
sino para disfrutarlo en el momento en que lo teníamos sobre nuestras manos y
bajo nuestros ojos. Lo otro nada tiene que ver con la lectura, que no quiere
“servir para nada”, tampoco para ser recordada.
sábado, 8 de febrero de 2014
Salvar, crear
Sólo tiene poder para salvar
el mundo quien tuvo poder para crearlo. Salvar es recrear, y sólo recrea quien
antes ha creado.
viernes, 7 de febrero de 2014
El premio
¿Por qué no habría de ir
tranquila a recoger su premio, con paso seguro, parándose si era preciso a
abrazar a algún amigo, si su ya larga vida le había dado el aplomo para saber
qué podía esperar de ella, qué podía incluso esperar de sí misma? Aplomo y una
sabia dosis de escepticismo, y piedad, mucha piedad.
jueves, 6 de febrero de 2014
Otra voz
Siempre nos resulta
irreconocible nuestra propia voz cuando la escuchamos en una grabadora. Esta voz,
nos decimos, ¿es la que oyen los demás, tan diferente a la que yo oigo de mí
mismo? ¿Hasta qué punto puede ocurrir también que lo que de mí perciban lo
perciba yo de muy distinta manera? ¿Qué conocen de mí que yo no conozco o que
conozco bajo otra luz?
miércoles, 5 de febrero de 2014
Un vecino
Hay vecinos a los que no ves
durante años, porque sí, porque así ha coincidido, hasta que un día, cuando se
le muere un hermano, te lo encuentras en el tanatorio y le das el pésame y ves
que sigue igual, que no ha cambiado. Y porque sí, porque así coincide, no pasan
años sino semanas hasta que te lo vuelves a encontrar, en una frutería, en la
que te pregunta con tono afable, cercano, ¿qué tal los Reyes?, y tú le
contestas sin salirte de esa cercanía, y bromeando, que bien, que mucha salud,
salud a raudales, y él se sonríe y dice que eso es lo mejor. Y después, al ver
que has venido por una caja con doce botellas de vino y un saco de patatas, te
dice que te los lleva él en el coche porque tiene que pasar por delante de
casa, y tú se lo agradeces pero que no hace falta, que te has traído el tuyo.
Coges pues la caja con las botellas de vino y te diriges al coche, abres la
puerta del maletero, dejas la caja y al darte la vuelta ves que te ha seguido
él con el saco de patatas. Y entonces, ¡caramba!, le dices “C., esto sí que es un
regalo de reyes, muchas gracias, de verdad”, y te vas todo contento, como
seguramente también se irá él, y acaso no volvamos a vernos durante años, o no,
tal vez dentro de unos días en la misma frutería, o en otro sitio del pueblo, y
habrá la misma afabilidad, la misma cercanía.
martes, 4 de febrero de 2014
¿Qué dice Dios?
Si les preguntáramos a nuestros amigos, como preguntó Jesús a
Pedro, “¿quién dice la gente que soy yo?”, ¿qué respuesta nos traerían? Y si,
como le preguntaron a Juan el Bautista sacerdotes y levitas, nos preguntaran a
nosotros. “¿tú quién eres?”, ¿qué contestaríamos nosotros?
¿Quién dice la gente que soy yo? ¿Qué digo yo sobre quién soy
yo? Sabemos que la respuesta a estas dos preguntas no contestaría todo lo que a
este respecto hay que contestar, por más que contuviese muchísimo.
Y Dios, ¿qué dice Dios? Lo
sabremos, sin duda, si es que no lo estamos ya sabiendo.lunes, 3 de febrero de 2014
Bien
Esta vez, tras su pregunta:
“¿cómo estás?”, no salió de mi boca un “bien” redondo, seguro, concluyente,
afirmativo, sino uno que se alargaba, arrastrándose. “Uy, cómo suena ese bien”.
Y entonces yo le dije...
sábado, 1 de febrero de 2014
Medio vacío, medio lleno
Hay que ser positivo, claro,
y quedarse con el vaso medio lleno, pero creo que no debe hacerse de forma muy
inmediata, como precipitada, pasando mágicamente por encima de lo negativo y
del vaso medio vacío. A estos hay que hacerles justicia reconociéndolos,
diciéndolos, también padeciéndolos llegado el caso.
jueves, 30 de enero de 2014
El factor humano
Es inevitable: el factor
humano, es decir el factor “yo”, se interpone siempre y lo abstracto perfecto
se convierte siempre en lo concreto imperfecto. Mejor así, claro.
miércoles, 29 de enero de 2014
Homilías
Me irritan las homilías que
enseguida escapan del texto de las lecturas para decir cuatro generalidades:
que Dios nos ama, que hay que tener fe, patatín, patatán. ¿Por qué no se fijan
en algunas de las palabras, en algún personaje, quedando a su ras, recreándose
en ellos, esculpiéndolos?
martes, 28 de enero de 2014
Aguafiestas
Para
una vez que habla va y le fundo los fusibles. Tuvo razón P. cuando me dijo que
tendría que haberme mostrado de acuerdo con él pues tenía razón en lo que dijo.
En cambio encontró mi regañina, un jarro de agua fría. Por eso ayer,
cariacontecido, sin fuerzas, apenas tuvo voz para responder una pregunta de R.,
que había sido el motivo de nuestra disputa.
lunes, 27 de enero de 2014
En un sobresalto
¿Puede uno perder, en un sobresalto, la
destreza de vivir y quedar desarmado, exangüe?
(El resplandor)
(El resplandor)
sábado, 25 de enero de 2014
viernes, 24 de enero de 2014
Lo que el mundo regala
La vista, el oído, el tacto se sienten
reclamados, sacados de sí, para obtener lo que es suyo, lo que el mundo regala
y no regatea, lo que porque es visto, porque es oído, porque es tocado alcanza
toda su plenitud.
martes, 21 de enero de 2014
Trueno de la sabiduría
A la piadosa señora el “trono” le parecía poco:
Virgen fiel, Espejo de justicia, “Trueno” (sic) de la sabiduría, Causa de nuestra alegría, Vaso espiritual...
lunes, 20 de enero de 2014
El rostro del Espíritu Santo
El Espíritu Santo es aire, es fuego, es
agua, pero ¿y su rostro? ¿Cuál es su rostro? ¿Acaso una reverberación
inescrutable de los rostros del Padre y del Hijo?
sábado, 18 de enero de 2014
La tercera parte de nuestra vida
“El dormido no es vil”, escribió Jorge
Guillén. ¿Podemos entonces decir que somos buenos durante esa tercera parte de
nuestra vida que pasamos durmiendo?
viernes, 17 de enero de 2014
El caballerito de Dios
El caballerito de Dios se levantó, se puso la chaqueta polar,
hizo pis, se enjuagó los ojos, bajó a la cocina, encendió la tele, tomó una
cucharada de aceite de oliva, un kiwi y un vaso de agua templada, puso a
calentar la leche en el microondas, fregó lo que había quedado del día
anterior, le echó azúcar y café soluble a la leche caliente, puso en la mesa
las galletas, los cereales y las pastillas, se sentó, desayunó y limpió la
cubierta vitrocerámica de la cocina de leña.
El caballerito de Dios subió a su habitación, se sentó en la
butaca, estuvo en silencio durante quince minutos, rezó un padrenuestro y un
ave maría, leyó el evangelio del día, se vistió, hizo la cama, preparó su
bolso, bajó de nuevo a la cocina, le dio los buenos días a su madre, tomó otro
vaso de agua templada, se enfundó el anorak, los guantes y la visera, se puso
los auriculares, se despidió de su madre y marchó al trabajo.
El caballerito de Dios...jueves, 16 de enero de 2014
En horas pobres
En horas pobres cuento un cuento pobre,
rudimentario, sin fibra. Todo lo que hay es un hueso ya muy pelado, que uno
sigue royendo. Se ve uno lanzado al ruedo de la vida sin guión para contar, sin
letra para cantar.
¿Nos quejaremos por los días de nuestra vida
que no tienen épica, ni lírica, por “las desesperantes posturas que tomamos
para aguardar” (Antonio Machado)? Pero “la vida es la zarza ardiente al borde
del camino donde Dios da sus voces” (Ortega y Gasset), también la vida pobre,
la vida que no arde.
miércoles, 15 de enero de 2014
La clase política
¿Es un mal síntoma que exista la expresión
“la clase política” porque indica que los políticos constituyen lo que de
ningún modo debieran constituir: una clase, un estamento social? ¿Significa
esto que, emergiendo como grupo dentro de la sociedad, acaban corporeizándose
fuera de ella, muy fuera de ella, y hasta contra ella en casos extremos? ¿Cómo
se ejerce el poder no estando nunca “sobre” la sociedad sino permanentemente
“en” ella?
martes, 14 de enero de 2014
Siempre está el se
Más allá del ojo abierto, fuera, no encuentras nada. ¿Lo encontrarás más acá, dentro?
Pero todo descubrimiento exterior, ¿no es simultáneamente un descubrimiento interior? El hombre, al descubrir lo de fuera, ¿no descubre siempre lo de dentro?
El hombre es siempre un se: al encontrar, se encuentra, al buscar, se busca, al amar, se ama. Después hay acentos, claro, gradaciones, pero siempre está el se. En realidad todo es bastante simple: el hombre, en definitiva, no es una cáscara.
sábado, 11 de enero de 2014
La plata nocturna y el oro diurno
Se beneficiaron mutuamente, la plata nocturna y el oro diurno,
comandando cada uno las horas de su etapa.
El sol, lejos de parecer derrotado, magnificó su esplendor mientras se acercaba el solsticio de invierno.
viernes, 10 de enero de 2014
Buscar, esperar las palabras
Es importante que caiga la mandíbula, que
los dientes no se cierren, que la lengua permanezca flotando, que nada en el
rostro anuncie una tensión interior. La búsqueda entonces, o la espera -son lo
mismo-, se sitúan en la posición correcta, donde únicamente se atrapa aquello
que viene libremente, sin prisas, sin coerciones, de visita primero y para
quedarse después. Sólo así las palabras se escriben sobre el papel.
jueves, 9 de enero de 2014
Si uno quiere
Si los 18 años que pasó en
la cárcel le sirvieron al asesino de Anabel Segura, Emilio Muñoz Guadix, uno de
los beneficiados por la anulación de la doctrina Parot, para decir lo que dijo:
“Si uno quiere ser malo, es malo, y si quiere ser bueno, es bueno” ya le han
servido de mucho, de muchísimo en realidad. Esta frase, y mejor si es dicha por alguien que ha cometido un gravísimo mal, ventila de un plumazo
todas las consideraciones acerca de que el hombre no es libre, que no existe la
culpa, etc., etc. No existe un más allá del bien y del mal: se está en el bien,
se está en el mal, o se está en el bien-y-mal, porque existe la voluntad de
estar en un sitio u otro y la libertad para hacerlo. Lo demás son mamonadas.
miércoles, 8 de enero de 2014
La amistad
La amistad tiene sus bajadas
de tono en las que se pierde músculo afectivo. Pero no pasa nada porque pasan y
se recupera el entusiasmo.
lunes, 6 de enero de 2014
El hombre y sus novelas
No tardé ni medio segundo en darme cuenta de que no estaba en sus cabales. Pedía una ayuda, preguntaba dónde había una cafetería cercana, quería cargar la batería del móvil. Mientras subía las escaleras a buscar a mi habitación algo de dinero, lanzó un “¡soy jesuita!”. “¿Es usted jesuita?”, le pregunté yo después. “Tuve una educación jesuita. Vengo haciendo el camino de Santiago y después volveré a Roma”. Todo esto con una voz viva, de acento indefinido. Era alto, de tez morena y un tanto arrugada; aparentaba unos sesenta años y tenía los ojos azul claro, de fondo incierto, algo turbio quizá. Llevaba a sus espaldas una mochila. “Estoy limpio y aseado, ¿ves? Si sacas una silla y te sientas podremos hablar; llevo siete horas sin hacerlo; tienes que estudiar; podrías ser mi hijo, etc., etc.” Hubiese continuado hablando sin parar si le hubiese dejado.
Cuando salí un poco más tarde vi que abordaba a otro en la calle, seguramente con una historia distinta pues llegó a mis oídos un “cumpleaños”. No fue poca mi sorpresa al verlo comulgar en la misa. No pude evitar señalárselo a mi hermana María con toda rapidez y decirle que el tipo estaba loco y que me había montado una pirula.
Mi hermana Lucía, según me contó más tarde, había sufrido también su abordaje aunque esta vez el tipo no había salido económicamente beneficiado.
“Por donde quiera que el hombre vaya, lleva consigo su novela” (Benito Pérez Galdós). Éste la llevaba, y no una sino varias.
sábado, 4 de enero de 2014
Hermosa como un sol
Muy segura de su palabra, la
emplea con envidiable facilidad, que es suprema felicidad para quien la
escucha, sin titubeos, sin parones, sin iniciales tartamudeos. Le sale como un
chorro de agua, que puede cortar de tan límpido, fresco, certero, habilísimo.
Que mujer más inteligente, lista, simpática, y hermosa como un sol.
viernes, 3 de enero de 2014
El refugio
Me gusta ese pequeño refugio
que nos construimos con la ropa cuando llega el invierno: para la cabeza el
gorro, para el cuello la bufanda, para las manos los guantes, para el cuerpo
todo el abrigo, para los pies los zapatos. Uno se echa a la calle enfundado en
esta íntima cabaña.
jueves, 2 de enero de 2014
En santa discusión
De discutir, habría que
discutir como un santo, sin arañar parcelas para el “yo”, con “una mente
humilde, modesta, calma, pacífica, paciente, caritativa, amable, tierna y
compasiva” (Tomás Moro). Y, por seguir con el mismo santo, atendiendo a una de
sus bienaventuranzas: “Felices ustedes si saben callar y ojalá
sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando
les pisan los pies, porque el Evangelio comienza a penetrar en su
corazón”.
miércoles, 1 de enero de 2014
Recuerdos y olvidos
Entre el recuerdo exacto y
la total falta de recuerdos está toda la gama intermedia, aquello que, más o
menos, se recuerda. Así, en unas memorias leeremos “recuerdo con toda claridad”,
“creo recordar” o “si mal no recuerdo” y “no recuerdo nada” o “lo he olvidado
por completo”. Todo esto hace que uno de los títulos de memorias que más me
gusta sea Recuerdos y olvidos, de Francisco
Ayala, y también Lo que sé de mí, de
Shirley MacLaine, que podríamos convertir en un “lo que recuerdo de mí” y “lo
que de mí he olvidado”.
martes, 31 de diciembre de 2013
Las manos
(Mary Ellen Mark, Los Ángeles, 1987)
Las manos del padre,
sosteniendo los brazos de su mujer, a la que rodea con los suyos. La mano leve
de la niña, que no sabemos si acaricia la cara de su hermano, si la sujeta, si
la atrae hacia sí. La mano izquierda del niño en el brazo caído. Las de la
madre no se ven, las ocultan las manos de su marido. Ella, languideciente, nos mira
sin mirarnos: sus ojos parecen perdidos. ¿Podrá evitar el padre que se le
escurra, substraída por el peso de la vida? Pudiera estar muriendo, agonizando,
sin que ninguno lo sepa, tampoco ella.
lunes, 30 de diciembre de 2013
A la luz
Lo que encuentro, al recogerme, lo suelto al despertarme.
sábado, 28 de diciembre de 2013
El hueco
A veces sondeo la soledad
futura adelantando el hueco que dejarás al morir. Será sagrado: nadie podrá
ocuparlo.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Entra la luz
Entra la luz en el hueco creado por los
brazos cruzados que se apoyan sobre la mesa y la cabeza que descansa sobre
ellos. ¿Qué pensaría quien te viese así? ¿Que dormitas, que piensas, que te
dueles, que rezas?
Mi cabeza se acuesta en los
brazos que, cruzados, descansan sobre la mesa. Encuentra cosas.
jueves, 26 de diciembre de 2013
¿Salvar el fuego?
Corrían tiempos surrealistas y Jean Cocteau,
según se cuenta, a la pregunta de qué cosa salvaría del museo del Louvre en
caso de incendio, contestó que el fuego. Aunque no hay que retrucar a lo que no
deja de ser una boutade, me apetece decir que este fuego que él
preservaría lo tenía a su alcance en las cerillas o el mechero que tal vez
llevase en su pantalón, y en otros millones de sitios a lo largo del mundo: no
así todas las obras de arte del Louvre que el fuego estaría destruyendo. El
fuego se repone; la Gioconda o la Victoria de Samotracia no.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Dios es desconcertante
Dios
es desconcertante,
escribe más de una vez Javier Gomá en Necesario
pero imposible, siempre en cursiva. No pocas veces se le habrá aplicado a
Dios este adjetivo dentro de la tradición cristiana. Pero lo entenderíamos mal
si pensásemos que le es esencial a Dios desconcertar al hombre, sorprenderlo
por aquí cuando éste lo esperaba por allí, como si jugase con él al escondite.
Precisamente a esto, al escondite, no ha jugado, toda vez que se ha revelado
del todo y para todos en el Hijo. Hablaríamos por eso con más propiedad si
dijéramos que Dios nos desconcierta porque, dadas la profundidad y libertad
infinitas de su amor y su sabiduría, es inevitable que lo haga, en beneficio
siempre de una paz que nos sane con mayor fuerza cada día.
viernes, 20 de diciembre de 2013
Dos preguntas esenciales
¿En qué lugar? ¿En qué tiempo? Dos preguntas
esenciales para quien cree en la Encarnación, y todo es encarnación.
jueves, 19 de diciembre de 2013
Siempre así
Tiene que ser eso, justamente eso, el tono
amable, el intercambio tranquilo de logoi
-razones y palabras-, las miradas suaves: siempre así y nunca, nunca, de
ninguna otra manera.
martes, 17 de diciembre de 2013
Contemplar, escudriñar
El que contempla no escudriña, decía aquí.
Los propios vocablos se adecúan a sus significados. Así “contemplar”, con sus
vocales abiertas, señala magnas latitudes, grandes espacios, que sólo pueden
ser contemplados y no escudriñados. “Escudriñar”, por el contrario, con esa “u”
y esa “i”, vocales cerradas, con ese “cudri” que parece un bisturí, apunta a
algo pequeño, cerrado, a lo que hay que acercarse mucho para verlo, para
es-cudri-ñarlo, nunca para contemplarlo.
lunes, 16 de diciembre de 2013
La religión del "y"
Sed astutos como serpientes y sencillos como
palomas.
Somos siervos inútiles y conseguimos
recompensas en el cielo.
Un ángel lo confortaba y sudaba sangre.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Las puertas
Hay personas que leen muy poco o nada, vale, pero tienen una gran cultura cinematográfica, como X, o una gran cultura histórica gracias a los documentales de la BBC que no dejan de ver, como G, o una gran cultura viajera, como P, etc. No han abierto las puertas de la lectura pero sí otras que también son cultivadoras, por las que se accede igualmente a esos otros mundos de los que tanto hablamos cuando referimos las bondades de la literatura.
Sólo las personas chatas, sin vuelo, que no abren puertas ni tienen curiosidad por ellas, se quedan en este mundo.
viernes, 13 de diciembre de 2013
El cielo
Con respecto a la existencia del cielo no
hay en mi fe ninguna sombra de duda. Casi diría que lo veo, que está ahí, al
otro lado, o ya en éste.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Los recuerdos
Una escena de una película
en la que una chica le dibujaba a su hermana un reloj en la muñeca me recordó
que también nosotros lo hacíamos de pequeños, y que nos pintábamos unos a otros
bigotes, círculos en las mejillas y más cosas. Los recuerdos están ahí: sólo
esperan el caldero que baje hasta el fondo de la memoria y los suba.
martes, 10 de diciembre de 2013
Antes del cruce
Cuando vemos venir de frente
a un conocido con el que enseguida nos vamos a cruzar, a determinada altura
bajamos la mirada y la cabeza. ¿Por qué lo hacemos? ¿Por timidez? Creo que no, o
no sólo, pues me parece que también los que no son tímidos lo hacen. Sólo
cuando ya estamos a punto de cruzarnos levantamos la cabeza y nos saludamos.
Antes de este momento algo indica que obligatoriamente nos sometemos, que si no
bajásemos la mirada faltaríamos a no sé qué cortesía o humildad. Cuando ya no
hay distancia entonces sí que hay que mirarse, es lo esperable y lo exigible.
En los metros previos, los que van de la media distancia al momento del cruce,
sólo inclinándonos no faltamos a algún tipo de respeto.
lunes, 9 de diciembre de 2013
Barro
Hay algo peor que ser vasija
de barro: ser sólo barro. Y hay algo peor que ser barro: ser sólo barrizal.
sábado, 7 de diciembre de 2013
El concepto de pecado
El “además” del concepto de
pecado con respecto a las distintas nociones que nombran el mal moral es su
verticalidad, el entrar de lleno en el mundo sobrenatural. Si el amor, que
decía Dante, mueve el sol y las estrellas, el pecado los paraliza: golpea de
lleno el corazón de Dios. Además de contra sí mismo, contra el prójimo y contra
la creación, el mal es también un “contra Dios” porque es lo más contrario a
él. Una vez que se hace hombre -y ya en el Antiguo Testamento de alguna manera
había comenzado Dios a hacerse hombre- a Dios le afecta todo lo que el hombre
hace: el bien, diciéndolo, el mal -el pecado- contradiciéndolo.
viernes, 6 de diciembre de 2013
La pequeña y la mayor
Son hermanas y me cruzo con ellas algunas las mañanas, camino yo del trabajo y camino ellas del colegio. Da gusto verlas. La pequeña debe tener cuatro o cinco años y la mayor ocho o nueve. Van agarradas de la mano, muy en su ser cada una: en su ser de pequeña la pequeña y en su ser de mayor la mayor. La primera se siente protegida y la segunda se sabe protectora. Son preciosos sus rostros limpios, tan abiertos. Los niños están siempre en el paraíso.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Sin esquinas
Uno sabe cuando está ante
una persona transparente, sin esquinas. La experiencia posterior no suele desmontar
esta impresión primera; más bien lo contrario, la ratifica. Siempre tan al
alcance de la mano, estas personas son fundamentalmente buenas; no tienen las
dobleces que necesita el mal para esconderse. La expresión despierta, la mirada
viva, la sonrisa pronta: hay millones de ellas por el mundo.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Su vacío, su plenitud
Tanto como nos dio noticias
de sí mismo su presencia, nos las da ahora su ausencia. Su vacío nos informa:
antes lo hizo su plenitud.
martes, 3 de diciembre de 2013
Volverán
Ha vuelto el “Volverán las oscuras golondrinas...” sin que
sepa yo qué tecla misteriosa lo ha pulsado. Tras aprenderme de nuevo los versos
que no recordaba, me paso los días recitándolo. La verdad es que el poema de
Bécquer es precioso y perfecto.
Y volviendo él ha vuelto también, como un eco, el “¿Qué se hicieron...?” de Jorge Manrique. Así ando, con Bécquer, haciendo afirmaciones sobre el futuro y sobre el presente y con Manrique, haciéndole preguntas al pasado.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Que más da
El “que más da” del cínico.
El “que más da” del desesperado.
El “que más da” del indiferente.
El “que más da” del sabio.sábado, 30 de noviembre de 2013
Vida verdadera, vida plena
M. dice querer la vida
verdadera, yo la vida plena. Los dos queremos lo mismo si bien ella pone más el
acento en las mentiras, engaños y falsedades de la vida, mientras que yo lo
hago en sus limitaciones, servidumbres y fatigas.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Brokeback Mountain
El final de Brokeback Mountain es de una tristeza desoladora.
Ennis del Mar (Heath Ledger), tras haberse despedido de su hija, se queda solo
en su caravana. Coge un pantalón tejano, lo huele, lo dobla y lo coloca en el
armario. En la puerta está colgada la camisa azul de Jack Twist (Jake
Gyllenhaal), lo único que le queda de él: la abrocha muy despacio, acariciándola;
a su lado hay una foto de la montaña de Brokeback sujeta con un clavillo, que
endereza. Sus ojos doloridos, humedecidos, te rompen. La puerta del armario se
cierra y un ventanuco nos deja ver lo que hay fuera de la roulotte, no sabemos
si un vacío o una esperanza.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Aforística
¿Somos el remedio o somos la herida? A veces las dos cosas.
A la fe no hay que pedirle evidencias sino confianzas.
El que contempla no escudriña.
En el cielo ya no habrá que esforzarse.
Amar a los enemigos es la mejor manera de defenderse de ellos.
El sabio nunca sube el tono. No lo necesita para tener razón.
Aceptar la brillantez si viene de suyo.
Los ojos cerrados guardan lo que han recogido los ojos abiertos.
Los humildes son los seres más inteligentes del mundo: saben lo que vale.
La palabra es a la boca lo que la llama al mechero.
Quien pretende deslumbrar no busca la verdad sino que se vea la cola de pavo real de su inteligencia.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
lunes, 25 de noviembre de 2013
El pasado eterno
Durante la vida temporal el
pasado lo traemos a nuestra memoria, lo hacemos presente por medio del
recuerdo. En la vida eterna, ¿cómo será esto? ¿Qué será recordar, hacer
memoria, en una vida ya sin ningún tipo de limitación? ¿De qué modo
inconcebible se volverá lo pasado pasado un pasado presente, un pasado presente
eterno?
sábado, 23 de noviembre de 2013
El tiempo en tiempos distintos
No puedo meterme en su piel y recordar cómo
se vive el tiempo cuando tienes 13, 14, 15 años. Él lo está viviendo ahora y yo
estoy viviendo el mío, tan disímil. Esta convivencia de tiempos distintos
también se dio cuando era yo el adolescente mientras el de mi entorno adulto
estaba donde estoy yo ahora. Qué misteriosa es esta diferente conjugación en
edades distintas del mismo verbo, el mismo tiempo en el que, unos con una edad
y otros con otra, todos vivimos.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Ve visiones
M. me habló de un monje cisterciense de Osera que tiene “visiones”
y que el contenido de una de ellas es la caída masiva de hombres y mujeres en
el infierno. Tal cosa me puso de los nervios, en primer lugar porque yo deseo y
espero que la densidad demográfica del infierno sea igual a cero. Hemos de
aclarar que el infierno no es el lugar o el estado al que nos envía Dios sino
el lugar o estado al que se envía uno mismo cuando, por activa, por pasiva y
por eterna, dice no a Dios, a los demás y a la creación. Tiene eternamente lo
que eternamente quiere: un NO a todo lo que no es él, si bien el tiro le sale
por la culata porque acaba obteniendo también un redondo NO para sí mismo. El
tipo, al llevarse infernalmente con Dios, hombre y mundo, se lleva infernalmente
consigo mismo. Tan encerrado está en si mismo, en soledad perfecta, que queda
en absoluto desacuerdo consigo misma, odiándose.
Pues bien, yo deseo que esto no ocurra, que nadie se enquiste
de tal manera por decisión propia que quede fuera del alcance de Dios. Me
gustaría que se hiciese realidad lo que Dios quiere: “que todos se salven y
lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2, 4), y todos son todos.
Pero mejor le doy la palabra a mi querido y añorado Juan Luis
Ruiz de la Peña (1937-1996), que tanto y tan bien escribió sobre estos temas:
“... a los que dicen no poder creer en el infierno habría que preguntarles si tampoco creen en los infiernos actualmente vigentes. Quienes reconozcan que se dan en la historia, con una constancia de pesadilla, situaciones auténticamente infernales, deberán admitir la aptitud del hombre para instaurar y consolidar lo que la fe llama infierno: una situación de malversación de lo humano, de perdición. Si existen los infiernos intrahistóricos, puede existir el infierno metahistórico; en aquéllos está hecho el ensayo general de éste, están ya dados sus ingredientes básicos.
No se olvide que estamos hablando de posibilidad, no de facticidad. El paso de una a otra no le es lícito darlo al teólogo, ni siquiera en la iglesia (aquí remite a la siguiente nota a pie de página: «Ni en la Escritura ni en la tradición de la fe católica se dice con certeza de un ser humano, sea cual fuere, que se encuentra realmente en el infierno»: Von Balthasar [...] «La Iglesia no ha dicho jamás de un hombre concreto que estaba condenado»: J. Auer). Los cristianos no podemos excluir categóricamente que la gracia va a triunfar de hecho (por supuesto, respetando la libertad humana) en todos y cada uno de los casos, que el mortalmente pecador va a dejarse tocar por la misericordia perdonadora de Dios para «convertirse y vivir». No tenemos derecho a excluirlo; pero tampoco tenemos derecho a exigirlo. Lo único que podemos -y debemos- hacer es esperar y rogar a Dios para que así sea. Nos es lícito nutrir, no ya la certeza, pero sí la esperanza de la salvación de todos” (La pascua de la creación).
“Ve visiones”, digo yo ahora del monje
cisterciense.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Dar la cara
“Que dé la cara”, decimos, cuando retamos o
exigimos a alguien para que, después de haber hecho algo reprobable, comparezca
y de razón de su acto. Y muchas veces la expresión va seguida de un “si se
atreve”. Fuera de este contexto polémico, “dar la cara” es lo que todo hombre
debe hacer, como persona situada en el mundo, ante sí mismo, ante los demás y
ante Dios. Pero antes que un deber ya es un hecho inmediato: no se es ni se
está en el mundo sin dar la cara, o dicho de otra manera, sin ofrecer un
rostro. Ser persona es en primerísimo lugar ser un rostro y es imposible
esconderlo. La posible exigencia o petición posterior -“da la cara”, “muéstrame
tu rostro”- parte del hecho de que previamente ya uno es lo que es y quien es
porque da cara, porque muestra rostro.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Marta y María
Si Jesús entra en tu casa lo primero que hay
que hacer es adorarle, estar junto a él, escuchar su palabra. Insistamos, es lo
primero: él no es cualquiera, es el Señor. Después, claro, servirlo.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Por fin en casa
En el cielo se acabará el “tener que”. Haremos lo que queramos, querremos lo que hagamos.
Será, sí, un “por fin en casa”.
Ya no habrá tensiones entre desear estar a solas y desear estar acompañado, desear caminar y desear estar sentado, desear salir y desear quedarse, desear viajar y desear permanecer en casa, desear estar despierto y desear estar dormido, desear los sonidos y desear el silencio, desear hablar y desear permanecer callado, desear desear y desear no desear.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Qué par
Yo y mi perfeccionismo, mi perfeccionismo y
yo, ¡qué par! De los dos el mejor soy yo, por supuesto. Él, en cambio, venga a
chinchar, a tirarme de la oreja, a darme golpes en la nuca. No para, el tío, y
mira que es cansado lo suyo. Pero a ver quién le dice que se coja unas
vacacioncitas, si puede ser en Australia. Pero no, él es estajanovista, “para
servirle a usted, señor mío”.
viernes, 15 de noviembre de 2013
miércoles, 13 de noviembre de 2013
El tifón Haiyán
Hombres volátiles, sí, que aparecen en las
ramas de los árboles, pero colgados y muertos: el tifón Haiyán no vino a hacer
poesía.
martes, 12 de noviembre de 2013
Hay
Hay una tristeza buena y una tristeza mala.
Hay un orgullo bueno y un orgullo malo.
Hay una curiosidad buena y una curiosidad mala.
Hay una ambición buena y una ambición mala.
Hay una ira buena y una ira mala.
Hay una inquietud buena y una inquietud
mala.lunes, 11 de noviembre de 2013
Ser un guepardo
Ser un guepardo-lorisperezoso-elefante-león,
para ser rápido, para ser lento, para ser soportador, para ser fuerte.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Sí, lo soy
¡Qué ejemplo nos dan los enfermos crónicos y más si además son plurienfermos! R, con 54 años, me dijo hace un rato: “Pregúntame lo que no tengo”, con una amplia sonrisa, la que siempre lleva. Cuando ya se iba le dije: “No pierdas esa sonrisa”. “No, puedes estar seguro”. Y “eres un ejemplo”. “Sí, lo soy”, contestó sin sombra de infatuación.
Su sonrisa-risa es su salvavidas, su paraguas, su flotador, la que le permite ser barona de Munchausen siempre en pie, al menos mientras está a la vista y le toca a ella ser la animadora, que le toca tantas veces. Después, a solas, en su habitación, tiene todo el derecho a venirse abajo, y a llorar, y a ponerse triste, a ser por unas horas columna rota sin fuerzas para mantenerse erguida.
jueves, 7 de noviembre de 2013
La misericordia
Sin la misericordia que tenemos unos con
otros, soportándonos, tolerándonos, aguantándonos, callándonos, ¿cómo sería
posible la vida?
miércoles, 6 de noviembre de 2013
martes, 5 de noviembre de 2013
¿Por qué?
Todos mis sufrimientos pasados han quedado
encajados, pacificados, recogidos, excepto el de aquellos largos meses de uno
de los años en que viví en Salamanca: éste no, se resiste, sigue enarbolando su
“¿por qué?”
lunes, 4 de noviembre de 2013
El geniecillo de Oriente
Sigo preguntándome por qué me maravilló tanto
el encuentro con Jiménez Lozano. Estaba con muy buenos amigos, cierto, y a la
sombra de un árbol en el jardín de su casa en una tarde apacible, igualmente
cierto, dos cosas maravillosas. Y estaba con don José Jiménez Lozano: ésta es
la razón principal. Pero, ¿por qué encendió todas mis bombillas? ¿Por qué se
hizo una especial luz? Había algo nemoroso, como si me encontrarse ante un papá
Pitufo que hubiese salido de su casa en el bosque a revelarnos cosas extraordinarias,
el jefe de los siete enanitos hablándonos, todo entusiasmado, del rubor de las
mejillas de su dulce Blancanieves, un geniecillo con su lámpara de Oriente
oliendo a seda y plantas medicinales, el maestro Yoda, adelantado en virtud y
en sabiduría, haciendo fulgir su espada. Todo esto, sí, y mucho más.
miércoles, 30 de octubre de 2013
¡Oh!
Cuántos y qué grandes serían nuestros
“¡ohs!” si, chas, en un abrir y cerrar de ojos, todas las pinturas al fresco
que decoraban las catedrales y demás construcciones religiosas románicas apareciesen
de repente. No nos lo creeríamos, literalmente, nos parecería estar soñando. Yo
pude gozar de este “¡oh!” en Laguardia, maravilloso pueblo del sur de Álava,
que un amigo y yo podríamos decir que descubrimos porque no sabíamos
absolutamente nade de él; por no saber, no sabíamos ni que existía. Hubo pues
ya un “¡oh!” inicial nada más llegar a él. Pues bien, al entrar en la iglesia
de Santa María de los Reyes nos dimos de bruces con uno de los pocos pórticos
policromados que se conservan en España. El deslumbramiento fue total. Si ya el
románico en sus momentos cumbre es deslumbrante, imagínenselo con sus rojos,
amarillos, naranjas, azules: el no va más.
martes, 29 de octubre de 2013
Ingenuos
Un buen lote de ingenuos, todos los que no
saben que existe el mal, le es indispensable al mundo para seguir respirando.
lunes, 28 de octubre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
Pilato
Si no encontrabas en él ninguna culpa, ¿por
qué lo mandaste azotar? ¿Por qué no impediste que le pusieran en la cabeza una
corona de espinas y lo abofeteasen? ¿Por qué lo expusiste después al gentío, macilento
y desangrado? ¿A qué jugabas, Pilato, a buscar la verdad? ¿Y lo sabes, sabes tú
qué es la verdad?
viernes, 25 de octubre de 2013
Machado
Machado es más que un poeta: una monedilla
del alma, del olmo una hoja verde, una clepsidra, un hijo de la mar, una espina
en mi corazón clavada, un poquito de exageración, la verdad que voy contigo a
buscar, el borde del sendero en el que un día nos sentamos, mi corazón y el
mar.
jueves, 24 de octubre de 2013
Las pequeñas manías
Las pequeñas manías que cada uno tiene, inocentes, caprichosas, que no son problemáticas ni para uno mismo ni para los demás, son también ejercicios de libertad.
No existiría LA LIBERTAD si no existiesen las libertades, empezando por las más diminutas, el cepillo de dientes que pongo así, los pantalones que doblo asá, y otras miles de cosas, o cosillas.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Se fió de mí
La fe es de ida y vuelta: el hombre cree en
Dios y Dios, mutatis mutandis, cree
en el hombre. “Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor, que (...) se fió de mi”, le dice San Pablo a Timoteo.
lunes, 21 de octubre de 2013
More bestiarum
“More
bestiarum, a la manera de los animales, decía San Agustín del sexo” (Carlos
Fuentes, En esto creo). Es decir, feo,
feo a la vista. A mí por lo menos no me resulta agradable el espectáculo de dos
animales copulando. El
de un hombre y una mujer, en su pura exterioridad, no diría yo que es
esencialmente hermoso, pero cuando es en verdad tierno y amante revienta de
belleza.
sábado, 19 de octubre de 2013
El reloj despertador
Del 11 al 18 de septiembre se celebra todos los años la novena
a la Virgen de la Saleta en Siador, una parroquia a dos kilómetros de Silleda.
Hay dos turnos, uno por la mañana temprano y otro a la caída de la tarde. El de
la mañana reúne a un buen número de personas que va andando hasta el santuario
y rezando el rosario. Una de ellas es mi madre, lo que la obliga a levantarse a
las seis y cuarto. Los dos primeros días, por no molestarme a mí, no puso el
despertador, lo que le impidió dormir para que no se le pasase la hora. Al
tercer día me pidió que se lo pusiese tras explicarme el asunto. La reñí: “Pero
mamá, si estás harta de saber que a mí no me despierta ni la bomba atómica”.
Después pensé si yo habría hecho lo mismo: no, creo que no lo hubiera hecho; habría activado la alarma del reloj desde el primer día. Esta “pequeña” diferencia es una “inmensa” diferencia: el amor de mi madre es más grande que el mío.
viernes, 18 de octubre de 2013
Los clavos
¿Cómo no se desgarraron tus manos mientras
tu cuerpo, colgado en la cruz, tiraba con todo su peso hacia abajo? Pudieron
más los clavos, mientras a ti te desgarraba una tensión infinita.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Escribir
Cuando digo que me dedico dos horas a
escribir digo que me dedico dos horas a esperar tener algo que escribir, cosa
que muchas veces no ocurre. Me pongo siempre en posición de parto, pero
son muchas las tardes que nada sale a la luz porque nada se engendra en mí.
martes, 15 de octubre de 2013
El torpor
Tocó el despertador, que ponía fin a una
siesta que apenas me había adormecido. Fue entonces cuando, más que acostado en
la cama, me sentí atornillado a ella por una gravedad tan infinita que pensé
que jamás lograría levantarme. Un torpor pesadísimo se había apoderado de mí.
Imágenes extrañas, en las que parecía que me deslizaba y caía de la cama,
ocupaban mi mente.
lunes, 14 de octubre de 2013
Es oscura
La noticia de que he sido llamado es oscura.
La noticia de que he sido enviado es oscura. La noticia de que estoy
obedeciendo es oscura. Toda la claridad cae del lado de Dios.
sábado, 12 de octubre de 2013
Los puentes
No sólo hay que tender puentes sino mantener
seguros los que ya están tendidos. La erosión y la carcoma aprovechan la noche,
nuestro descuido, para hacer su ronda.
viernes, 11 de octubre de 2013
El día y sus razones
¿Para qué empeñarse en la gran gesta y el
divino entusiasmo si el día nos lo niega? Si nos viste de pobre, aceptémoslo
con la misma alegría que cuando nos viste de ricos.
jueves, 10 de octubre de 2013
Recomendados
M. reza por todos aquéllos que se lo piden.
Ella los llama “mi lista de recomendados”. Yo le “recomendé” dos hace un tiempo
y hace unos días me preguntó qué tal les iba. “Pues francamente bien”, le dije.
“Es que una quiere saber si sus gestiones han tenido éxito”, me respondió muy
en su estilo, con francachela divina.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Bien mirado
El lugar en el que se está es el lugar desde
el que se ve y por eso es siempre una atalaya desde la que miramos lo que nos
rodea, oteamos lo que se encuentra un poco más lejos, divisamos el horizonte.
Somos en todo momento miradores, atentos unas veces, desatentos otras. ¿Cómo se
mira sin secuestrar aquello que se mira, honrando su independencia? Si todo es
bien mirado todo es bien dicho, apreciado unas veces, despreciado otras.
martes, 8 de octubre de 2013
Poderoso mar
Durante el verano el mar se domestica en las
playas, se hace humano para los humanos, piscina grande para que pequeños y
grandes disfruten de él. Nadie dice “voy al mar” sino “voy a la playa”. Sólo
cuando la playa se retira, o cuando de ella se retiran los hombres tras
terminar el verano, vuelve el mar a ser mar pues necesita estar solo para serlo,
alta mar, mar profundo, poderoso mar. Es posible entonces contemplarlo, de
soledad a soledad.
lunes, 7 de octubre de 2013
Voy a contar un chiste
Mi sobrina Martina, que acaba de cumplir seis
años, sabe que hay una relación de causa efecto entre contar un chiste y reírse
pero no sabe que el chiste, para que resulte gracioso, tiene que serlo. Lo que
ella ve es que alguien cuenta algo -un chiste- y que los que lo escuchan se
ríen, sin que llegue a caer en la cuenta de que no cualquier cosa es un chiste.
Por eso, cuando cuenta un chiste de su invención cuenta cualquier cosa y, si se
da el caso de que no se lo riamos, queda confusa porque para ella todo lo que
viene a continuación del “voy a decir un chiste” es siempre un chiste. Y en su
cabecita lo es, claro, y en la nuestra a su modo también por ser ella quien lo cuenta.
sábado, 5 de octubre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
Una varita mágica
Su apariencia da una idea de su infelicidad: los hombros caídos, el andar pesaroso, el pelo y la barba cubriéndole la cara con desaliño, un rostro sin ánimo. En cierto sentido no deja de ser un personaje siniestro, capaz de protagonizar una tragedia que diese salida a su frustración. Dado los padres que tiene, su herencia genética no es desde luego la mejor de las herencias. Si existiesen varitas mágicas redentoras uno no tardaría ni un segundo en usarla para transformarlo en una persona que caminase con la espalda recta, la cabeza y los hombros aupados, el rostro alegre y afeitado y cortado y lavado el pelo: para empezar, un nuevo fenotipo. Después, el resto: un trabajo digno, buenos amigos, una vida autónoma, un lote de felicidad.
jueves, 3 de octubre de 2013
Su dicha, mi dicha
El encuentro de su media naranja y la
formalización con ella de una relación estable por parte de mis amigos y amigas
-pienso en X, en Y, en Z- me han causado una inmensa alegría en estos últimos
años. Me sorprendió muchísimo la primera vez que me vi embargado de tal manera,
sentirme tan dichoso al ver que era tanta la dicha amorosa de estos amigos míos.
El “me alegro mucho por ti” fue en tales casos absolutamente cierto y exacto,
sin ningún tipo de sombra. De alguna manera sus amores eran mis amores. Deseo
fervientemente que consigan que no mueran mientras no mueran sus vidas.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Hay que poner nombre
Hay que poner nombre a la bolsa que se desliza empujada por el viento,
a la mujer que remolca su gordura hasta el automóvil que la espera,
al joven que sale seguro de su coche con toda la vida por delante,
a la somnolencia mía que no quiere ser vencida por el sueño,
al clip que saco de una caja plateada para prender unas estampas,
a las nubes que hoy por fin nos protegen del sol,
y a estas palabras que hoy no saben amañar más que su pobreza.
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