lunes, 9 de marzo de 2009

Puros, carnales

Te lo han dicho sobradamente, y tú, sobradamente, lo has escuchado: "No seas tan carnal que pierdas tu pureza". De acuerdo. Pero yo te digo, además, otra cosa: "No seas tan puro que pierdas tu carne".

3 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Suso, no se si "perfectamente", porque la perfección en nada aquí es posible, pero desde luego que carnal y puro se puede ser, eso seguro.

Y que los consejos de quien fuere -seguramente bienintencionados- no me parecen muy acertado, sin saber yo mucho de nada ni de nadie. Sólo por lo que te leo.

No sé, hay carnalidades y carnalidades. También purezas y purezas.

Un abrazo
Aurora

Suso Ares Fondevila dijo...

Sí, pero no lo entiendas, al menos en primer término, en el sentido sensual-sexual. El texto está escrito desde otra órbita, más amplia, descartando "angelismos" y "carnalismos crasos".

Máster en Nubes dijo...

No lo entendí en ese sentido, sino en el amplio.