viernes, 12 de junio de 2009

¿Qué éxito?

Al que se siente escritor, escritor llamado, ¿no debería darle un ardite obtener o no éxito, si sabe que, habiendo dejado salir de sí las palabras pedidas, ha cumplido la voluntad del Padre? Pero no para quedar instalado en una paz olímpica, sino cristiana, muy cristiana, a la pata llana, con todos sus avatares.

jueves, 11 de junio de 2009

Levedad

Contra gravedad, levedad, levadura, alzamiento, pasos en la luna que son saltos de gigante. Tuve una época en que tal habilidad fue recurrente en mí, allí donde se forjan las quimeras.

miércoles, 10 de junio de 2009

Jesús

Les extraña a los alemanes que aquí, en España, utilicemos el nombre de Jesús para nombrar a tantos y a tantas: a lo largo y ancho de nuestra geografía se cuentan por miles los que se llaman Jesús y Mª Jesús. Para ellos, tal nombre sólo puede llevarlo el hijo de María y de José, hombre único que, por ser quien fue y quien es, merece que sólo él y nadie más que él sea nombrado así, Jesús. Es como si, de la misma manera que el Señor dijo “no llaméis a nadie ‘Padre’ vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo” (Mateo 23, 9), entendieran nuestros vecinos germanos que lo mismo habría que hacer con el nombre de Jesús. Una razón con fundamento, desde luego.
Pero creo yo que tampoco carece de fundamento ni deja por eso de ser razonable nuestro uso hispano. Hay en él, en las antípodas del alemán, otro sentido del homenaje con respecto al nombre de Jesús: si los primeros lo reservan en exclusiva para quien fue y es insuperablemente excelente, los segundos, nosotros, lo desparramamos sobre muchos y muchas en razón de esa misma insuperable excelencia, para quedar animados, protegidos, impulsados por ella. Si Cristo no retuvo nada para sí, pues lo dio todo, ¿por qué no había de dar, de darnos, también su nombre, el dulce nombre de Jesús?
Ambas costumbres se complementan de manera perfecta, basándose en lo mismo, el amor a Jesús: que nadie sino él, por ser quien es, se llame Jesús; que muchos, por haber sido él quien fue, se llamen Jesús, como se complementan el silencio y la palabra.

sábado, 6 de junio de 2009

viernes, 5 de junio de 2009

Y rey

Sacerdote, profeta… y rey, ¡rey! Pues entonces:
Miedo mío, ¿cuándo grabarás en tu corazón el aviso de nuestro Señor: “¡Ánimo!, que soy yo; no temáis”?
Ansiedad, ¿por qué esas ganas de perderte en el desasosiego? Te lo suplico, mejor, te lo ordeno: pon paz en tu casa.
Obsesiones, ratas feas, convertidas os quiero ya en ardillas presumidas.
Y ahora, venga, retiraos, que mía es la tarde y vuestra la tarea.

miércoles, 3 de junio de 2009

Dad razón

Estad “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza”, leemos en 1 Pe 3, 15.
Sí, y tantas veces no será esa razón más que el balbuceo ininteligible de un cristiano tímido, o el exabrupto de un cristiano susceptible, o la sentencia inapelable de un cristiano magisterial, o el quedarse sin palabras ante un no saber qué decir de un cristiano dialécticamente inhábil, o el grito de un cristiano sanguíneo que quiere así dar más fuerza a su argumento, o… ¡cuántos “o” se podrían añadir aquí! No, no tendremos siempre a mano una razón perfecta y redonda que, por nuestra boca, salga como palabra igualmente perfecta y redonda. Cada cristiano dará la razón que pueda dar, y Dios tampoco le pide otra cosa, es más, justamente le pide sólo ésa, justamente ésa que sólo él puede dar, tan suya, acaso pobre, insuficiente, inhábil, balbuciente unas veces, acaso demasiado defensiva y abrupta, gritona y sentenciosa otras. Porque “al creyente que razona, dice Henri de Lubac, no se le ha prometido ser siempre lógico riguroso, ni hábil analista, ni sabio perspicaz, ni profundo filósofo. Aun siendo buen razonador, su técnica puede ser defectuosa. No es cosa que avergüence hacer esta confesión” (Por los caminos de Dios). Sí, es muy fácil comprobar día a día cuán defectuosa puede ser nuestra técnica. Pero también este logos imperfecto y tan poco sabio de tantos cristianos cumple su papel, acaso tan fecundo o más que el de los teólogos más geniales. ¿Qué sabemos nosotros acerca de todos los millones de razones y de logos que cada día ponen sobre el mundo cristianos de todo pelaje y condición, que, acaso muy incompetentes en su forma, no lo son en su fondo y dan así un fruto magnífico?

martes, 2 de junio de 2009

Suéltame

Suéltame, cariño, y déjame volar, hazme volar, impúlsame a volar. Sólo cuando veas que me he ido muy lejos, tanto que pueda perderme, y perderte, tira de mí y llévame como un globo feliz de tu mano.

lunes, 1 de junio de 2009

Agujeros negros

La historia tiene sus agujeros negros, bocas trituradoras de millones de hombres, mujeres y niños. El siglo XX fue el gran especialista en ellos, con el nazismo y el estalinismo a la cabeza. Es difícil asomarse a estos sumideros y seguir manteniendo la cabeza y el corazón firmes. El Mal, que quiere y consigue ser escrito con mayúscula, se presenta en ellos con tal escalofriante realidad, que Jorge Semprún, preso en el campo de concentración de Buchenwald durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo que apelar a la categoría “del Mal radical” para poder describir el extremo al que se había llegado con el nazismo (Jorge Semprún, La escritura o la vida) .
¿Dónde habrá un “agujero blanco” al que asomarnos para recuperar la firmeza de la cabeza y el corazón, uno que no niegue el negro sino que, asumiéndolo, de algún modo lo ilumine y lo venza? Allí donde, habiéndose dado otro Mal radical, se hubiese operado al mismo tiempo una Salvación todavía más radical, de modo que el primero hubiese sido vencido desde dentro por la segunda. Tal situación, desde la perspectiva de la fe, se dio (se da) en Jesucristo muerto en la cruz, resucitado y sentado a la diestra de Dios Padre.
El pecho de Jesús sería nuestro agujero blanco, y en él, como discípulos amados, nos recostaríamos para oír, en su fondo, los alaridos, las torturas, el sinsentido, la perdición, el “mal radical”…, pero ya rescatados, traídos a casa y curados. Su pecho sería la única respuesta. Al martilleo de los agujeros negros opondríamos el latido de su rojo corazón, de su blanco pecho.

jueves, 28 de mayo de 2009

Entre yo y yo

Diferidos, retardados, apartados de nosotros mismos, nunca nos alcanzamos. Donde estamos no estamos, donde somos no somos. Como consecuencia de aquella fractura que los cristianos llamamos pecado original, sufrimos esta disidencia continúa entre nuestra retaguardia y nuestra vanguardia, entre nuestro ser y nuestro ser. Nunca ocupo del todo mi espacio. Nunca estoy del todo presente en mi presente. Hay un hiato, una diástasis, entre yo y yo.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Un latido

No encontrando almas buscó cuerpos, se demoró en ellos, los huroneó hasta el agotamiento, se hizo íntimo de cada poro, de cada cutícula, hasta que un día, sin saber cómo ni por qué, un latido lo llevo hacia dentro.

martes, 26 de mayo de 2009

Roto

Cada vez que me abrazas me rompes el alma. Hazlo siempre así. Quiero estar roto en tus brazos.

domingo, 24 de mayo de 2009

Camino, verdad y vida

Hay quien se propone como camino, pero no ofrece verdad ni vida.
Hay quien se propone como verdad, pero no asegura vida ni dice el camino.
Hay quien se propone como vida, pero sin camino ni verdad.

Él se propone como verdad y vida diciendo: Yo soy el camino.

sábado, 23 de mayo de 2009

lunes, 18 de mayo de 2009

Crecer

Poco avío: un milímetro de pelo, un centímetro de carne, un decímetro de alma... Por eso nos lanzamos a la vida, para sumar kilómetros y crecer, crecer, crecer...

domingo, 17 de mayo de 2009

Resistir

Hay cosas que Dios no nos deja resistir para que sólo las podamos resisitir en Él. Derribados de nuestros intentos por comprender, nos levantamos sólo cuando volvemos a ser hijos que aceptan lo incomprensible, aunque la incomprensión siga doliendo.

sábado, 16 de mayo de 2009

miércoles, 13 de mayo de 2009

Tanto y de tal modo

Justo la encontró cuando no tenía disfrazado el rostro, sino limpio, abierto de par en par. Entonces la conoció. Que ella volviese después a sus máscaras no le impidió retenerla ya para siempre tal y como se había entregado ese día inolvidable. En vano volvió ella tras su empalizada. Se había dado tanto y de tal modo que era imposible que no quedase entera y eterna en el corazón de David.

lunes, 11 de mayo de 2009

Inspiración

Lo que después aparece como inspiración no es más que lo que la abeja interior ha ido libando en el ínterin de la ausencia, hasta colmar el panal. Una vez llenas todas las celdillas, brota de pronto un día la miel, rebosante, y nos parece un milagro. Pero no es tal, a no ser que llamemos milagro al trabajo callado y oculto de esa abejilla nuestra.

jueves, 7 de mayo de 2009

Apretón

Entiendo que un buen apretón de manos es aquel en que las manos de los que se saludan no quedan a medio camino sino que llegan hasta el final, allí donde los ángulos que forman el pulgar y el índice chocan con ganas. Todo lo que sea pararse antes y cogerse simplemente los dedos, como temiendo un contagio, está lejos de ser ese buen apretón que a uno le gusta. Tampoco se trata de romperse los huesecillos, claro, sino de permitir que las manos se abracen de veras.

lunes, 4 de mayo de 2009

Prejuicios

No te hagas cruces por tener prejuicios. Ocúpate sólo de que estén mal atornillados, de modo que la realidad pueda derribarlos de un solo golpe.

miércoles, 29 de abril de 2009

De cine, en Villa Borghese

Volvía de Villa Giulia, hermosa casa renacentista, con un no menos hermoso ninfeo, una estupenda colección de cerámica etrusca y demás lindezas. Cansado, pensaba tumbar mis huesos junto al lago de Villa Borghese y, allí, abandonarme. Pero como la vida, para mal y para bien, es un fuera de guión perpetuo, apareció un regalito que me detuvo: un equipo de cine preparaba el rodaje de una escena. ¡Al fin iba a poder cumplir uno de mis sueños, asistir a un "cámara, acción"! ¡Y menudo despliegue para una escenita de apenas unos segundos! Una mini carpa, luces, sonido, más de una docena de técnicos varios, voces por aquí, voces por allá, uno que se duerme -seguro que estaban en pie desde las 6 de la mañana-, los papás de los niños que intervenían en la escena, muy emocionados, y ella, una mujer madura, hermosa, a la que la maquilladora daba los últimos retoques. Sólo una frase, unos segundos, frente a un vendedor de helados, y al fondo el lago. Y oigo un Virna. "Oye, Virna", "mira, Virna", "tienes que colocarte aquí, Virna". ¿Virna Lisi, pensé, la que había bordado su papel como Catalina de Médici en La reina Margot? Esperé, curioso, divertido, sin perder detalle. Al fin, todo estuvo dispuesto. Vino el de la claqueta y pronunció el mágico "cámara, ¡acción!". Virna mira a la cámara y pronuncia una frase, inaudible para los presentes. Y ya está, THE END. Pero yo debía salir de dudas y saber ante qué Virna me encontraba. "Scusi, ¿Virna Lisi?", pregunto a uno de los técnicos. Y asiente. ¡Guau!
Roma, también de cine, en Villa Borghese.

martes, 28 de abril de 2009

Fuera de mí, en Roma

El regreso de Roma supuso tomar conciencia de la total desconexión con mi vida diaria que supuso el viaje, y no sólo en lo que se refiere a su rutina, sino también, y sobre todo, a lo que tiene la vida de casa y nicho, espaciotiempo en el que se vive y se muere cada día. Roma supuso ser hombre que anda y que ve (detrás venían los otros cuatro sentidos), completamente absorbido por las piernas movientes y los ojos observantes. Y nada más. Ni rastro de pesadumbre, miedo o ansiedad alguna, de mis sapillos y culebras de cada día. Ya digo, ni rastro.
Sólo yo en Roma, sólo Roma en mí. Salí de mi espaciotiempo habitual y me coloqué en otro, no mi casa ni mi nicho, un estar fuera de mí que era también, a su manera, un gozar de mí.

lunes, 27 de abril de 2009

El guiño de Roma

El guiño de la putana, ¿de quién si no? Vestida de negro con discreta elegancia y un cigarro en la mano, nada señalaba en ella su condición. Cuando ya estábamos a tiro de ojo y nuestras miradas se cruzaron, ¡flash!, vino el guiño, experto, profesional, como si nada y como si todo. Mi mente se puso a funcionar para deducir lo único que era posible deducir, no sin antes comentárselo a Ángel, quien me lo confirmó. Él sabía que en el Trastévere, por donde callejeábamos, ellas hacían su calle. Que una putana de Roma te guiñe el ojo no es cualquier cosa. Es como un guiño historiado, milenario, la Roma puta o la puta Roma insinuándose, por decirlo así, a lo grande y lo tremendo. Y es que Roma es grande y tremenda. Pienso ahora que estaría bien haberle devuelto el guiño, darse la vuelta y observar su reacción: ¿una sonrisa, anillos de humo, un ademán lascivo?
Nosotros seguimos nuestra ruta, en busca de la iglesia de Santa Cecilia que alberga una escultura de esta santa tal y como fue encontrada en las catacumbas calixtinas: talla excepcional, en mármol, de una mujer degollada, obra de Maderna.
Imaginemos que ella, la putana, se llamaba también Cecilia.

domingo, 26 de abril de 2009

Roma

Roma canela y azafrán, teja y oro viejo, el color de sus calles, de su vida a pie de ruta y aire, de vista y peatón, gastado tantas veces y por eso tantas veces más hermoso todavía. Con esta gama en los ojos, entras en las basílicas y te encuentras al hermano mayor y noble, el oro de su mosaicos bizantinos, nunca gastado, siempre en luz, al vivo.
Vida que se gasta y luce en la calle, vida que se preserva y luce en los templos, ¡oh Roma, vieja y nueva, siempre canela y oro!

jueves, 16 de abril de 2009

Peldaño

Tristeza peldaño: aquélla por la que se sube la escalera de la alegría.
Cámbiense en esta ecuación los términos correspondientes y se obtendrán todas las escaleras de la vida.

miércoles, 15 de abril de 2009

Boomerang

El beso que te doy
es el beso que me doy.
Al consolarte,
me consuelo.
Para amarme
te amo.
Perdona esta debilidad mía
de buscarme en ti.

Si me perdonas, me perdono.

martes, 14 de abril de 2009

Miedo echado a rodar

Te ofrezco
el miedo de todos los días.
Te pido
la esperanza de todos los días.

El miedo es ese hijo extraño que criamos los ansiosos. Con el tiempo, con ayuda, con disciplina, vamos sabiendo qué hacer con él, no quedar sometidos a su arbitrio. Si en momentos determinados no lo conseguimos, siempre podemos echarlo al circuito por el que ruedan las gracias de Dios, de modo que, en sus manos, se transforme en bien para alguien, conocido o desconocido, ¿qué importa? Lo que es cardo dentro de uno, echado a ese maravilloso campo que es su seno, puede ser dentro de otro flor, fruto, diamante.

lunes, 6 de abril de 2009

El borrico

"Ellos fueron y lo encontraron como (Jesús) les había dicho. Mientras desataban el borrico, los dueños les preguntaron -¿Por qué desatáis el borrico? Ellos contestaron: -El Señor lo necesita" (Lc 19, 32-34)
No un hermoso caballo ni un lucido camello, no: el Señor necesitaba un borrico para entrar en Jerusalén, como convenía a quien "siendo rico, se hizo pobre por nosotros" (2 Cor 8, 9), montador de borrico por tanto y no de pura sangre majestuoso. Y no iba ser el pollino quien se negase a llevar sobre sus lomos a tan dulce Señor, como se niegan a veces algunos, que se clavan en el suelo y no hay quien los mueva de puro cabezotas. El nuestro, muy al contrario, nunca tantas ganas tuvo de andar, de puro contento. ¡Cómo debieron enderezársele las orejas al saberse solicitado por tan glorioso caballero, o mejor, "borriquero", pues él no era caballo sino borrico! "Los últimos serán primeros": siempre bestia de carga y animal de tiro, sería hoy la montura del Rey de Reyes.

jueves, 2 de abril de 2009

Castilla

Mi amor por Castilla nació a partir de la estancia en Salamanca durante  mis siete años universitarios. Desde entonces se hizo un hueco en mí, me hice un hueco en ella, y ya nunca me abandonó. Me fascina su paisaje, todo lo evocador y legendario de su historia, lo que viene a mí desde su pasado cruzando los siglos y tejiendo España, tejiéndome a mí también. ¡Castilla! Nombran a Fernán González y me emociono; nombran al Cid, y me emociono; veo un castillo en ruinas -mejor si está en ruinas- y me emociono; nombran Burgos, Medina, Zamora, las Urracas, los Sanchos, Alfonso X, Covarrubias, Tordesillas, el Duero, Machado, los Alvargonzález, y me emociono. ¡Castilla! Sus arboles solitarios en medio de las planicies, sus encinas, sus labradíos inmensos, las iglesias enormes, altísimas, avistadas desde lejos, sus pueblos de barro. Cierto, ancha es Castilla, y profunda, y regia, y recia.  E insoportablemente hermosa.

miércoles, 1 de abril de 2009

martes, 31 de marzo de 2009

Por prescripción médica

"-Pero Suso, ¿por qué no dices nada? 
 -Me lo ha prohibido el médico".
¡Ojalá! Así ya tendría una excusa inexcusable, valga la redundancia, para no meterme en discusiones de las que salgo tantas veces confuso y acalorado. "No, mirad, es que no puedo. Mi psiquiatra me ha ordenado que evite todo lo que altere mis nervios". Y, así, como buen chico y mejor paciente, obediente, sería el perfecto convidado, no de piedra, sino de carne y sangre serenísimas allí donde los demás se tiran las palabras a la cabeza.

viernes, 27 de marzo de 2009

Mientras orinaban juntos

“Y entonces Martín, contemplando la silueta gigantesca del camionero contra aquel cielo estrellado, mientras orinaban juntos, sintió que una paz purísima entraba por primera vez en su alma atormentada”: maravilloso final de Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato. Hay que haber leído la novela para sentir cuánta es la maravilla y la emoción que encierra este The End.
“Mientras orinaban juntos”: un acto excretor, ese que hacemos fuera de la vista de los demás, se coloca aquí en compañía de un cielo estrellado, de una paz purísima, de una fraternidad recién comenzada, y no sólo no desentona sino que queda a la altura de sus infinitamente más dignos compañeros. ¡Milagros de la literatura!

jueves, 26 de marzo de 2009

Abbá y otras cosas

Aceptar ser ballena seca, sin surtidor. No hacer de ello literatura.

No soy justo. No debo pues hacerme el justo: no debo justificarme.

Ser inconsciente, humildemente humilde, a la pata llana. Ser "humus" ignorándolo.

No soy bueno. No ir por lo tanto de bueno. No presumir tampoco de no ser bueno. Y no seguir con esta espiral. Echarle humor a la cosa. Sólo Dios es bueno.

Huir del narcisismo espiritual como de la peste.

Morir a sí mismo tan perfectamente que sólo quede la alegría.

Dejar que Dios haga. Sólo el hace bien, lo hace bien. No imponerse a Dios. Hacerle sitio. Que él sea el Sitio.

Huir de cierto tipo de tristeza como de la peste. ¿Cuáles son las buenas, cuáles las malas tristezas? Discernimiento de espíritus, discernimiento de tristezas. Echo en falta esto.

Dejar que Cristo nos enseñe a seguirle, con determinación, con coraje, con valentía, sin miedo, con total confianza. Sentir su mano agarrando la nuestra. Dejarse llevar por ella. No soltarla nunca. Nunca.

No olvidar jamás que Dios es Abbá, padre entrañable, amante pudoroso y tenaz de nuestros huesos. "Se muere por mis huesos". Y fue así, en efecto. Es así.

Amor con amor se paga. Él me amó primero. Amar a Abbá sobre todas las cosas, con todo mi ser, con toda mi alma, con todas mis fuerzas.

martes, 24 de marzo de 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

En el centro de tu cuerpo

Las luces crean una sombra sobre tu tórax, desde el vientre hasta lu pecho, y allí, oh Cristo mío, en el centro de tu cuerpo, es a donde siempre van a parar mis ojos.

jueves, 19 de marzo de 2009

¡Ay la vida!

¡Ay la vida, esa niña que nos zarandea como a muñecos de trapo, a los que saca los ojos, arranca los brazos, tira contra la pared! Menos mal que esa misma niña, vuelta a su mejor ser, le devuelve los ojos a su muñeco, le pega los bracitos y lo recoge del suelo para acariciarlo con eterno mimo...

lunes, 16 de marzo de 2009

Luna de miel

Bajo la luna, se gustaron, en la noche, se conocieron. En la mañana, rastros de miel en sus labios.

domingo, 15 de marzo de 2009

De aquellos vacíos

De aquellos vacíos, estas plenitudes.
De aquellas pérdidas, estas ganancias.
De aquellas derrotas, estos triunfos.
De aquellas noches, estos días.
De aquellas sangres, estos vinos.
De aquellas carnes, estos panes.
De aquellos cienos, estos cielos.
De aquellos abismos, estos abismos.

martes, 10 de marzo de 2009

Ámbito de luz

Cuando entras en un ámbito de luz, las cuestiones que te asediaban desaparecen como por ensalmo. Nada se ha resuelto a nivel estrictamente intelectual, racional, y en tal sentido sigues sin respuesta. Pero lo que ya no sigue es el punzamiento de la pregunta, su aguijón, su cara de esfinge acosadora. Continúas en el mismo punto pero más arriba, donde el enigma ha depuesto sus cuchillos.

lunes, 9 de marzo de 2009

Puros, carnales

Te lo han dicho sobradamente, y tú, sobradamente, lo has escuchado: "No seas tan carnal que pierdas tu pureza". De acuerdo. Pero yo te digo, además, otra cosa: "No seas tan puro que pierdas tu carne".

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cuerpoalma

Cuerpo: ese modo tan suyo que tiene de ser el alma.
Alma: ese modo tan suyo que tiene de ser el cuerpo.
Cuerpoalma: ese modo tan suyo que tiene de ser el hombre.

lunes, 2 de marzo de 2009

El punto justo

Ante la política, me gustaría ser ese analista puro que, por encima de filias y fobias, reconoce aciertos y errores vengan de donde vengan, al margen de la percha política de la que se cuelguen. Aquí, mi deseo de ser objetivo es máximo, e inalcanzable, claro, sobre todo teniendo en cuenta que siempre me reconozco con escasísima información y nunca bien contrastada. Por eso, excepto en los casos en que los aciertos o errores son bien visibles, opto por el silencio, o el balbuceo en todo caso. Y sintiendo como siento que me las veo ante un campo en extremo viscoso, donde uno no sabe tantas veces donde acaba el trigo y empieza la cizaña, ¿cómo no he de optar por la suspensión del juicio, llevado de mi prurito de objetividad? Tampoco pretendo ser, sin más, equidistante, sino distante de lo que me parece malo y cercano a lo que me parece bueno, esté donde esté, así sea en la derecha, en la izquierda, en el centro, arriba o abajo.
Observo además otra cosa. La política, como servicio público, me merece un respeto profundísimo. Por eso quiero ser justo con sus oficiantes, no cargármelos a todos llevado de ningún furor. Es cierto que acaso sea un gremio donde, dado que se maneja poder, mucho poder en ciertos casos, abunden más los arribistas y los corruptos, o los ineptos simplemente. Pero aun así, ese punto justo en el que me quiero situar frente a ellos sigue siendo mi continuo deseo. Los políticos nobles, serviciales, dignos, decentes, no merecen el descrédito en nombre de sus compañeros podridos. No querría caer yo en este tipo de descalificación general, que siempre creí falsa.

domingo, 1 de marzo de 2009

En busca del fuego

Con ceniza en la frente, te sientes impulsado a buscar el fuego que la originó. Tal vez la cuaresma sea el camino de esta búsqueda, el rastreo que nos lleve desde lo ardido hasta lo ardiente, desde lo muerto hasta lo vivo. A medida que avanzas, ves como la ceniza se vuelve brasa, la brasa leño en llama, el leño en llama fuego pleno: ya estás en la noche de Pascua, ante la hoguera que encenderá el cirio pascual. Has llegado al origen, es decir, al fin.
La cuaresma, una puesta en ignición.

viernes, 27 de febrero de 2009

jueves, 26 de febrero de 2009

Besos de cine

Miope sería cualquier historiador del cine que no advirtiera en él dos etapas claramente diferenciadas: la de besos abrochados, sin lengua, y la de besos desabrochados, con lengua. Primero la yuxtaposición; después el adentramiento.

martes, 24 de febrero de 2009

Crecer

Crezcamos juntos, veámonos en la misma senda del tiempo. No huyamos de esa mirada mutua en que la soledad ante el avance de la vida se diluye. Que nuestras arrugas sean las mismas, todas las caras un único campo para el arado que devana las horas. Como los amantes, deseemos vernos en un envejecimiento acordado.

jueves, 19 de febrero de 2009

Sábanas

Entrañas de vida doméstica puestas al sol y a la brisa, banderas que, avistadas desde lejos, anuncian un hogar, una mesa, un lecho. Sábanas sobre todo, lienzos donde los cuerpos imprimieron su amor, su agonía, su soledad, sus sueños, sus triunfos, íntima escritura invisible que ningún agua disolverá jamás. Por eso no habrá mejor mortaja a la hora de la muerte: en ellas está toda nuestra vida.

martes, 17 de febrero de 2009

Las preposiciones de Dios

A Dios, ante Dios, bajo Dios, cabe Dios, con Dios, (no ha lugar), de Dios, desde Dios, en Dios, entre Dios, hacia Dios, hasta Dios, para Dios, por Dios, según Dios, (no ha lugar), so Dios, sobre Dios, tras Dios.

lunes, 16 de febrero de 2009

Velamen

¿De dónde me vendrá a mí ese gusto por la ropa puesta a secar en los tendales? Si fuera un capitán de barco retirado podría decir que me recuerdan las velas de mi vieja fragata, pero no es el caso, aunque sí lo es, pero en otro sentido, pues esas sábanas primorosas, esos manteles, son el velamen desplegado del hogar doméstico, con toda su proa surcando el mar de sus bien anclados cimientos.

viernes, 13 de febrero de 2009

Ojos de cine

En Aritmética emocional, de Paolo Barzman, me reencontré con la Sarandon. Es evidente que, para mi colección particular de ojos, los suyos no pueden faltar. Se suman a los de Montgomery Clift, ojos como bocas hambrientas, y a los de Paul Newman, ojos azul príncipe. Los de Susan Sarandon son, es obvio, de ésos que llamamos saltones: y es que parece que van a pegar un salto para darse por ahí un garbeo ellos solitos, canicas embajadoras de la vista.

jueves, 12 de febrero de 2009

Nada

-Nada
-¿Nada?
-Sí, nada.
-Pero entonces todo...
-Sí, todo.
-¿Sólo silencio?
-Sólo.
-Pero entonces...
-Sí, sólo palabras.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Entrega el día

Si, ya sea por vagancia, ya por dispersión, ya por contratiempos varios, se me fue la tarde sin aprovechamiento alguno, y veo que después de cenar sigo en las mismas, vago, disperso, desganado, llega un momento, que suele empezar a partir de las diez y media, en que la conciencia de haber perdido el tiempo me urge a ganarlo en esa última hora y media que me queda. Entonces rasco aquí y allá, con cierta aceleración, por ver si no se me escapa el día sin algún tipo de trabajo o disfrute estético o intelectual. Pero es en vano. Son para mí horas en las que, si no he empezado a ver una película a eso de las diez, ya es raro que me apetezca hacer nada. Entonces, para vencer el sentimiento de pérdida o frustración que me invade, sabiendo que habrá más tiempo y más vida a la jornada siguiente, me digo: "Suso, cálmate, y entrega el día, entrégalo. Deja que se vaya lo que ya se ha ido".

martes, 10 de febrero de 2009

Enemigos

Mis enemigos: el perfeccionismo, el miedo, la ansiedad, la mente cuando se (me) atropella.
¿Mis amigos? Lejos estoy del autobombo que supondría desplegar aquí el lote de virtudes que me ha tocado en suerte. Por eso voy a intentar otra cosa, ver el revés de la trama, o, como diría Juan Ramón Jiménez, "el envés de cada hora". Planteada así la cuestión, me pregunto: ¿Qué amigo tengo en ese perfeccionismo que, en ciertos aspectos de mi vida, me estrangula? ¿Acaso obtengo ahí alguna verdadera mejora de mí mismo? Y tras esos miedos que me acongojan otras veces, ¿me prepara la vida para merecer un día algún tipo de valor, de fortaleza? Y tú, ansiedad, vieja amiga, ¿no me has enseñado y me sigues enseñando a buscar y a amar el sosiego, a huir de los remolinos del diario vivir? Y mi mente enmarañada, frenética en su discurrir cuando no consigo pisar el freno, ¿qué amistad me oculta en su envés? ¿Alguna buena idea, algún fecundo pensamiento, la pepita de oro que sólo viene si viene en medio de la corriente?

lunes, 9 de febrero de 2009

sábado, 7 de febrero de 2009

En tus alas

En tus guaridas, Señor, en tus cuévanos, en tus recovecos, en tus senos, en tus pliegues...

... en tus alas.

domingo, 1 de febrero de 2009

Verde

Los celos, el monstruo de los ojos verdes, que dijo Shakespeare.
Verde que te quiero verde, muerte que te quiero muerte, que dijo Lorca.
Verdes son los ojos de la mujer del lago, la leyenda de Bécquer, que, hechizante, arrastrará hasta su fondo, ahogándolo, a su hombre enamorado. 

Contra el maleficio del verde levanto yo su beneficio, esa otra, y mayor, tradición del verde esperanza, verde de la tierra mía, verde campo y verde árbol, verde mar y verde musgo… ¡Verde mundo, verde que te quiero verde, vida que te quiero vida, amor, ese ángel de ojos verdes, mujer del lago que te deja en tierra y no te ahoga!

viernes, 30 de enero de 2009

Consolar

El arte de consolar, ¿quién sabría describirlo? Combinación exquisita de silencios y palabras, de acercamientos y distancias, de tonos suaves y de tonos firmes, de quietudes y de movimientos, de paciencias y de arrastres, exhortación de lágrimas y freno de ellas... No faltéis, hombres de toda consolación, a vuestra cita con el dolor. Él os llama.

lunes, 26 de enero de 2009

Endivia

Endivia: 1. Envidia que se come en ensalada. 2. Envidia a lo divino. 3. Envidia de los divos.

viernes, 23 de enero de 2009

DÍA HISTÓRICO

A uno, tras un DÍA HISTÓRICO, tanto como gusta de sus "días no históricos", no le queda pena alguna porque aquel pase e ingrese también él en el baúl de los recuerdos. En un DÍA HISTÓRICO las candilejas del escenario emiten demasiada luz y a uno no le gusta estar tan expuesto. Apagadas las luces, bajado el telón, ido el público, la vuelta de la "no histórica" vida es muy bien recibida. Aunque uno no tenga una vida emocionante, que diría el maestro García-Máiquez, sí la tiene emocionada (Casa propia): sus plácidas mañanas en la secretaría del instituto, sus arcádicas tardes de lectura y escritura, sus edénicas noches de cine... Sí, es emocionante (también emocionante, querido Enrique) tener una vida "no histórica". En ella estoy, de ella vivo.

jueves, 22 de enero de 2009

Odiar el mal

Odiar el mal: desearle al mal que todo le salga rematadamente mal, tan mal que le salga bien, el bien.

sábado, 17 de enero de 2009

Literatura

LITERATURA: juego de palabras, palabras en juego, jugarse la vida, la vida en juego, la vida jugándosela en las palabras, las palabras jugándosela en la vida, la vida jugando con las palabras, las palabras jugando con la vida, la vida es un juego de palabras, las palabras son un juego de vida, jugar a empalabrar la vida, jugar a vivificar las palabras, las palabras juegan a vivir, la vida juega a apalabrarse...
¡Hagan juego señores!

miércoles, 14 de enero de 2009

martes, 13 de enero de 2009

Cangilón

Siempre cangilón de noria, siempre recogiendo agua, incluso cuando no la hay. ¡Ojalá que siempre dándola!

lunes, 12 de enero de 2009

Macerar

Sí, sólo la carne macerada es apta para acoger la semilla y ver crecer el fruto. Pero, ¿por qué es tanta nuestra rigidez que el sufrimiento, en tantas ocasiones, es el único que consigue ablandarla? ¿En qué momento del camino perdimos la capacidad de dejar siempre abiertos nuestros surcos, de modo que, en adelante, dada nuestra cerrazón, sólo se volverían a abrir a golpes de martillo contra el yunque?

domingo, 11 de enero de 2009

Mensajeros de la paz

En la misa de doce, los domingos, llegado el momento de dar la paz, todos los niños que están en el presbiterio se desparraman por el atrio en busca de sus madres, padres, tíos, hermanos, abuelos, amigos, catequistas. Causan un rebumbio delicioso, buscando manos que no alcanzan o no encuentran, dudando si dársela o no al vecino de cara misteriosa que está al lado de su madre, tropezándose entre ellos. Como bolitas de mercurio, hacen lo que no hacemos los adultos estatuarios: infiltrarse por pasillos y bancos, como los mensajeros de la paz.

jueves, 8 de enero de 2009

viernes, 2 de enero de 2009

Ojos al viento

Con la vista cansada, no deseo más que, poniéndome de cara al viento, dejar que saque mis ojos de sus cuencas, los oree, los acune en sus remolinos, los pasee por el mundo para que se nutran de nuevos y siempre invisibles céfiros, barra de sus retinas toda su carga, y me los vuelva a poner vacíos de equipaje, listos para, de nuevo, comenzar a ver.

martes, 30 de diciembre de 2008

Qué fácil

¡Qué fácil es, en horas bajas, hacer una lectura plana de la propia vida, no encontrar en ella honduras ni cumbres, verse más mondo que un hueso, no encontrar carne por ningún lado, sentirse silueta sin espesor, dibujo sin relleno! ¡Qué fácil, y qué equivocado!

domingo, 28 de diciembre de 2008

Invierno (y verano)

Es invierno: el cuerpo se nos hace alma, se ensimisma, busca los adentros.
Es verano: el alma se nos hace cuerpo, se exsimisma, busca las afueras.

Más allá del instante

Lo oímos muchas veces. ¿La felicidad? Un instante, un momento. Me gustaría pensar que esos instantes y momentos duran más que lo que tardamos en pronunciar la palabra "ins-tan-te" y "mo-men-to". ¿Unos minutejos, tal vez, una horilla, acaso un diita? Muy excelso, inalcanzable casi, tiene que ser el contenido de esa felicidad para que sólo se la alcance en esos brevísimos lapsos de tiempo. Pero, ¿acaso no hay instantes y momentos que duran semanas, meses, años? ¿Cuántas veces no oímos decir a tal o cual persona que es feliz, que ha tenido una vida feliz, comentario sólo posible si se ha vivido y se vive no un instante de felicidad, sino un estado de felicidad? Y eso se nota, se ve. Sí, hay vidas felices.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Tres navidades

Tres objetos navideños: bien de consumo, bien cultural, bien religioso. Los sujetos que les corresponderían serían, en el primer caso, el ganoso de todo objeto consumible propio de estas fechas: este sujeto no pasa de la mera degustación, incluyendo la estética, pero que no deja rastro. El segundo sería el humanista que se complace en el producto cultural navideño que la fe cristiana ha prohijado, disfrutándolo de veras y con largueza: este sujeto no pasa de la admiración, más o menos profunda según los casos. El tercero, el cristiano en toda regla, hace suya la encarnación de Dios para vivir de ella y para ella: cruza el umbral en el que se había quedado el anterior y llega a la religación y el amor.

viernes, 26 de diciembre de 2008

El rey Midas

El infierno de un insaciable escritor sería que todo fuese palabra. ¿Dónde podría  entonces descansar de ella para a ella volver? Lo indecible nos ampara, lo que no admite ni necesita pronunciación.

martes, 23 de diciembre de 2008

Danos hoy

"Padre nuestro ... Danos hoy nuestro humor de cada día ... Líbranos del mal. Amen". Sí, para poder decir muy seriamente que las jirafas tienen las ideas muy elevadas. Tal era el título de un estupendo libro de José Mª Cabodevilla, cuyo subtítulo rezaba Para una teoría cristiana del humor. Otro título, éste de Carlos Díaz, decía así: "Difícil humor nuestro de cada día". Por ser, acaso, difícil, te lo pedimos, Señor, pues también él abaja las colinas y allana los senderos, también dice "Ven": a tu portal acuden legiones de clowns y payasos, de pierrots y arlequines, de cómicos y bufones, Charlot y Buster Keaton. Quien llora contigo, ríe contigo y para ti.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Fuera de mí

Lo que en mí no halla asidero ni asiento, lo que en mí resbala y no queda, aquello para lo que soy arena y no tierra, todo lo que no encuentra casa en mí: ¿podrá ser mío algún día?

domingo, 21 de diciembre de 2008

Surrounding en la zona A

Ayer, de la mano de un intrépido Ángel, me vi trepando de la zona B, clase baja, a la A, clase alta y VIP. Dios le pague tan oportuna intrepidez, porque, de repente, llegado el momento en que al coro le tocaba intervenir por primera vez en El Mesías, de Haendel -todo esto sucedía en la catedral de Santiago de Compostela-, los que estaban sentados en nuestros flancos, de repente, ¡oh sorpresa!, se levantaron. Yo, en una fracción de segundo pensé: "¡Vaya, ahora le toca al público!", y estuve a un tris de levantarme. El caso es que nuestros flanqueadores no eran público sino coro y, tachán, tachán, ¡un surrounding inesperado, vivísimo, traspasándonos, envolviéndonos, haciendo arco y bóveda sobre nuestras cabezas! ¡Dios, qué emocionante! Sólo nos faltó tocar la orla del manto de la soprano: ¡tan cerquita estábamos!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Sapo

Allá por mis treinta años me hizo mucho bien identificarme con un sapo. Durante unos meses, quizá un año, es lo que fui, y no uno que camuflase a un príncipe sino un sapo sapo. Irredento, anhelaba la redención de la visibilidad y la luz, no ser negado, ponerse al nivel de las águilas y las panteras, las ardillas y los caballos.

martes, 16 de diciembre de 2008

Burro

Una y otra vez me vuelve la explosión de aquel día, nefasta en todos los sentidos, surgida de Dios sabe qué rincón de mi ser. ¿Qué espita abrió en mí aquel rugido, aquella fiereza? No lo sé, realmente no lo sé. Uno lleva su demonio dentro, ojalá que no más que un diablillo, y a la que puede, hinca su pezuña de macho cabrío. Haré bien en hacer lo que me dijo Alfonso cuando se lo conté: verme como un burro que rebuzna, y no darle mayor importancia. Mejor burro que demonio, desde luego.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Palabra-no palabra

Si existiese una palabra que al mentar el silencio se autosilenciase de inmediato, de modo que sólo quedase lo mentado pero ya no la mención, si existiese digo, esa palabra-no palabra sería...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Bailé

Con ocasión de la fiesta que Olaia (Eulalia, en gallego, y nombre de nuestra asociación vecinal) organiza todos los sábados posteriores al 10 de diciembre, día de nuestra patrona, Santa Eulalia, y en la que no faltó el pulpo, la empanada, el chorizo y el vino, protegidos bajo una carpa mientras fuera arreciaba frío y lluvia, volví a bailar después de mucho tiempo sin hacerlo. Al compás de las canciones pachangueras del dúo Rosa negra, compuesto por mi amigo Santi y una tal Azucena, mi cuerpoalma no opuso resistencia a la entrada de los compases por los dedos de mis pies, donde comenzaron la escalada cuerpo arriba, hasta que todo él, una vez alcanzadas las puntas de los pelos de mi cabeza, se dejó llevar, desinhibido, y sintió así, una vez más, como vencía la ley de la gravedad y se hacía volatinero y saltimbanqui, no mucho, la verdad, tampoco voy a exagerar, pero sí lo suficiente como para salir de la inflexible compostura diaria. Una de mis trayectorias posibles, de no haber elegido la que hoy en día me encarrila, habría sido la de bailarín, o gimnasta, o trapecista, cualquier oficio que me permitiese cobrar elasticidad y soltura, gracia y ritmo corporal, para sentirme un poco el águila que no soy, o la gaviota, o el halcón, habitante de aires sobre las cumbres.

viernes, 12 de diciembre de 2008

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La palabra del cadáver

El cadáver tiene algo que decir, lanza una última palabra, dice Domingo García Sabell en Paseata arredor da morte. Es, pues, del todo inoportuno tapar el féretro e impedir su visión a los presentes. A mi me gusta observar los cadáveres, o mejor, me gusta que su visión me golpee, me diga algo. No me aterrorizan en absoluto. Unas veces pronuncian la palabra "majestad" y otras la palabra "vacío". De lo segundo tuve noticia al contemplar el cuerpo muerto de mi tío Ramón, hace ya algunos años. Sentí fuertemente la ausencia, el des-almamiento de aquel cuerpo que había sido mi tío. Y decir aquí "cuerpo" es concederle al muerto algo que ya no es: cuerpo se dice de un vivo y sólo así es cuerpo. Pero es inevitable ver en el muerto reciente un fleco todavía de vida, de corporalidad. De lo primero, la majestad, tuve noticia hace unos días, mientras contemplaba el cadáver de una vecina. El aspecto estatuario, rígido, inflexible, de una persona muerta es tal que impone una sensación de majestad, de señorío. Pero, si de poder hemos de hablar, el de la muerte, que sea no el de una soberana sino el de una hermana, la hermana muerte que saludó con santa simplicidad San Francisco de Asís.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Duelo sin ovillo

Dolerse, sí, dejando salir por los ojos el mar que nos ahoga, lejos de la muchedumbre, a solas o acompañados por nuestros fraternos, recogidos, íntimos, aguantando el grito, expulsándolo si se puede. Fase de duelo, de estar, en rima fácil, sin suelo, desolados, desollados. Vale, es así, no hay otra: cruzar el túnel, aguantar el tipo, caerse, volver a levantarse, desesperarse, recuperar la esperanza, rezar, rezar mucho, dejar que Dios y el tiempo, en comandita, vayan obrando el consuelo. Pero no ovillarse, no quedar encerrado en la pena, atrapado por ella. Luchar por no ser ovillo, por ser hilo suelto del que Dios pueda tirar para llevarnos a sus campos de luz.

martes, 2 de diciembre de 2008

Falleba

Leo una novela corta. Aparece la palabra falleba. Acudo al Diccionario de la Real Academia Española: "Varilla de hierro acodillada en sus extremos, sujeta en varios anillos y que sirve para asegurar puertas o ventanas". Leo, entiendo, pero no veo. Recuerdo lo que nos había dicho en una ocasión mi profesor de cristología y de varios cursos monográficos, todos apasionantes, Olegario González de Cardedal: "Las cosas hay que verlas. Fijaos. Aquí está la puerta. Pues mirad: esto es el gozne o bisagra y esto es el quicio". Vuelvo a mi falleba, con el consejo de Olegario de la mano, y acudo al impagable Google. Escribo falleba, pulso en buscar imágenes y ¡voilá, he aquí la falleba, al fin vista! Giro entonces mi cabeza hacia la derecha, me fijo en la ventana de mi habitación y ¡voilá al cuadrado! ¡Estuvo aquí toda mi vida, acompañándome, la humilde varilla de nombre tan hermoso, falleba! Ahora que he visto y revisto, al fin entiendo. Ilustración del diccionario e ilustración de la vista. Con tantas palabras, ¡qué manca se queda la primera sin la segunda!

lunes, 1 de diciembre de 2008

Nieve y sol

Ayer cayó la nieve copiosa, silenciosamente. ¡Qué hermosura, Dios mío! Pero eché en falta el sol, el cielo azul que, de haber estado presentes, la habrían hecho imposible. A esta imposibilidad, sin embargo, le dio la vuelta mi fantasía. Imaginé un día de sol radiante, un cielo azul y despejado como ningún otro, y nevando. Entonces, ¡ah, entonces!, la hermosura, ya no de este mundo, hubiese sido total y completa. Pura fantasía de un día primaveral, en el que, a la par que las flores naciendo de la tierra, tendríamos las flores del agua naciendo del cielo, copos estivales cubriendo niños con camisetas de sisa o manga corta.

Blanco

Blanco sobre blanco sobre blanco... Juego de nieves para salir de una paleta de colores que se ha vuelto loca, que nos vuelve locos con su pigmentación furiosa.
Necesidad de lo blanco como silencio pictórico cuando los colores se vuelven ruido.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Abismos

No quiero asomarme y ser tragado por abismos que no me toca a mí recorrer, que me destruirían de hacerlo. Tengo que estar alerta, evitar su atracción, hacerme a un lado, y seguir mi camino. Ningún hombre está llamado a ser Atlas. Tampoco yo. Soportaré lo que tenga que soportar, lo que pueda soportar, lo que es razonable que deba soportar, pero no más. No.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Yo

Me divido, me multiplico, me sumo, me aritmetizo de formas mil, y me salen yoes por todas partes, y no siempre logro retenerlos en mi mano sin que se me escapen por los aires. No importa. Sólo hay un yo, y se queda aquí, conmigo. ¿Dos yoes, entonces? No, uno. Yo.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Erizos

Masoquista: erizo vuelto del revés.
Sádico: erizo vuelto del derecho.
Sadomasoquista: erizo vuelta y vuelta.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

lunes, 17 de noviembre de 2008

jueves, 13 de noviembre de 2008

La otra música

¡Cómo amo el silencio habitado no más que por los sonidos de la vida cotidiana! Sí, su música desacordada, sin diapasón: voces de niños, botellas que caen en el contenedor de vidrio, el zumbido del ordenador, puertas que se abren y se cierran, los coches que pasan, el teclado, mi respiración, el teléfono... ¡Con qué dignidad ambientan la vida estos sonidos tan amados, tan dejados a su aire! No me dejéis, no, y haced bullicioso el silencio mío.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Lo que no sé de mí

Shirley Maclane escribió unas memorias que tituló, magníficamente, Lo que sé de mí. No las leí pero en mi recuerdo quedó para siempre su título, entre otras cosas porque me traen siempre su contrario: Lo que no sé de mí, que sería otro magnífico título para un libro imposible, porque ¿cómo hincar pie y letra en mi abismo, en todo lo que de mí desconozco?

lunes, 10 de noviembre de 2008

Vocación del Oeste

Seré sheriff, vaquero, dueño de saloon, pistolero, piel roja, ranchero, soldado de caballería, terrateniente, conductor de caravanas. Entonaré las canciones del Far West, con su festín de guitarra, armónica y country. Pisaré la tierra, hundiré en ella mis manos, me la llevaré a la cara y a la boca. Llegaré a las fronteras y no me detendré, seguiré más allá. Habitaré una casa de madera, al lado de un río. Seré libre, de colina en colina, sobre un caballo negro. Seré un hombre del oeste.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Iglesias

No me gustan las iglesias ni las catedrales museísticas, atiborradas de capillas, retablos, imágenes, tapices, etc. En este sentido, la de Burgos me asfixió. "No es esto, no esto", me dije.
Paseando con un amigo por las Alpujarras granadinas, recalamos en un pueblecito cuyo nombre no recuerdo. Entramos en su iglesia y esta vez un "es esto, es esto" se dejó oír dentro de mí. Blanco el paño de las paredes y piedra todo lo demás. Imágenes, dos: el crucificado, presidiéndolo todo, y una pequeña imagen de María, a su lado. ¡Qué descanso para mis ojos y mi espíritu este minimalismo cartujano!

viernes, 7 de noviembre de 2008

Románico, y casi nada más

Uno, en cuestiones de arquitectura, y sin entrar en lo que es la arquitectura moderna, se quedó en el románico, o, como mucho, en un gótico al que todavía no se le ha subido el tono. Pongo como ejemplo la iglesia de San Martín de Frómista, en Palencia. La conocí haciendo el camino de Santiago, allá por el año 96, y quedé deslumbrado. Había encontrado el ejemplo de perfección que podría aducir llegado el caso de tener que exponer mis preferencias estéticas. El minimalismo en cuestiones decorativas me acompaña, y es por esto que no puedo ser sino románico, ajeno a todo lo que huela a barroco y estilos anejos. Líneas puras, con esa ornamentación mínima que es como un festón que se ha puesto sin querer pero que no estorba el resultado final. La desnudez del románico se aviene de maravilla con la desnudez de la carne, de mi carne, ante Dios.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Reza por mí

Me pidió que rezara por ella y yo, azuzado por esta encomienda, pensé ests días qué es rezar por alguien. La primera imagen que acudió a mí fue la de un rayo, el de mi mirada, dirigido a Dios, llevando sobre sus hombros a M. y  dejándola en los brazos del Padre, polvo llevado por la luz, la luz de mis ojos y de mi oración.

Elipse

La elipse es un círculo que ha perdido la cintura.

La elipse es un círculo que ha perdido la cordura.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Circunstancias

Estar a la altura de las circunstancias, decimos. Pero habrá que estar también a su profundidad y anchura, llenar todo su volumen, subirlas, bajarlas, cruzarlas a través de todos sus radios desde todos los puntos de su perímetro.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Diminutivos

Fortuna de los diminutivos en sus variantes regionales: tantico, pequeñín, neniño... Con ellos jibarizamos la realidad para ponerla en la palma de nuestras manos, como si fuera una cría recién nacida. Queda así al alcance de nuestra caricia más tierna. El mundo se vuelve la canica con la que jugamos.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Más westerns

Raciones de western de estos últimos días: Llegaron a Cordura, El tren de las 3:10, 40 pistolas. Grandes películas que me limpiaron los ojos. El western es mi género favorito. Una de las razones es la presencia de la tierra, de lo terroso, como hábitat, como vivienda, como casa del hombre. Esto me emociona profundamente. ¿Será que me hacen sentir el barro primigenio del que quiso Dios que naciera el hombre, ese barro que será para siempre su carne, su dignidad de creatura, también su fragilidad? Hágase, sea de tierra, de barro, de limo, de arcilla el hombre, y que en él viva holgadamente.