En el límite das un paso y te traga el vacío. Ello te repara, es un abismo salvador. Vuelves por ti, vuelves a ti, y eres otro. Te apartas ahora un poco, no eres ya tan manifiesto. Tu alegría se ha interiorizado, has pulido su aparatosidad. Buscas menos, hallas más.
Excelente la idea y excelente el modo de escribirla.
ResponderEliminarMuchas gracias, Ángel.
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