domingo, 26 de abril de 2009

Roma

Roma canela y azafrán, teja y oro viejo, el color de sus calles, de su vida a pie de ruta y aire, de vista y peatón, gastado tantas veces y por eso tantas veces más hermoso todavía. Con esta gama en los ojos, entras en las basílicas y te encuentras al hermano mayor y noble, el oro de su mosaicos bizantinos, nunca gastado, siempre en luz, al vivo.
Vida que se gasta y luce en la calle, vida que se preserva y luce en los templos, ¡oh Roma, vieja y nueva, siempre canela y oro!

1 comentario:

Máster en Nubes dijo...

Qué colores tan bonitos los de Roma y ese aire que tiene, esa luz... ¿y los árboles de Villa Borghese?
Pedazo de ciudad... seguiré leyéndote. Lo de la putana vestida de negro, elegante como la ciudad, me ha hecho mucha gracia.

Un abrazo
Aurora