No los quiere el cielo porque “vivieron sin gloria”, ni los
quiere el infierno porque “vivieron sin infamia”. Vale, pero ¿por qué los
coloca Dante ante las puertas del infierno y no ante las del cielo? Además de
las razones de forma y fondo que tienen que ver con la arquitectura de la Divina Comedia, ¿no contará también que
su medianía no ocupa un exacto punto medio entre el mal y el bien sino que
queda más cerca de aquel que de este, más cerca por eso del infierno que del cielo?
¿No serán estos los tibios de los Evangelios? Ay, qué cerquita suelo estar de eso.
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