viernes, 3 de julio de 2009

MÁS

Las realidades de la vida dan de sí lo que les es posible dar. Un buen vino, una balada de Bruce, un amor duradero, un puesta de sol en la playa, un amigo fiel, una de John Ford, el cuerpo cálido de un niño, la charla amistosa en una terraza de verano, un paseo por el Bósforo, la sonrisa de ese ser que te ama y al que amas, el chocolate, Katherine Hepburn, la santidad de una madre, la ternura de un padre, el cielo, las nubes, el fulgor de la desnudez, una novela de Álvaro Pombo, aquel poema de Auden -Postscript-, la camaradería en el trabajo, una tarde de lluvia, un brillo en la pared, las ardillas, Odilon Redon, la brisa entre las hojas, el canto de los pájaros, una ruina abandonada: dais de sí lo que tenéis, muchísimo, tanto que parece suficiente para calmarme y quedar yo saciado. Pero, ¡ay!, mi hambre es infinita… Quiero más. MÁS.

9 comentarios:

Montse Viver dijo...

Suso, vaya retahila de placeres tan variados que mencionas, no está nada mal pero no llena del todo...
Esta insaciabilidad es en parte, a mi entender, la gracia del asunto. Imagina por un momento una saciedad absoluta en todos los sentidos, seria una forma de embotamiento que no nos produciria felicidad sino todo lo contrario.
Las teorias budistas de moderación del deseo en general, tienen su razón de ser por esta imposibilidad de colmar las ansias de infinito y de total felicidad en nuestro frágil y precario tránsito por este mundo.
Todo es muy teórico, pero a veces ayuda a consolarse un poco.

Un abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Querer siempre más es inherente al hecho de estar vivos. La anulación de la voluntad o el deseo, la ataraxia, nos hace no sufrir, pero tambièn nos priva de la dicha. Si somos capaces de convertir la propia búsqueda en alegría, qu´bien estaría todo.
Un abrazo, Suso.

Máster en Nubes dijo...

Claro, es que estamos hechos para más, y es propio desear, querer, más.

Se puede ver y disfrutar de todo eso que dices ... y de modo natural querer más, siempre más. Tienes mucha razón.

Otra cosa es dónde se consiga ese más -si acá... o más bien allá-.

También el modo que tenemos de desear.

O cómo juegas con el no conseguir ese más, cómo te lo tomas.

Un abrazo de osezna que debería estar currando ;-)

Famayor dijo...

Menos es más, dicen por ahí.
Me da en la nariz que la plenitud conlleva ciertas renuncias.
Feliz finde, Suso Ares.
Fa

Anónimo dijo...

Quien no desea mas, quien no busca mas, y deja de explorar mas allá de sus ser.
Simplemente le queda el dejar de vivir y sentir.
Cada segundo andado es una nueva experiencia vivida.

RD.

Suso Ares Fondevila dijo...

Tu nariz es sabia, Famayor. Buen finde.

lolo dijo...

Si nos bastaran no desearíamos.
Nada peor para el deseo que sentirlo colmado.

Tal vez.

Jesús Beades dijo...

"(...)No haya más vida para quien más vida
no necesite. Yo sí necesito
saciar mi sed, desaforada, enorme
de infinito elevado al infinito"

(Dámaso Alonso).

Suso Ares Fondevila dijo...

Jesús Alonso-Dámaso Beades: dais en el clavo. Muchas gracias a los dos. Estos versos los hago míos pero ya.