martes, 8 de abril de 2008

Amor

-Macho mío.
-Hembra mía.
Y se devoraron.

7 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

En lo recíproco
se fundamentan
actos felices
de complacencia.

SusoAres dijo...

Gracias por el eco de tus versos.

Famayor dijo...

¿cómo dirías tú que se llega a mantener a raya el instinto de posesión que tienen algunos amantes, o incluso trascenderlo?
Buen día, Suso.

SusoAres dijo...

El amor tiende a ser posesivo. Para que ese "tiendo a" no se convierta en "soy" es imprescindible ser consciente de ello y decir: "alto, caballo". Es decir, conciencia y voluntad, como tantas cosas en la vida. No se me ocurre otra cosa.
Buen día, Famayor.

Luardid dijo...

Me he quedado sin palabras. Me encanta

Anja dijo...

Comparto sin duda la reflexión que hace Suso a Famayor.

No comparto, si no es desde la ironía y la provación, el título que tiene la entrada en relación a su contenido.

Anja dijo...

Perdón, quise escribir "provocación".