sábado, 7 de febrero de 2009

En tus alas

En tus guaridas, Señor, en tus cuévanos, en tus recovecos, en tus senos, en tus pliegues...

... en tus alas.

3 comentarios:

  1. Me acuerdo del viaje de Nils Olgerson, en las alas... pues igual. Lo malo es cuando tienes algo de vértigo... entonces prefieres menos vistas ;-)
    Un abrazo, Suso

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  2. Gracias, Olga. Gracias, Aurora.
    Abrazos.

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