domingo, 9 de agosto de 2015

La escalada

Los tramos difíciles de la vida son siempre de escalada, montañosos, llenos de rocas, por los que hay que ascender con respiración dificultosa y jadeante. Una vez vencidos, cuando ya se está en la cumbre, comienza el descenso, alegre y ligero, hacia la planicie, terreno llano y libre de espesuras, y que corresponde a los tramos fáciles de la vida, donde ya no se escala sino que se camina, simplemente, con respiración holgada y sin necesidad de esfuerzo. Y tras cada promontorio o montaña, la llanura que se alcanza después está a un nivel superior que la anterior, de modo que, de explanada en explanada, vamos a más, siempre y cuando cumplamos en cada ocasión, con éxito, la pertinente remontada.

(De De camino)

No hay comentarios: