Por seguir con la paradoja: Cristo es el único que no es cristiano y los cristianos sólo son cristianos si son Cristo, en cuyo caso tampoco son cristianos.
No me hagas caso, Olga. Me gusta lanzar frases límite, retóricas en cierto sentido -en cierto buen sentido-, que me ayudan a situarme. Como lo de que tú seas una mujer "prohibida". Figuras del lenguaje, y del pensamiento.
Y el único cristianismo, el suyo. Lo demás, un desastre.
ResponderEliminarPor seguir con la paradoja: Cristo es el único que no es cristiano y los cristianos sólo son cristianos si son Cristo, en cuyo caso tampoco son cristianos.
ResponderEliminarAlejandro: Cristianismos sin Cristo, desastres, ¡ay!, tan posibles.
ResponderEliminarÁngel: aplaudo tu paradoja.
Soñemos lo imposible, amigo Suso.
ResponderEliminarSoñemos, amigo Juan Antonio.
ResponderEliminarQue sí, hombre, cómo no va a ser posible, no me digas:-)
ResponderEliminarNo me hagas caso, Olga. Me gusta lanzar frases límite, retóricas en cierto sentido -en cierto buen sentido-, que me ayudan a situarme.
ResponderEliminarComo lo de que tú seas una mujer "prohibida". Figuras del lenguaje, y del pensamiento.