viernes, 21 de marzo de 2014

¿Víctima?

Cuando Gallardón dice que la mujer es siempre víctima en relación con el tema del aborto ¿qué quiere decir? ¿Víctima de qué victimario? Excluido el caso del embarazo fruto de una violación, en el que la mujer es clarísimamente víctima, en los demás tenemos siempre embarazos frutos de un despiste: o él se olvidó de ponerse el condón o ella se olvidó de tomar la píldora. ¿Es víctima entonces de su despiste, al verse en sus entrañas con un embrión cuya gestación quiere parar? A este despiste la palabra víctima creo que le viene demasiado grande: si yo fuese mujer y pro-abortista, tal consideración me parecería ridícula y paternalista. ¿Será entonces el victimario el ambiente social, convertido a tal efecto en presión social, mayoritariamente pro-abortista? Tampoco creo que se trate principalmente de esto.
En fin, que no sé por dónde van los tiros.

4 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

Los tiros van en el pie, que es donde nos los damos los anti abortistas con tan rara mala conciencia.

Miriam dijo...

Recién empiezo a formarme para trabajar en el proyecto Raquel que recién empieza en Barcelona (valga la redundancia).
Es un proyecto para ayudar a la mujer que ha abortado; mostrarle la misericordia y el perdón de Dios, darle esperanza, sin esconder ni disfrazar la verdad: la muerte de un bebé, de su bebé (la verdad os hará libres).
Por lo que he aprendido, yo diría que son víctimas de una sociedad que las acompaña e incluso las empuja al aborto y luego (al poco tiempo o pasados 50 años) cuando se sienten destrozadas, se las ignora, se las trata de débiles (tú decidiste, ahora no vengas con cuentos); quedan solas ante esa tragedia.
Hay casos para todo, pero son muchos los de mujeres embarazadas a las que la familia, amigos e incluso el personal sanitario anima a abortar ante una mínima posibilidad de enfermedad en el pequeño. En un momento en el que el cuerpo de la madre cambia y las emociones se disparan, somos nosotros (los no embarazados) los que hemos de animarla a seguir adelante con el embarazo, apoyarla y ayudar. Y lo que se encuentran muchas veces es , no solo sin apoyo, sino con argumentos y "presión" para abortar.
Me contaba ayer una chica, embarazada y médico, como le había sorprendido escuchar a otro médico preguntar a una embarazada cuando le habían "diagnosticado" el embarazo . Como si fuera una enfermedad.
De todas formas, casos hay miles, y con un millón de variables; y desgraciadamente, hay madres que no se arrepienten nunca.

L. N.J. dijo...

Suso, lo dice un político. Que este tipo de reflexiones hagan camelar a una mujer sintiéndose víctima de un embarazo "normal", forma parte por ejemplo, de los votos que se quieran conseguir.
Porque la conciencia es otra cosa y ahí si que nadie puede entrar, sino sólo uno o una misma.

Saludos

Suso Ares Fondevila dijo...

Tu frase, Enrique, me aclara mucho el panorama. Nosotros, los anti-abortamos, concedemos mucho más que los pro-abortistas, de los que uno espera al menos que también tengan un poquito de mala conciencia pero que parece que no la tengan en absoluto.

Miriam, gracias por tu "documental" que, más allá de la dialéctica propia del tema, nos ofrece historias, situaciones muy concretas, para apreciar que, en efecto, hay casos en que la mujer embarazada siente cierto acoso sobre su nuca para abortar, sí o sí.

LNJ, gracias por arrojar luz sobre el aspecto propiamente político de la cuestión.