lunes, 6 de febrero de 2012

¡Hala!


-¡Hala!
-Alá es el único Dios.
Ocurrió en Camerún. Íbamos de excursión en un pequeño autobús. A mi izquierda se sentaba Ana. A mi derecha, un viejo musulmán con su chilaba y su gorro. Un ¡hala! salido de mis labios en un determinado momento del trayecto fue recibido por mi vecino como un “Alá” laudatorio al que enseguida se sumó.

domingo, 5 de febrero de 2012

El primer peregrino


Ayer pasó el primer peregrino. Comienza el año y comienzan ellos. Comenzarán también las mimosas. La vida sigue y comienza todo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Pretty woman


En un bastísimo pimpampum describió el cacao sexual que sufren las chicas de hoy: “No sabéis el daño que ha hecho a nuestra generación Pretty woman, y todavía sigue. Ellas piensan que para ser novias antes hay que ser putas y hala, a la primera de cambio, ya se están abriendo de piernas. Y creen que si no saben hacer de todo tienen la batalla perdida. Ellos se asustan, claro, ante tales comepollas, que un poco sí pero tanto tanto no. Ya te digo, un cacao es lo que tienen, que si no soy puta no soy novia, luego tengo que ser puta, pero después resulta que a ellos no les gusta que sean tan putas”.
X. es muy bruta, pero también graciosa, y lo segundo te permite digerir lo primero. En cuanto a lo que dice, habría que empezar por desmontar su rudo envoltorio y traerlo a razones para poder pronunciarse sobre el tema. Yo sólo sé decir una cosa que debiera ser indiscutible: una educación sexual que no sea al mismo tiempo una educación afectiva y sentimental es un fraude. “Poesía, carne y placer”, canta Aute. Pues bien: que no se ampute la poesía.

viernes, 3 de febrero de 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

El juicio de Paris


¿Qué juicio de un Paris redivivo sería capaz de decir cuál es la más bella de todas las damas que aparecen en Don Quijote, pues si una hace exclamar “¡oh!”, la siguiente impulsa un “¡ah!” y así hasta agotar todas las vocales y hasta las consonantes? Mas si lo hubiese, mejor le sería saber cómo se las gasta el Caballero de los Leones con quien ponga en duda la insuperable hermosura de su Dulcinea. Así pues, más le valdrá al juzgador, bajo la mirada serísima de Don Quijote clavada en él, pronunciase a favor de la del Toboso so pena de verse embestido, derribado y apaleado por tan formidable caballero. ¡Menudo es él!

miércoles, 1 de febrero de 2012

La sequedad del amor


Presiento que el amor humano debe tener también sus secarrales, sus caminos por el desierto en los que de repente la “humedad” de la ternura desaparece, el calorcito ese que lubrifica las venas y el corazón. Y habría que aguantar ahí, en lo árido, con el corazón seco, fiel al compromiso afirmado en su día, creyendo en él, en la que podría ser sólo una etapa en la que el amor pone a prueba a sus elegidos retirando sus aguas para comprobar si son capaces de seguir amando a palo seco. Después, tal vez, esa travesía por el desierto termina, y el que perseveró en la arena ve como reflota el amor y vuelve mejor y más grande.
¿Cuántas parejas se salvaron porque el afectado (o la afectada) resistió la sequedad y cuántas no porque, sin sus aguas, ido le pareció el amor para siempre? 

-Ya no siento nada por ella (o por él).
-Aguanta, date tiempo. ¿Quién te dice que, para sentir más, es necesario que ahora no sientas?

Con ojos ciegos

Es pavoroso sentir que tu fe no es mayor que la de un mosquito, el “bah” con el que, inesperadamente, descrees de la presencia paternal de Dios, la abstracción en la que envuelves el amor que se ha hecho carne, sangre y cruz, la crudeza de un Dios en verdad invisible cuyos caminos son tan bajos y humildes que uno tiene que doblarse y, con la cabeza gacha, seguir su rastro con ojos ciegos, evitando la tentación de retirarse y abjurar de toda luz.