Que cada palabra recoja la vida entera para que pueda dispensarla a manos llenas. Que no flirtee con la muerte y haga acopio de fuerzas, que se yerga victoriosa y ponga una corona de laurel sobre los vencidos. Que agote el ir para que, al volver, lo traiga todo. Que, de tan mía, no pueda ser sino tuya. Que sea.
Otra cita para encabezar un libro de poemas. Gracias.
ResponderEliminarComparto la opinión de Jesús.
ResponderEliminarUn abrazo Suso.
Gracias, Jesús (oye, y yo que lo vea, lo del encabezamiento, digo), gracias Javier.
ResponderEliminarUn abrazo.