jueves, 1 de diciembre de 2011

La cuenta atrás


H. era de mi edad. Un día decidió no salir de casa y en tal actitud se mantuvo el resto de su vida hasta que le puso fin, ahorcándose.
¿Había presagios de esto en aquella redacción que leyó cuando íbamos en 3º de BUP, y en la que ponía voz a un niño que no quería nacer, temeroso de la vida y del mundo, y que nos fascinó a todos, incluida la profesora?
Volvió al útero e inició la cuenta atrás, como si nunca hubiera nacido.

4 comentarios:

  1. Uff. Esta entrada es muy dura.
    dura y triste
    Supongo que como la vida misma

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  2. Dura y triste como la vida misma, cuando ésta es dura y triste, no más.
    ¿Por qué no decimos también, cuando se trata de asuntos alegres, "como la vida misma"?

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