El beso que te doy
es el beso que me doy.
Al consolarte,
me consuelo.
Para amarme
te amo.
Perdona esta debilidad mía
de buscarme en ti.
Si me perdonas, me perdono.
es el beso que me doy.
Al consolarte,
me consuelo.
Para amarme
te amo.
Perdona esta debilidad mía
de buscarme en ti.
Si me perdonas, me perdono.
El egoísmo que ennoblece al hombre, ¿es egoísmo? ¿Se puede llamar siquiera así?
ResponderEliminarUn abrazo, Suso.
Hay egoismos y egoismos. La "calidad" de tu egoismo hablará de la calidad de tu persona.
ResponderEliminarUn abrazo, Juan Antonio.
Amar al otro es amar al hombre. El egoísta que no ama a nadie no entiende qué es el buen amor a uno mismo. Y, por cierto, felicidades. Me lo ha dicho Aurora.
ResponderEliminarTú lo has dicho, Jesús.
ResponderEliminarY muchas gracias.