domingo, 27 de diciembre de 2015

Canción tonta

Federico García Lorca nos sirve en sus Canciones esta bellísima “Canción tonta”: “Mamá. / Yo quiero ser de plata. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Yo quiero ser de agua. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Bórdame en tu almohada. / ¡Eso sí! / ¡Ahora mismo!” Yo procuré que mi cuñada Almudena y su hija Irma la aprendiesen y la recitasen a dúo, previo cambio de “hijo” por “hija”. El poema cobró entonces otra vida, al verterse su ritmo y su asonancia en los labios de una madre y una hija que así, jugando con los versos lorquianos, de un modo nuevo se decían su cariño, si bien mi sobrina, de cuatro años, se mostró al principio un tanto azorada con un juego verbal que no comprendía del todo pero que en el fondo le encantaba. Encanto es precisamente lo que tiene esta cancioncilla, que nos cuenta como una madre consigue que su hijo, tras ser advertido de las consecuencias de sus fantasiosos deseos, atine al fin con el único deseo que lo mantendrá a salvo: ser bordado en la almohada materna. Y es que en sus primeros años el hijo está a salvo solo donde llega la presencia de quien lo llevó en su seno, y por eso, después que su imaginación lo ha llevado muy lejos, hasta “el agua” y “la plata”, debe anhelar otra vez el calor -la almohada”- de su madre, su mejor refugio.

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