sábado, 15 de agosto de 2009

Verano

Uno ama el verano cuando lo es, es decir, cuando el sol, además de lucir, calienta en torno a los 25 grados como mínimo, cuando el cielo está despejado y las noches no son nunca frías aunque puedan quedar frescas, cuando le está permitido a uno sentarse en la hamaca, bajo la sombra de los kiwis, en las horas de la tarde, para leer a ratos y a ratos pasmar, y a eso de la ocho, incluso antes, agradecer la llegada refrescante de la brisa, cuando por la noche puede dejar la ventana de la habitación abierta y sentir los ladridos de algún que otro perro, que le suena a uno, sin saber por qué, como el acorde perfecto para esas horas. Si tiene lugar todo lo anterior, el verano aparece como la estación perfecta, por su generosidad, por su dicha. El sol ejerce un dominio saludable, vital, entusiasta, que pone morena al alma, más carnal que nunca, y uno siente que la felicidad está en los jardines, en las huertas, en los mares, en las frondas, en los patios interiores, en las fuentes y los ríos.

7 comentarios:

Montse Viver dijo...

Qué quiere decir " pasmar" quedar pasmado?. Tu entrada, como todas, buenísima, tan refrescante después del calor del dia, con el alma morena y la felicidad al alcance de la mano. Tú sí que sabes, pillín...

Ángel Ruiz dijo...

Sí, es una buena entrada, aunque no estoy en absoluto de acuerdo con el fondo: a partir de 24 grados no hay quien pare ya. Menos mal que refresca por la noche.

Suso Ares Fondevila dijo...

Pasmar es vegetar, pensar en las moscas, cerrar los ojos...

Ángel: esta entrada era "contra" ti y tus gustos nubosos y llovizneros. Un poco a lo "vade retro". ¡Venga, hombre, aguanta un poquito, y piensa en lo felices que somos algunos con esos 25º! Vale, que sean 23, pero con sol pleno y cielo completamente despejado. ¿Firmas esto? Un abrazo.

Alejandro Martín Navarro dijo...

¿¿25 grados en verano?? Madre mía, qué bien vivís en el norte...
Preciosa entrada.

Máster en Nubes dijo...

De verdad, es que eso es verano y no el infierno que se sufre en otros lugares.
Ay, cómo se echa de menos Galicia, snif, no nos des tanta envidia, Suso, por favor...

Un abrazo (y la siesta debajo de la higuera es también muy buena, del pino piñonero no porque caen piñas y hacen daño, cardenales y todo)
Aurora

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pero, ¿es verano?

Un abrazo Suso.

Jesús Beades dijo...

¡Sí, señor! Salvo si estás en las playas de Cádiz, con Levante, que es como para hacer un hoyo en la arena y meterse dentro hasta que cambie el viento.