miércoles, 15 de abril de 2009

Boomerang

El beso que te doy
es el beso que me doy.
Al consolarte,
me consuelo.
Para amarme
te amo.
Perdona esta debilidad mía
de buscarme en ti.

Si me perdonas, me perdono.

4 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

El egoísmo que ennoblece al hombre, ¿es egoísmo? ¿Se puede llamar siquiera así?
Un abrazo, Suso.

Suso Ares Fondevila dijo...

Hay egoismos y egoismos. La "calidad" de tu egoismo hablará de la calidad de tu persona.
Un abrazo, Juan Antonio.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Amar al otro es amar al hombre. El egoísta que no ama a nadie no entiende qué es el buen amor a uno mismo. Y, por cierto, felicidades. Me lo ha dicho Aurora.

Suso Ares Fondevila dijo...

Tú lo has dicho, Jesús.
Y muchas gracias.